Energía eléctrica

El precio de la luz continúa su escalada y marca el precio más alto de la historia

La bombona de butano sube a 15,37 euros y alcanza la cota más alta en seis años

Tendido eléctrico.
Tendido eléctrico.

El precio medio de la electricidad anda desbocado, rompiendo todas las barreras hasta situarse en máximos. Si para este martes los 101,82 euros por megavatio/hora (MWh) del precio en el mercado mayorista se habían colocado en lo más alto, solo superado por los registrados el 11 de enero de 2002, cuando alcanzó los 103,76 euros, este miércoles se batirá esa marca y se registrará el precio más caro de la historia, con 106,57 euros MWh. El máximo alcanzará los 110,64 a las 21 horas y el mínimo, los 100,83 a las 18 horas, dándose la particularidad de que estará por encima de los 100 euros MWh.

Este aumento se debe, según fuentes del sector, al alto precio del gas y de los derechos de emisión de CO₂, que son los que marcan el alza en el pool eléctrico (el mercado mayorista) en los últimos meses. A ello se une la menor contribución de las renovables en el mix energético (al haber poco viento, tienen que entrar en funcionamiento los ciclos combinados que consumen gas, más caro, y fijan el precio marginal) y las altas temperaturas, que en algunos lugares del país superan los 40 grados centígrados. En ese sentido, Antonio Merino, jefe de Estudios de Repsol, se mostró sorprendido por el hecho de que entre las 10 y las 12 horas de este martes, la energía eólica solo contribuyese con el 1% de la generación eléctrica, cuando una semana antes, el 13 de julio, esa contribución fue del 22%, recuerda. Todo este cóctel empuja la demanda en horas puntas a máximos. El precio del gas también está en las cotas más altas, ha subido un 80,5% en lo que va de año, mientras los derechos de emisión de CO₂ se han estabilizado en torno a los 52 euros por tonelada, lo que supone un aumento del 60%.

Otras fuentes sectoriales señalan que este alto precio de los derechos de CO₂ se debe a los movimientos especulativos de los fondos de inversión. Argumentan que, por eso, no es una cuestión local, sino que está sucediendo en toda Europa, donde los precios del mercado mayorista también se han disparado (Veáse gráfico). Lo cierto es que también influye el hecho de que Bruselas haya adelantado el objetivo de emisiones de la UE para 2030, una decisión que también mete presión al mercado de CO₂. Estos fuertes incrementos han provocado que el precio de la energía en el mercado mayorista se haya disparado un 110% en lo que va de año.

El precio de la energía representa aproximadamente el 25% del total del coste de la factura de la luz, la mitad de la factura corresponde a los peajes (el coste de las redes de transporte y distribución) y cargos (costes asociados al fomento de las renovables, a las extrapeninsulares y las anualidades del déficit de tarifa) y el resto viene de los impuestos: el de electricidad, un 7,06% sobre la generación que luego las empresas repercuten en la factura y que está suspendido temporalmente, y el IVA, que el Gobierno ha rebajado también temporalmente del 21% al 10% y que se aplica directamente.

El Ejecutivo decidió por real decreto esa bajada hasta fin de año para todos los consumidores con potencia contratada hasta 10 kilovatios (kW), siempre que el precio medio mensual del mercado mayorista de la electricidad esté por encima de los 45 euros por megavatio hora (MWh). La suspensión del 7% del impuesto sobre el valor de producción de energía eléctrica, que ya en 2018 se decidió durante seis meses para contener otra ola alcista, estará vigente durante el tercer trimestre de este año.

La factura sube un 34,6%

Las oscilaciones en el precio diario afectan a los consumidores acogidos a la tarifa regulada (PVPC), unos 10,5 millones, mientras que están exentos los que están en el mercado libre (unos 17 millones) y que negocian el precio con las comercializadoras. A pesar de las medidas adoptadas por el Ejecutivo, la factura de la luz de un usuario medio se ha encarecido un 34,6% en la primera quincena de julio con respecto al mismo mes del año pasado, según datos de Facua. Según estimaciones de la asociación de consumidores sobre la evolución de la tarifa PVPC, de seguir así las tarifas, la factura mensual de julio se situaría por encima de los 84 euros y del medio de junio, que fue de 81,27. La primera quincena de julio pagará 21,68 euros más que en julio de 2020, cuando la factura se situó en 62,67 euros.

La asociación estima que la bajada del IVA del 21% al 10% ha amortiguado la subida en 8,44 euros. Si se siguiera aplicando el 21%, el recibo habría batido todos los récords, alcanzado los 92,79 euros. Hasta la fecha, las cinco facturas más elevadas han sido los 88,66 euros del primer trimestre de 2012, los 87,81 euros de enero de 2017, los 83,55 euros de septiembre de 2018, los 82,13 euros de mayo de 2021 y los 81,55 euros de febrero de 2021.

Fuentes empresariales, por su parte, reseñan que para un hogar tipo que consume 2,3 MWh al año y está acogido al PVPC, el importe total de una factura emitida hoy (por los últimos 30 días de suministro) es de 46 euros frente a 42 de media de los cinco años anteriores (consumo en el mes de 182 kWh). El precio promedio del mercado spot es de 88 euros/MWh, lo que supone más de 40 euros respecto al promedio del mismo mes en los últimos cinco años. A su juicio, la reducción de 11 puntos porcentuales del IVA (aplicada a toda la factura) supone 4,5 euros menos.

Precisamente, Facua, junto a Greenpeace, Economistas Frente a la Crisis, Transición Verde y la Asociación para la Defensa Ecolóxica de Galiza, han iniciado los trámites para reclamar ante los tribunales la deuda pendiente de liquidar de las empresas eléctricas con los consumidores que puede oscilar entre los 1.500 y 2.800 millones de euros derivada de los Costes de Transición a la Competencia (CTC). La reclamación deriva de la sentencia de 18 de julio de 2005 en cuanto al importe de las plusvalías obtenidas por Endesa por la venta de Electra de Viesgo a Enel. Piden que se proceda a liquidar los CTC tecnológicos de las instalaciones referidas en dicha sentencia por el exceso de CTC cobrados por las empresas eléctricas desde 1998 hasta 2006. Las organizaciones reclaman que este exceso debe ser reintegrado al sistema eléctrico con el destino que determinen las autoridades reguladoras, restituyendo a los consumidores de manera directa o indirecta el exceso de costes pagados.


“Horquillas de altos precios”

Las fuentes consultadas sostienen que las fuertes subidas, en parte debidas a la citada especulación y en parte al aumento del precio del gas natural, han dejado apenas sin efecto las medidas adoptadas por el Gobierno para frenar el alza de los precios. Para ellos, se está produciendo una burbuja que, tarde o temprano, va a explotar con consecuencias que no se atreven a vaticinar.

La reacción por el impacto de la subida del precio en las capas sociales y políticas ha sido inmediato. Mientras desde la oposición, tanto desde la derecha como desde la izquierda, han pedido cambios inmediatos en la reglamentación, la vicepresidenta cuarta y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha tenido que salir a la palestra para decir que el Gobierno sabe que “nos vamos a manejar en horquillas de precios altos” porque las señales que vienen de las materias primas en los mercados internacionales se mantienen altos a medio plazo. En declaraciones a los periodistas, Ribera ha destacado que a la repercusión del mercado chino se suma que Rusia “tiene cerrado el grifo de gas natural”, con lo que tensiona aún más el mercado.

También ha aludido al carácter finalista del mercado mayorista, que hace que la tecnología más cara marque el precio que cobran todas: “Tenemos sólo una parte de la generación eléctrica que es cara, pero sin embargo, el marco europeo que regula el funcionamiento de los mercados eléctricos hace que toda la electricidad sea retribuida al precio de la más cara”. La ministra ha subrayado que la Comisión Europea evalúa el modo de aminorar ese impacto, que afecta más o menos al 50% de los consumidores domésticos, informa Europa Press.

No obstante, la vicepresidenta ha destacado que las medidas provisionales adoptadas permitirán enfrentarse a la volatilidad “tan grande y tan tremenda”. Ribera ha dicho que, en cualquier caso, la transición energética”nos beneficia y sabemos que los combustibles fósiles nos perjudican, por su impacto en la salud y por que, en la medida que se internaliza el efecto negativo que producen, se acaba traduciendo al precio del consumidor”.

Por su parte, el ministro de Consumo, Alberto Garzón, ha asegurado que el Gobierno sigue “monitorizando” los altos precios de la electricidad “para poder tomar medidas allí cuando lo considere la situación política”. En rueda de prensa tras el Consejo de Ministros, Garzón afirmó que el Ejecutivo sigue estando “preocupado” por el alza en el precio de la energía que, en su opinión, se explica por “razones y factores internacionales” y que apuntan a que ese mercado “va a seguir estando muy tensionado en los próximos meses”.


Teresa Ribera avisa de "precios muy preocupantes"EUROPA PRESS


El butano, en máximos de seis años

Por otro lado, el precio de la bombona también se ha disparado desde noviembre y acumula ya un incremento del 27%. Ha pasado de costar 12,09 euros a los actuales 15,37 euros, el precio más alto de los últimos seis años. Por primera vez en mucho tiempo, el precio de la bombona no ha bajado en verano. Este año, las subidas parecen no tener fin, igual que sucede con el resto de los carburantes. La organización de consumidores OCU recomienda a las familias que comprueben si tienen derecho al bono social eléctrico, ya que incluye una ayuda térmica de hasta 124 euros al año sea cual sea la fuente de energía que se emplee.

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