transporte aéreo

IAG sufre unas pérdidas récord de 6.923 millones en 2020 por el parón de la aviación

El grupo al que pertenece Iberia no espera una recuperación del tráfico aéreo al menos hasta 2023 y exige tarjetas sanitarias digitales para volar

Aviones de British Airways estacionados en el aeropuerto londinense de Heathrow, propiedad de IAG.
Aviones de British Airways estacionados en el aeropuerto londinense de Heathrow, propiedad de IAG.Reuters

International Airlines Group (IAG), el grupo al que pertenecen las aerolíneas British Airways, Iberia, Vueling o Aer Lingus, sufrió unas pérdidas netas récord de 6.923 millones de euros en 2020 —frente al beneficio de 1.715 millones obtenido en el ejercicio anterior—, como consecuencia del impacto de la pandemia del coronavirus, según ha informado el grupo este viernes a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). La práctica paralización del tráfico aéreo durante entre marzo y junio y la ausencia casi total de turismo durante todo el año como consecuencia del virus explican asimismo un hundimiento de los ingresos hasta apenas una tercera parte de los de 2019.

Además de una caída de los ingresos del 69,4%, hasta 7.806 millones, las pérdidas se deben al coste de una partida excepcional de 3.061 millones por la cobertura de compras de combustible realizadas antes de que el precio se desplomara por el hundimiento de la demanda en todo el mundo, y por la depreciación de la flota, por aviones que se retiraron o pararon anticipadamente. El resultado de las operaciones, antes de extraordinarios y de impuestos, arrojó unas pérdidas de 4.365 millones de euros frente a un beneficio de las operaciones de 3.285 millones en 2019.

A pesar de esta crisis, a 31 de diciembre, la liquidez del grupo era de 10.300 millones de euros, incluyendo 2.700 millones de una ampliación de capital y un préstamo de 2.000 millones de libras esterlinas con garantías del Gobierno británico. Una cifra mayor a la de antes de la pandemia. La deuda neta creció un 28,9% en el año, hasta 9.762 millones de euros.

A consecuencia de la covid-19, el grupo prevé que la demanda se mantenga en niveles muy bajos durante varios años y que no recupere los niveles observados en 2019 hasta al menos 2023. Para 2021, dada la “incertidumbre” sobre la recuperación del tráfico aéreo no ha dado previsiones.

La capacidad de transporte de pasajeros en el cuarto trimestre fue de un 26,6% del total de 2019, mientras en el ejercicio completo fue del 33,5% del total del año anterior. “Y sigue viéndose afectada negativamente por la pandemia, así como por las restricciones de los Gobiernos y las medidas de cuarentena”, añade la compañía, que ya se ha mostrado en otras ocasiones muy crítica con las restricciones de los gobiernos para hacer frente a la pandemia. “Los planes de capacidad de transporte de pasajeros actuales para el primer trimestre de 2021 son alrededor del 20% de la capacidad de 2019, pero siguen siendo inciertos y estando sujetos a revisión”, explica el grupo, que “sigue centrado en reducir gastos, aumentar la variabilidad de su base de costes y reforzar sus iniciativas de liquidez”.

Por compañías, British Airways registró unas pérdidas operativas de 3.880 millones de libras (4.460 millones de euros); Aer Lingus perdió 563 millones; Iberia, tuvo unos números rojos de 1.411 millones y las pérdidas de Vueling ascendieron 875 millones.

Más carga, menos pasajeros

Los ingresos de pasaje del grupo fueron de 5.512 millones, un 75,5% inferiores a los del año anterior. Sus aerolíneas transportaron a 31,3 millones de pasajeros, un 73,6% menos. La ocupación de los vuelos bajó 20,8 puntos, hasta el 63,8%. Los ingresos de carga compensaron algo la caída de los pasajeros, ya que subieron un 16,9%, hasta los 1.306 millones. Con ello, el total de ingresos fue de 7.806 millones, un 69,4% inferior.

El esfuerzo de reducción de gastos dio resultado y cayeron un 33,5%, hasta 15.232 millones. Entre ellos, los de personal se redujeron un 36,8%, hasta 3.560 millones, y los de combustible y derechos de emisión ascendieron a 3.735 millones, un 38% menos. El holding explica que ha conseguido registrar unos ahorros directos en salarios de 730 millones gracias a los ERTES de España y los programas de protección salarial de Reino Unido.

En esa línea, también ha tomado medidas para reducir su flota de aviones y los costes de mantenimiento asociados. Así, IAG cerró 2020 con 533 aviones —de los que 241 estaban temporalmente parados— frente a los 598 de diciembre de 2019. Tras el recorte está la retirada de los 32 Boeing 747-400 de British Airways, los 15 Airbus A340-600 de Iberia y la paralización de 37 aviones a la espera de su enajenación o de su devolución a arrendadores. Durante el periodo, el grupo recibió 34 aviones.

Tarjeta sanitaria

Luis Gallego, consejero delegado de IAG, ha asegurado en una nota que los resultados reflejan “el tremendo impacto que ha tenido la covid-19 en nuestro negocio”, pero se ha mostrado seguro de que “existe una demanda de viajes contenida y que la gente quiere volar”. “Las vacunaciones están progresando bien y las infecciones globales van en la dirección correcta. Pedimos normas internacionales comunes en cuanto a test y la implementación de tarjetas sanitarias digitales para reabrir nuestros cielos con seguridad”, ha pedido el directivo español en la nota de resultados.

En esa línea, Gallego insistió, en una teleconferencia celebrada este viernes, en que contar con un test o algún certificado ayudará a que los pasajeros se sientan seguros para viajar, si bien admitió la importancia de que se llegue a una vacunación a nivel global. De cara a 2021 y tras el anuncio del Gobierno británico sobre la “hoja de ruta” para la desescalada en el Reino Unido, confió en que el grupo tenga un “verano bueno”.

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