LA CRISIS DEL CORONAVIRUS

Paschal Donohoe: “Estamos decididos a usar todas nuestras fuerzas para afrontar la segunda ola”

El presidente del Eurogrupo aboga por desplegar los paquetes de ayudas acordados para afrontar la nueva fase de restricciones

Paschal Donohoe, ministro de Finanzas de Irlanda y presidente del Eurogrupo, en 2019.
Paschal Donohoe, ministro de Finanzas de Irlanda y presidente del Eurogrupo, en 2019.Leon Neal (Getty)

El ministro irlandés Paschal Donohoe (Phibsborough, 46 años) ha tomado las riendas del Eurogrupo durante la peor crisis que atraviesa la Unión Europea desde la Segunda Guerra Mundial. En una entrevista por videoconferencia con cinco diarios europeos, entre ellos EL PAÍS, Donohoe no oculta la gravedad de la segunda ola de contagios que atraviesa el continente, pero sostiene que la UE está bien pertrechada para combatir sus consecuencias.

Pregunta. Los países están adoptando nuevas restricciones ante la segunda ola. ¿Estamos entrando en una crisis en forma de W en lugar de V?

Respuesta. La situación con la que lidiamos siempre fue contemplada como un riesgo que podía materializarse en la segunda mitad de 2020. Y aunque las consecuencias económicas sean muy graves, en particular para los jóvenes, nos anticipamos a ese peligro con los acuerdos alcanzados en el Consejo Europeo y el Eurogrupo antes del verano. La implementación de esos pactos es la mejor respuesta posible de la UE a los efectos económicos de esta segunda ola.

P. Esta crisis está agrandando las divergencias entre Norte y Sur. ¿Puede la zona euro sobrevivir si se agranda esa brecha?

R. El histórico pacto del Consejo Europeo es una señal absoluta de la determinación de la UE de apoyar a sus ciudadanos mientras lidiamos con la terrible enfermedad que no respeta fronteras.

P. Los países más golpeados hasta ahora han sido también los que tienen una mayor deuda, como Italia o España. ¿Van a poder afrontar esa segunda ola?

R. Sabemos que los países han llegado a esta crisis con niveles de deuda diferentes. Esa es la razón por la que hemos acordado el uso de subvenciones para afrontar la covid-19.

P. Pero esa deuda deja sin capacidad de actuación a algunos países y, en cambio, otros como Alemania pueden seguir gastando. ¿Eso no crea más divergencias?

R. El Eurogrupo apoya la suspensión de las reglas fiscales para que todos los países de la UE puedan usar toda la capacidad que tenga en sus finanzas nacionales para responder a la covid-19. Sabemos los riesgos que ha creado la transmisión del virus dentro de la zona euro. Por ello, el BCE ha adoptado actuaciones excepcionales y los ministros de Finanzas tenemos la determinación de trabajar juntos para apoyarnos en la lucha contra el virus. Déjenme decir dos cosas. Sí, el endeudamiento está creciendo en la UE, pero la causa es muy diferente que en el pasado. Y segundo, si la lógica de la UE es que sus miembros consigan más de forma colectiva, eso es aún más relevante con un virus que traspasa fronteras.

P. Pero la Comisión ha anunciado que, como muy pronto, empezará a endeudarse para el fondo de recuperación en verano de 2021. ¿Y hasta entonces?

R. La clave de que en 2020 hayamos llegado a tantos acuerdos era anticiparnos a lo que podía ocurrir en la segunda mitad del año. Por eso es importante que implementemos esos pactos. Y en cuanto al calendario, decidimos mantener suspendidas las reglas fiscales en 2021 para asegurar que los Gobiernos nacionales tenían suficiente flexibilidad hasta la llegada de esos fondos.

P. ¿Le parece bien la vía por la que ha optado España, de endeudarse a cuenta de los recursos del fondo para poder actuar antes?

R. Es cosa de cada Gobierno decidir cómo quiere financiarse en 2021. Y es un asunto del Gobierno español decidir cuál es la mejor manera para afrontar la covid-19 y usar los fondos de la Comisión Europea.

P. Dentro de los acuerdos del Eurogrupo están los créditos del Mede, que nadie quiere usar. ¿Es por el estigma que supone?

R. También es cosa de cada Gobierno decidir si quiere acceder o no a esos préstamos. Solo quiero ser muy claro: esta financiación del Mede es muy diferente a la de otros acuerdos que hubo en el pasado. No hay ninguna condicionalidad vinculada con el acceso a las líneas de crédito. Y si no la hay es para indicar a los mercados financieros y a los Gobiernos que no debe haber esa especie de preocupación sobre el estigma que ha habido en otras ocasiones.

P. Los Gobiernos están advirtiendo de la dureza de esta nueva ola de contagios. ¿No serán necesarios más recursos en algún momento?

R. Vamos a seguir al detalle todo lo que ocurra. Todos entendemos el impacto de implementar pautas de salud públicas muy exigentes por segunda vez este año y sus consecuencias para el empleo y las rentas. Estamos decididos a usar todas nuestras fuerzas para ayudar a afrontar los efectos.

P. Las reglas fiscales ahora están suspendidas pero, ¿cómo deberían reformarse?

R. Todos los ministros del Eurogrupo estamos de acuerdo con que había que dar a los estados toda la flexibilidad que necesitaban. Sabemos que en el futuro habrá que volver a rebajar déficits y al equilibrio. Pero somos muy claros: el riesgo que conllevaría rebajar ahora el nivel de apoyo a la economía es aún demasiado elevado. La Comisión pondrá sobre la mesa propuestas para volver a aplicar las reglas fiscales a su debido momento y deberemos reflejar ahí lo que hemos aprendido en los últimos años. Pero necesitaremos acertar en el momento de aplicarlas de nuevo. Y hoy no es ese momento. Por ahora, lo adecuado es la suspensión actual.

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