Crisis del coronavirus

Maroto sobre la cuarentena británica: “Nuestra voluntad es solucionarlo cuanto antes”

Las comunidades más turísticas, Canarias, Baleares, Andalucía y Comunidad Valenciana, piden quedar fuera de las limitaciones impuestas por el Reino Unido

La ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto. En vídeo, la presidenta de Baleares, Francina Armengol, y la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, defienden la seguridad de las islas. FOTO: SERGIO G.CANIZARES / VÍDEO: ATLAS

El Gobierno y las comunidades afectadas están tratando de amortiguar el golpe que ha asestado al sector turístico la decisión del Gobierno de Boris Johnson de imponer una cuarentena a los turistas que vuelvan a casa desde España. Los ministerios de Turismo y Exteriores se han movilizado para, al menos, que Londres acceda a crear un corredor seguro con Baleares y Canarias y evite a los visitantes de ambos archipiélagos esa restricción. El Ejecutivo español tiene prisa: “Esperamos que sea hoy mejor que mañana, pero no depende solo del Gobierno español. Depende del británico. Esperamos que sea cuanto antes”, ha declarado la ministra de Turismo, Reyes Maroto, en Ibiza, adonde ha acudido este lunes. Al comienzo del día, fuentes de los dos Gobiernos autonómicos –ambos optimistas– confiaban en que esa decisión llegara este lunes, pero conforme pasan las horas se inclinaban por pensar que llegará días más tarde.

Y mientras los Ejecutivos de ambos países negocian –”Las discusiones continúan con las autoridades británicas”, ha confirmado la titular de Exteriores, Arancha González Laya– desde otras comunidades donde el turismo británico es importante ha crecido la presión para que el Gobierno las incluya en ese corredor seguro. “Lo contrario sería discriminatorio”, ha apuntado el vicepresidente andaluz, Juan Marín. También desde la Generalitat Valenciana, donde está uno de los destinos británicos por excelencia, Benidorm, llegaba una presión similar. Su presidente, Ximo Puig, reclama que haya un corredor también para el aeropuerto de El Altet, en Alicante.

Fuentes de Exteriores apuntan a este periódico que en sus negociaciones con Londres están intentando que se acepte la excepción de Baleares y Canarias, pero que los británicos no están dispuestos a aceptar otros destinos por la movilidad entre regiones. En esta línea se ha expresado la presidenta de Baleares, Francina Armengol, en su comparecencia en Ibiza junto a Maroto: “El hecho insular que a veces es un inconveniente es una oportunidad para nuestras economías, vivimos del turismo como no vive nadie”.

El Reino Unido es el origen principal de los turistas extranjeros en España históricamente. En 2019 llegaron unos 18 millones y gastaron una media de 995 euros, en total, casi 18.000 millones. Buena parte de esos ingresos estarían ahora en riesgo, como ha señalado el vicepresidente de Exceltur, la alianza para la excelencia turística, José Luis Zoreda. Según él, estarían en juego 8.700 millones para el sector con esta decisión y otras adoptadas por otros países, como la recomendación de Francia de no viajar a Cataluña. “Puede ser la puntilla a una temporada agónica”, ha lamentado Zoreda en declaraciones a Efe.

También la patronal hotelera, CEHAT, ha lamentado la decisión de Londres e, incluso, han advertido sobre la posibilidad de que esto sea solo el principio. “Se corre el riesgo de que otros gobiernos adopten soluciones similares de forma poco reflexionada y sin obedecer a la situación real que tenemos”, ha señalado en un comunicado. Para revertir la situación, los hoteleros se han ofrecido a financiar y “realizar los test en destino a los turistas extranjeros cuando se marchen de sus alojamientos en España, para ofrecer la mayor seguridad a los clientes que se alojen en establecimientos españoles”.

Entre los elementos para la esperanza está que los grandes turoperadores británicos siguen manteniendo sus vuelos y sus planes y la presión que eso pone sobre el Ejecutivo británico, apuntan fuentes del sector. TUI, que solo suspendió vuelos el primer día, y Jet2 no han cancelado sus operaciones con España. Tampoco la aerolínea Ryanair lo ha hecho.

Según ha explicado Maroto, el secretario de Estado de Turismo, Fernando Valdés, se iba a reunir este lunes con el embajador británico en España. También ha dicho que Baleares había enviado sus datos de evolución de la pandemia a la embajada. Maroto ha insistido, además, en que España está en disposición de ofrecer a los turistas un destino seguro, aunque cree que es necesario trabajar con las comunidades para el control de los rebrotes. “Los rebrotes están controlados pero hay que poner los medios, más rastreadores”, ha dicho la ministra, que ha avanzado que actualmente se están estudiando los resultados de la aplicación de rastreo puesta en marcha de forma piloto en Canarias.

Junto a ella, Armengol ha subrayado que el Reino Unido no ha desaconsejado viajar a los dos archipiélagos, lo que tiene cierta importancia ya que no da argumentos a las aseguradoras frente a posibles reclamaciones. Y también ha expuesto los datos sobre la evolución de la pandemia en Baleares y Canarias y los ha contrapuesto a la situación en toda España y en Reino Unido: “Tenemos unos datos epidemiológicos que nos avalan. El dato más importante es el de caso acumulados en 14 días. En Baleares hay ocho casos por cada 100.000 habitantes; en Canarias, cinco. En España hay 37 y en el Reino Unido, 14″. La presidenta del Govern también ha defendido la excepción de las dos comunidades con el argumento de que son islas y es más fácil controlar los accesos ante las peticiones de otras comunidades turísticas (Andalucía y Comunidad Valenciana) de contar también con un corredor seguro.

Fuentes del Departamento de Turismo del Govern balear apuntan que su demanda es similar a la que se estableció en junio con los turistas alemanes, que consistía en que el viajero tenía la llegada y la salida en un solo destino.

Desde el Gobierno valenciano explican que su propuesta para controlar que los viajeros procedan de la Costa Blanca y no de la cercana Totana (ahora confinada), por ejemplo, o Barcelona, pasa por la petición de un certificado o justificante (factura) de la estancia del viajero en un hotel, apartamento turístico, camping o una copia del empadronamiento del familiar inglés al que se le ha ido a visitar en su segunda residencia en Alicante (aquí son muchos). Ese certificado se debería pedir en el aeropuerto de destino (Londres, por ejemplo) en la criba que se haga de los pasajeros procedentes de los países obligados a pasar cuarentena.

En Andalucía, a la voz de Marín se ha sumado la del presidente de la Diputación Provincial de Málaga, Francisco Salado, que ha escrito una carta a la ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, para trasladarle “la enorme preocupación existente en el sector turístico y el malestar que su anuncio ha provocado en la Costa del Sol”. Salado solicita que el aeropuerto de Málaga “sea incluido en todas las negociaciones con el Gobierno británico para el establecimiento de corredores aéreos seguros, excluidos de la cuarentena forzosa”. Sin embargo, no se aclara cómo pretenden abordar la regulación de ese corredor en el aeropuerto de Málaga y remiten al Gobierno central. “Que le pregunten a la ministra de Turismo. La seguridad y controles en los aeropuertos es competencia del Estado”, explican desde la Diputación Provincial, donde subrayan que siempre que los viajeros acrediten dónde han estado, debería valer.

Canarias, Baleares, Andalucía y Comunidad Valenciana, por este orden, son las cuatro comunidades que más turistas británicos reciben. De los poco más de 18 millones de británicos que llegaron a España en 2019, 14,3 millones, casi el 80%, se dirigían a estas autonomías. Al archipiélago canario fueron 4,8 millones; a Baleares, 3,7 millones; a Andalucía, tres millones; y a la Comunidad Valenciana, 2,8 millones.

Con información de Ferran Bono, Guillermo Sánchez Vega y Eva Saiz.

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