Banca

El negocio español de Mirabaud, el banco en el que el rey emérito ocultó 65 millones

La entidad, con cuatro oficinas, lleva 11 años en España y dispone de 2.855 cuentas de clientes a los que pide más de un millón de euros de patrimonio

Los cuatro socios-gestores de Mirabaud: Lionel Aeschlimann, Yves Mirabaud, Camille Vial y Nicolas Mirabaud.
Los cuatro socios-gestores de Mirabaud: Lionel Aeschlimann, Yves Mirabaud, Camille Vial y Nicolas Mirabaud.

Pocos conocían en España hasta hace unos meses el nombre de Mirabaud. Este banco suizo, que lleva 11 años en España, se asocia ahora con el Rey emérito tras hacerse público que lo utilizó para ocultar al fisco los 65 millones que recibió de Arabia Saudí entre 2008 y 2012, como publicó EL PAÍS.

Mirabaud figura en la causa suiza como investigado por presunto blanqueo de capitales. La entidad, que no exigió a Juan Carlos I que regularizara el dinero, entró en España en 2009 con la compra de la sociedad de valores Venture Finanzas. Desde entonces ha ido creciendo discretamente hasta implantarse como banco privado y contar con una red de cuatro oficinas: Madrid, Barcelona, Valencia y Sevilla. España es el país europeo donde tiene más sucursales, prueba de su interés por esta plaza.

Según el registro del Banco de España, Mirabaud se estableció como entidad de depósito en España a través de la sucursal en Luxemburgo el 30 de abril de 2014. Solo trabaja con clientes de más de un millón de euros de patrimonio y emplea a 51 trabajadores. Cuenta con 2.855 cuentas abiertas de sus clientes, según los datos oficiales de la patronal bancaria AEB.

Lo curioso de esta expansión es que se cruzó en los planes del rey emérito, una de las razones por las que los directivos de Mirabaud le invitaron a abandonar la entidad en 2012, año de la amnistía fiscal del PP a la que Juan Carlos I no se acogió.

Según declararon los responsables del banco a EL PAÍS en julio de 2020, la progresiva implantación de Mirabaud en España, así como la aparición cada vez más habitual de Juan Carlos I en las portadas de los periódicos por el estallido del escándalo de la cacería de elefantes en Botsuana, hizo que se le pidiera cancelar su cuenta. Yves Mirabaud, uno de los fundadores del banco, declaró ante la Justicia suiza: “Consideramos que ya no era oportuno conservar esta cuenta”.

Proteger la reputación del banco en España

El anterior jefe de Estado transfirió el dinero al paraíso fiscal de Nassau (Bahamas), al banco Gonet & Cie, y lo puso en una cuenta a nombre de Corinna Larsen, algo que despertó el interés del fiscal helvético Yves Bertossa, según ha publicado este diario.

Las declaraciones de los responsables del banco suizo delatan el interés por proteger la reputación de su sucursal española. Fuentes de Mirabaud no han querido hacer declaraciones sobre esta cuestión. “La entidad no puede hacer comentarios sobre casos legales en curso. Sin embargo, queremos expresar con claridad que negamos, y combatiremos enérgicamente, las insinuaciones de cualquier acción incorrecta por parte de la institución, que siempre ha respetado las leyes, normativas y regulaciones que aplican en todos los mercados en que opera”, se limitan a señalar.

Consultados otros banqueros privados con larga experiencia en España, coinciden en que estos escándalos afectan a la reputación de la entidad, “como le ha sucedido a Lombard Odier, otro banco suizo con el que trabajó Bárcenas, el extesorero del PP”. También apuntan que es casi seguro que Mirabaud España no supiera nada de los acuerdos con el rey emérito por el riguroso secreto bancario suizo y porque el monarca siempre trató directamente con Ginebra.

“Los clientes cada vez son más sensibles a estas cuestiones, algo que no ocurría hasta que estalló la crisis de 2008 a 2012, cuando se acabó legalmente con el secreto bancario en Suiza y en otros países. Hasta entonces se consideraba casi normal tener cuentas opacas fuera de España”, apunta un gestor de un relevante banco privado, que pide el anonimato.

Caída del patrimonio en Sicav

Según los últimos datos oficiales de Inverco, en la gestión de patrimonios, una de las tres divisiones de Mirabaud, la acumula 205 millones en diferentes sociedades de inversión de capital variable (Sicav) hasta septiembre de 2020. Esta cifra está por debajo de lo declarado en 2019 (245 millones), y lo que mantenía cuando obtuvo autorización bancaria, en 2014, fecha en la que gestionaba 289 millones.

Según las fuentes consultadas, una de las razones de este declive es que algunos clientes de grandes fortunas prefieren tener su dinero fuera de España, sobre todo en Luxemburgo, donde pagan menos impuestos, aunque los declaren al fisco.

Fundado en Ginebra en 1819, Mirabaud es un grupo internacional que ofrece a sus clientes, también a los españoles, servicios financieros y de asesoramiento personalizados en tres áreas de actividad: Wealth Management (gestión de carteras, asesoramiento en inversiones y servicios a gestores de capital independientes), Asset Management (gestión institucional, gestión y distribución de fondos) y servicios bursátiles (análisis, mercados de capital).

El grupo cuenta con 700 empleados y oficinas en Suiza (Ginebra, Basilea y Zúrich), Europa (Londres, Luxemburgo, París, Milán y las cuatro en España) y el resto del mundo (Montreal, Dubai, Abu Dabi, Montevideo y São Paulo).

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