Endesa redujo sus beneficios un 26% en los primeros seis meses del año hasta 832 millones

El grupo achaca la caída al impacto de los precios del gas y del mercado de emisiones de CO2

El consejero delegado de Endesa, José Bogas.
El consejero delegado de Endesa, José Bogas.Pablo Monge

Endesa obtuvo un beneficio neto ordinario de 832 millones de euros el primer semestre del año, lo que representa una caída del 26% con respecto al mismo periodo de 2020. La compañía ha confirmado, no obstante, sus objetivos para el ejercicio. En 2021 espera un beneficio neto de 1.700 millones y un resultado bruto de explotación (ebitda) de 4.000 millones. En cifras comparables, excluyendo el efecto neto de las provisiones de 2020, el descenso en el beneficio neto del grupo dirigido por José Bogas sería de un 3%.

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El resultado en la primera mitad del año se ha visto impactado por el fuerte repunte de las materias primas, especialmente el gas, y el precio medio de los derechos de emisión de dióxido de carbono, lo que ha llevado al precio de la electricidad en el mercado mayorista a más que duplicarse respecto al primer semestre de 2020. Endesa, que vende más energía de la que produce, necesita comprar energía en el mercado mayorista, beneficiándose cuando los precios caen, como ocurrió el año pasado, pero viéndose perjudicada en sus cuentas si están altos.

La compañía energética indica que espera una normalización progresiva de las condiciones de mercado para el segundo semestre del año. Además, señala que está tomando decisiones de gestión para compensar el efecto de la volatilidad de las materias primas en su cuenta de resultados. En ese sentido, confía en una mejora de los márgenes, tanto en electricidad como en gas, una vez gestionada la volatilidad de precios; también apuesta por mejoras de eficiencia adicionales a las registradas hasta ahora y por un comportamiento del negocio regulado al alza, impulsado por el aumento del consumo y la aceleración de las inversiones.

El ebitda de la empresa a cierre de junio se situó en 1.879 millones, un 19% menos que en el primer semestre del año anterior, por el peor comportamiento de los negocios liberalizados (generación y comercialización). En términos comparables, excluyendo el efecto neto de las provisiones de 2020, el descenso se calcula en el 4%. Los ingresos de la energética de enero a junio ascendieron a 10.272 millones de euros, con un incremento del 15,6% frente a los 8.883 millones del mismo periodo de 2020.

Aumento de la deuda

La deuda neta de la energética alcanza los 8.184 millones de euros, lo que supone un alza de 1.300 millones derivada de la evolución negativa del flujo libre de caja y del pago del dividendo a cuenta delos resultados de 2020 realizado en enero. La ratio de apalancamiento (deuda neta respecto al ebitda) se sitúa en 2,1 veces, en términos comparables con el primer semestre de 2020. El coste de la deuda se mantiene bajo, con un interés medio del 1,7% (la misma cifra que al cierre del año pasado).

El grupo cierra el primer semestre del año con la totalidad de sus líneas de liquidez, por valor de 4.075 millones, ligadas a objetivos de sostenibilidad. Y también con el 95% de sus líneas de avales, por 3.315 millones, vinculadas igualmente a estas metas de desarrollo sostenible. La empresa tiene el 49% de su pasivo ligado a los objetivos de sostenibilidad a junio, progresando hacia el objetivo de alcanzar el 60% en 2023, tal y como fijó en el plan estratégico.

En cuanto a la descarbonización, la energética afirma que ha logrado que la producción peninsular libre de emisiones de dióxido de carbono en el semestre alcance el 88% del total, en línea con el objetivo de llegar al 89% en 2023. La compañía dará además por cerrado todo su negocio de generación peninsular con carbón este año, pendiente solo de las preceptivas autorizaciones administrativas.

La cartera total de Endesa en renovables asciende a 52.900 megavatios (MW), 11.000 MW más que a cierre de 2020. Actualmente, el grupo dispone en fase de ejecución de plantas solares y eólicas que suman 2.500 MW, lo que le sitúa en la senda de cumplir sus objetivos de puesta en marcha de nueva potencia limpia para 2021 (en total, 700 MW). Con fecha estimada de entrada en operación en 2022 hay 900 MW, parte de los cuales pueden acelerar su construcción. Endesa tiene una cartera de proyectos de almacenamiento de 9.700 MW, de los que 1.600 MW se encuentran asignados a proyectos renovables en una fase de madurez administrativa.

En cuanto a la evolución del mercado de comercialización de electricidad, Endesa ha registrado un aumento de la energía distribuida a través de sus redes del 9% y de la energía comercializada al conjunto de sus clientes finales del 2%. Además, en el segundo trimestre del año se ha retomado la senda de crecimiento en el segmento de clientes domésticos en el mercado liberalizado, con un aumento de 41.000 abonados.

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