La mitad de la deuda que emitió el Tesoro en 2020 tuvo tipos negativos

El Estado ahorra más de 2.000 millones en el pago de intereses pese a su mayor endeudamiento

Christine Lagarde, Nadia Calviño y Pierre Moscovici, durante una reunión de los ministros de Finanzas del Eurogrupo en noviembre de 2019.
Christine Lagarde, Nadia Calviño y Pierre Moscovici, durante una reunión de los ministros de Finanzas del Eurogrupo en noviembre de 2019.OLIVIER HOSLET / efe

Los inversores pagaron al Estado español por la mitad de la deuda que financiaron en 2020. El 50% del endeudamiento emitido el año pasado por el Tesoro se adjudicó a tipos negativos a pesar del brutal incremento de la deuda pública y el puntual aumento de los costes de financiación a principios de la pandemia. La política del BCE está siendo esencial para rebajar la factura de la deuda. Los ahorros por intereses superan los 2.000 millones de euros respecto a 2019, lo que supone, por ejemplo, unos dos tercios del coste de la nueva renta mínima o de la subida de sueldos de funcionarios y pensionistas.

La deuda pública habrá subido en 2020 en unos 110.000 millones de euros, es decir, el año pasado uno de cada cinco euros que gastó el conjunto de las Administraciones fue deuda. Sin embargo, sorprendentemente el pago de intereses ha bajado. Según las últimas previsiones del Tesoro, la factura de 2020 descendió hasta el entorno de los 26.000 millones de euros desde los 28.349 millones de 2019 y los 35.405 millones de hace ocho años. ¿Cómo puede lograrse semejante ahorro? Según las últimas estadísticas publicadas por el Tesoro, de los 277.000 millones emitidos por el Estado, la mitad se colocaron con un interés negativo. O dicho de otro modo, los inversores pagaron por tenerlos. Muy poco, pero algo.

Además, el tipo medio de emisión se sitúa ahora en el 0,18%, un mínimo histórico. Y el coste de financiación de la deuda en circulación también está en un mínimo histórico del 1,86%. Seguirá habiendo ahorros por intereses en tanto que haya una diferencia entre el coste de financiación medio y el tipo de emisión. O lo que es lo mismo: la deuda que vence deja de financiarse a unos tipos más caros de hace unos años para refinanciarse pagando los tipos de ahora, mucho más bajos. Y este mecanismo produce grandes ahorros en la factura de intereses.

El año pasado se refinanciaron unos 80.000 millones a medio y largo plazo que soportaban unos intereses entre el 1,15% y el 4,85%. Por ellos el Estado abonaba unos 2.400 millones al año. Pero ahora, al refinanciar al 0,18% de tipo medio, solo pagará menos de 200 millones. Esto es, un ahorro de unos 2.200 millones. En cambio, a pesar del fuerte aumento del endeudamiento en unos 110.0000 millones —solo superado en 2012—, esa nueva deuda solo se paga al 0,18%, es decir, el Estado apenas tiene que abonar unos 200 millones de euros. De ahí que siga habiendo importantes ahorros.

Y al haber elevado la vida media de sus emisiones hasta casi ocho años, el Tesoro está fijando estos bajos costes de interés durante más tiempo. El Gobierno insiste en que estos tipos son una muestra de la confianza que los inversores depositan en las medidas adoptadas.

Pero, ¿cómo es posible que haya tipos negativos y que los inversores paguen por prestar? El Banco Central Europeo está cobrando tipos negativos a la banca por su liquidez y está comprando tanta deuda que apenas hay activos seguros donde aparcar el dinero. De ahí que los inversores adquieran títulos incluso si tienen que pagar por ellos.

Como explica Francisco Vidal, economista jefe de Intermoney, el banco central está adquiriendo la mayor parte del nuevo endeudamiento de España. Y en estos momentos el BCE tiene ya más de una cuarta parte de la deuda pública española, unos 370.000 millones de euros. Se trata de la principal diferencia respecto a la anterior crisis. Pero también constituye la mayor debilidad de la economía española en el caso de que el resto de la eurozona se recupere y el eurobanco tenga que levantar su apoyo sin que España haya reconducido sus cuentas.

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, presiona en Fráncfort para que estas políticas se mantengan más tiempo debido a la incapacidad de la economía para generar inflación. Pero también pide que en España se apruebe cuanto antes un plan para estabilizar las finanzas públicas a medio plazo, una vez se haya acabado la urgencia de la pandemia.

La deuda pública española acabará este año cerca del 120% del PIB, unas cotas que no se conocían desde hace más de un siglo, según cálculos del historiador Francisco Comín. Economistas como Olivier Blanchard mantienen que las actuales perspectivas de tipos bajos pueden hacer sostenibles cifras de deuda más altas. Sin embargo, eso, en el fondo, también refleja la mala noticia de que el crecimiento será bajo.

Calviño rebaja las emisiones gracias a la mayor recaudación

El Tesoro Público anunciará este viernes una reducción de la emisión de deuda prevista en los Presupuestos para 2021 gracias a que las previsiones de ingresos fiscales del año pasado “se han visto superadas”, según avanzó ayer la vicepresidenta económica, Nadia Calviño, informa Europa Press. “El Tesoro va a hacer el anuncio de la previsión de emisión de deuda para este año, y va a dar esa buena noticia, la de que vamos a reducir la emisión de deuda con respecto a lo previsto cuando se presentó el proyecto de Presupuestos”, subrayó Calviño en una entrevista en la cadena Cope concedida este jueves.

Según las proyecciones de los Presupuestos de 2021, la emisión bruta del Tesoro registrará este año una cifra récord de 299.138 millones, un 6% más que el ejercicio anterior, mientras que el endeudamiento neto previsto para 2021 asciende a unos 110.000 millones de euros. Este jueves el Tesoro celebró su primera subasta del año y colocó 6.025,35 millones de euros en bonos y obligaciones marcando mínimos históricos en todas las referencias subastadas: a tres, cinco y 30 años; y uno a 15 años vinculado a la inflación.

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