Sanoma Learning

Rob Kolkman:“Santillana nos ha dado el liderazgo en el mercado español”

El consejero delegado de Sanoma Learning, cree que la pandemia ha transformado la escuela y apuesta por combinar la enseñanza en papel y digital

Rob Kolkman, consejero delegado de Sanoma Learning.
Rob Kolkman, consejero delegado de Sanoma Learning.

Cuando la pandemia del coronavirus sorprendió a Europa y a sus empresas, Rob Kolkman (Enschede, Países Bajos, 1972) apenas empezaba a estrenar su puesto como consejero delegado de Sanoma Learning, división educativa del grupo finlandés de medios de comunicación y soluciones de aprendizaje Sanoma. “En enero y febrero iba a conocer a todos los equipos en Europa y eso fue todo, ya que al final de febrero y principios de marzo llegaron los confinamientos”, recuerda el directivo. “Desde entonces gran parte de nuestra vida ha sido así para todos”, describe en alusión al hecho de que la entrevista se celebre por videoconferencia. Pero las cuentas anuales de la matriz, presentadas un día antes del encuentro, dan cuenta de que 2020 no ha sido un año de paralización: la compañía aumentó sus ventas hasta 1.062 millones (frente a 913 millones en 2019) y multiplicó el resultado hasta los 238 millones (por 65 millones, el año previo).

“La mayor parte de las ganancias operacionales del grupo vinieron de Learning”, rezan unas cuentas anuales que prestan atención a España. El motivo es que en el último día de 2020, Sanoma culminó la compra de Santillana España a PRISA (grupo editor de EL PAÍS) en una operación valorada en 465 millones. “Llevábamos teniendo en el radar a Santillana muchísimos años, cuando surgió la oportunidad nos llenó de satisfacción”, cuenta Kolkman, “nos ha dado la posición de liderazgo en el mercado español y nos congratula que esto haya sucedido”.

España no era un país ajeno a la firma finlandesa, donde ya había llegado en 2019 al hacerse con Iddlink y Clickedu. “Esperemos que puedan trabajar conjuntamente, pero son negocios diferentes”, señala el consejero delegado, quien deja clara cuál es la prioridad en los planes: “Dar apoyo y completar las buenas soluciones que ya tiene Santillana, pero también con otras soluciones digitales, y que estas lleguen a las distintas comunidades adaptándose, porque hay muchas especificidades que tenemos que cubrir en el mercado español”.

El gigante educativo europeo cree que la reciente aprobación de una nueva ley educativa en España es la oportunidad perfecta para expandir lo que denominan “metodología híbrida” (blended, en inglés). “La combinación de soporte papel con formato online para, por ejemplo, valoraciones, pruebas, exámenes, aprendizaje personalizado… es francamente muy útil y seguimos en esa vía”, sostiene Kolkman. ¿No vamos entonces al dominio absoluto de lo electrónico? “Sí que va a haber espacio para métodos puramente online, pero creemos de verdad que esto es para situaciones muy concretas, en tanto que mayoritariamente va a haber una combinación de soporte papel y soporte digital”.

Nuevos retos

Kolkman explica que la pandemia, con millones de estudiantes de toda Europa confinados, “ha transformado los colegios y los cuerpos docentes de numerosos países”. Eso ha supuesto un reto para estudiantes, profesores (“el papel de los docentes ha sido ingente, ha sido verdaderamente impresionante”) y también para las Administraciones o el propio sector. “Hemos constatado en toda Europa un incremento ingente del soporte digital, de esa necesidad de la transformación digital, pero es muy heterogéneo en función del país, hay ciertos países que ya habían avanzado en digitalización”.

¿Y cómo va España en esa carrera? “No se trata, en mi humilde opinión, de ser el mejor alumno o el peor alumno, sino de ver ese país, ese centro educativo, en qué situación se encuentra”, responde Kolkman. “En España hemos constatado diferencias en función de las comunidades autónomas o en función de los centros educativos. Y nuestro objetivo es ver cómo podemos ayudar a cada uno de ellos”.

También en términos de colaboración describe la relación entre las empresas y la enseñanza pública. “No se trata de un contraste, sino de ver cuál es el valor añadido que puede aportar una compañía privada al sistema educativo público”, sostiene. La educación es uno de los derechos humanos que la crisis del coronavirus ha puesto en aprietos, y Kolkman reivindica la actuación del sector: “Nosotros, como la competencia, abrimos gran parte de los contenidos en distintos mercados para que las escuelas pudieran capear esa primera etapa inicial de los confinamientos”.

No es ese el único apuro provocado por la pandemia. El directivo holandés señala que en su división ha sufrido “cierto impacto” relacionado con actividades que requieren un contacto humano, como la formación de profesores o las labores comerciales. “Normalmente intentas lanzar nuevos productos al mercado, pero obviamente necesitas interacción con los docentes para que eso se produzca”, explica. También el auge en el uso de las plataformas digitales ha provocado desafíos imprevistos: “Los costes de hosting [almacenamiento web], por ejemplo, han aumentado”.

Todos en la firma finlandesa, dice Kolkman, están deseando regresar a lo que internamente se refieren como “la mejor normalidad”, que pasa por más posibilidad de teletrabajo que antes de la pandemia dentro de su organización y por un esperado avance de esos métodos blended en los mercados donde trabajan. A eso fía el directivo las posibilidades de crecimiento orgánico, pero deja claro que Sanoma sigue adelante con la política de compras. “Hay inversiones por valor de 300 o 400 millones de euros que seguimos queriendo hacer en ese ámbito”, señala. “Nuestro foco es en el mercado que denominamos K12: educación primaria y secundaria. Ese es el foco fundamental y dentro de ese segmento queda mucho por hacer en el mercado europeo. Va a haber mucha consolidación”.

¿Descartan entonces otras opciones fuera? “No necesariamente, pero nuestro foco está en Europa”, responde. Kolkman defiende la estrategia de crecimiento mediante absorciones, que define como un delicado equilibrio entre lo local y la dimensión internacional. Y ahí vuelve a España, donde está claro que Sanoma ha apostado fuerte: “La adquisición de Santillana es la combinación perfecta: contenidos punteros con la aportación que hacemos nosotros, con todas las soluciones digitales y con la escala que tenemos para desarrollarlas”.

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