El sistema para agilizar las altas de enfermos por covid alivia a la patronal e inquieta a los sindicatos

Los sindicatos exigen que se garantice una vuelta trabajo segura tras pasar la enfermedad

Sala de espera en un centro de atención primaria en Barcelona, en diciembre.
Sala de espera en un centro de atención primaria en Barcelona, en diciembre.Albert Garcia (EL PAÍS)

Las iniciativas adoptadas por algunas comunidades autónomas para agilizar la tramitación de bajas y altas laborales por contagio de covid-19 fue apoyada este miércoles por los principales sindicatos y patronales empresariales. Los agentes económicos lo ven “razonable” al estar motivado por la excepcionalidad de la emergencia sanitaria y la alta presión que sufren los centros de atención primaria. Los empresarios piden que la medida, que este miércoles ya puso en marcha Cataluña, se extienda a todas las comunidades autónomas, mientras que los sindicatos reclaman más recursos sanitarios para asegurar que las altas son supervisadas adecuadamente para que la reincorporación al trabajo sea “segura”.

Las comunidades autónomas han empezado a buscar un sistema para dar aire a los centros de salud y, de paso, facilitar la reincorporación al trabajo de las decenas de miles de empleados que han tenido que pedir una baja laboral a causa de la covid. Cataluña, Comunidad Valenciana, Murcia y Andalucía anunciaron este miércoles que agilizarán el trámite de las bajas laborales para limitar la carga de los profesionales médicos ante el alud de solicitudes recibidas. Los positivos por covid recibirán cuando obtengan la baja un alta diferida que se ejecutará a los siete días si el paciente no tiene síntomas o no se comunica con los centros de salud en estas comunidades.

La patronal CEOE aseguró que esa medida “posibilita un mayor control de las bajas, proporciona seguridad jurídica a las personas trabajadoras y permite a las empresas una mejor organización de los recursos”. Fuentes de la organización destacaron la necesidad de que esta medida se aplique en todas las comunidades. “Para evitar el colapso y la falta de seguridad jurídica de los trabajadores, además de los problemas organizativos de las empresas, creemos que es una buena opción” señalaron.

La patronal Foment del Treball, que representa a los empresarios de Cataluña, comunidad que ha aprobado esta automatización, también mostró su apoyo a la medida. Pero avisó de que esta tiene que tener “un carácter extraordinario y revertirse en la mayor brevedad posible”, al no haber una revisión médica, lo que obligará a las empresas a “asumir determinados supuestos fraudulentos”.

Para Mònica Pérez, responsable de salud laboral de CC OO, las situaciones de fraude que se puedan generar son mínimas: “Los trabajadores actúan responsablemente. Esto no quita que nosotros pensamos que quien tiene que dar un permiso es el médico”. Pérez entiende que la medida “sirve para quitar presión en los centros sanitarios, pero desvía la atención sobre lo que los Gobiernos no han hecho, que es reforzar la sanidad”. En este sentido, al sindicato le preocupa la seguridad con la que se dará un alta automáticamente: “Si al cabo de siete días tienes síntomas, pero llamas al centro y no te lo cogen, vas y tienes que hacer cola... habrá gente que irá a trabajar sin estar seguro de que está bien”.

Su homólogo en UGT, José de Las Morenas, considera que es el médico quien debe decir las “altas y las bajas, según el estado de salud del paciente para garantizar un retorno seguro al trabajo”. El responsable sindical advierte de que el “sistema está saturado” y que se deberían destinar más recursos para tramitar las bajas y altas laborales con garantías. Los criterios y mecanismos para acceder a las bajas deberían ser unificados por el Ministerio de Sanidad a nivel nacional, añade.

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