La falta de semiconductores impide a Stellantis fabricar 600.000 vehículos

La dueña de Peugeot, Citroën, Fiat, Chrysler o Jeep factura 105.000 millones de euros hasta septiembre

Un operario monta una bandera de Stellantis en una de las fábricas del grupo en Estados Unidos.
Un operario monta una bandera de Stellantis en una de las fábricas del grupo en Estados Unidos.MASSIMO PINCA (Reuters)

La crisis de los microchips afectó severamente al fabricante de automóviles Stellantis, que ensambló 600.000 vehículos menos en el tercer trimestre del año. El impacto en el cuarto mayor fabricante de automóviles se suma al de Volkswagen y Renault, a la espera de que la falta de semiconductores se vaya reduciendo y los grupos de la automoción logren salir de una situación que les está obligando a cancelar producciones en sus factorías. En todo caso, Richard Palmer, director financiero del consorcio, aseguró que la falta de suministros empieza a “estabilizarse”.

El grupo dirigido por Carlos Tavares registró una facturación de 105.161 millones de euros en los tres primeros trimestres del año y de su vida, después de que el conglomerado que integró PSA y FCA se estrenara este año. Respecto a los datos proforma de los dos grupos, el incremento habría sido del 17,6%.

En los nueve primeros meses del año, las ventas de Stellantis se han situado en 1,13 millones de unidades. La cifra no es tan buena como preveía el grupo, ya que incluye la afectación por la falta de suministros y los 600.000 vehículos menos ensamblados respecto a las previsiones para el año.

Palmer subrayó, sin embargo, que los resultados son un “éxito” de los últimos lanzamientos del grupo, que aglutina marcas que van desde Peugeot y Citroën a Fiat, Chrysler y Jeep. Lo que no cambia en las previsiones de Stellantis es su objetivo de rentabilidad. Prevé un margen operativo de alrededor del 10%, aunque ese porcentaje está sujeto a la evolución de la crisis de los semiconductores.

Europa es el principal mercado de Stellantis, con 470.000 vehículos producidos. Esa cifra supone una reducción de 262.000 unidades menos de las que, según el análisis proforma, hubiera fabricado en el mismo periodo del año pasado. En Norteamérica, el problema habría sido similar: se han producido 394.000 coches, 161.000 menos que un año antes. Detrás está el mismo factor: la crisis de los microchips. Las cifras de ventas cayeron un 21% y un 16%, respectivamente, a la par que las existencias, que hoy son la mitad de diciembre del año pasado.

Pese a que Palmer considera que el pico del impacto de la crisis de microchips ya se ha superado, Stellantis ha rehecho sus previsiones para el año en curso: en Norteamérica y Europa prevé ahora crecer un 5%, lejos del 10% inicialmente proyectado.

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