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Nadia Calviño: “Soy muy feliz como ministra”

La titular de Economía afirma sobre la regulación laboral que es “muy poco productivo reformar las reformas”

La ministra de Economía y Empresa, Nadia Calviño.
La ministra de Economía y Empresa, Nadia Calviño. EFE

La titular de Economía y Empresa, Nadia Calviño, ha declarado este miércoles que es "muy feliz como ministra". Preguntada en un encuentro con periodistas hasta en dos ocasiones por la posibilidad de que abandone el Ejecutivo de Pedro Sánchez para dirigirse a un puesto europeo, la ministra a cargo de los asuntos económicos ha reiterado que se encuentra muy bien en sus actuales funciones. Es más, ha reafirmado su compromiso con el proyecto reformista del Gobierno, ese plan que ha bautizado como la Agenda del Cambio y cuyos principales ejes son el refuerzo de la educación y las nuevas tecnologías, la transición ecológica, la reforma del mercado laboral y la reducción de las desigualdades.

Calviño, que llegó al Gobierno de Sánchez procedente de Bruselas, ocupa un puesto clave en el gabinete como faro de la disciplina fiscal y la ortodoxia económica. Por no hablar de la importancia de su labor a la hora de vender en Europa las medidas que tome el Ejecutivo.

En unas jornadas sobre la ralentización, organizadas en Madrid por la Asociación de Periodistas de Información Económica, la ministra ha defendido respecto a la regulación laboral que resulta "muy poco productivo reformar las reformas". Y ha añadido que lo que hay que hacer es mirar al futuro y diseñar un nuevo Estatuto del trabajador que ahorme el mercado de trabajo a los retos del siglo XXI.

Calviño ha resaltado que España ha "capeado bien" una coyuntura global plagada de incertidumbres y riesgos. Su previsión, que calificó de "muy prudente", es que el PIB crezca un 2,2% este año y no descartó incluso mejorarla al alza. Sobre los vaticinios que dicen que el paro estructural se encuentra en torno al 14% y que por lo tanto ya hay menos margen de mejora en el empleo, la ministra explicó que los modelos al uso ya no son muy útiles para medirlo, sobre todo si se han producido cambios estructurales tras la crisis y las reformas. Algunos analistas allí reunidos habían comentado justo antes la posibilidad de que la creación de puestos de trabajo se ralentice conforme se descienda a tasas de paro más bajas.

En cuanto a la subida del salario mínimo, la ministra Calviño ha recalcado que no se ha visto ninguna repercusión negativa en el empleo, y ha recordado que siempre llamó a la prudencia sobre cuáles podrían ser los efectos. "Nosotros ya calculamos que el impacto de todas las medidas de los Presupuestos tendría un efecto neutro sobre la actividad", ha subrayado. Entre estas iniciativas se incluían las subidas de impuesto y el alza del SMI.   

Sobre las posibilidades que tendrá el nuevo Gobierno para abordar reformas con un parlamento fragmentado, Calviño ha apuntado que la economía ya había demostrado resistencia ante una situación política inestable y que, pese a estar en minoría, el Gobierno de Sánchez había sido capaz de aprobar 35 reales decretos y 10 de las catorce directivas europeas que estaban pendientes de aprobar. "Hay confianza de los mercados y eso se ha traducido en que este año ya llevamos ahorrado unos 310 millones de euros en intereses", ha argumentado. Y ha asegurado que la situación de incertidumbre en Italia no se está contagiando a España. 

Calviño incluso ha avanzado que se han entablado negociaciones con el mecanismo de rescate europeo para intentar devolver de forma anticipada una parte del préstamo que se concedió para asistir a la banca. El año pasado ya se reintegraron 8.000 millones y queda pendiente casi la mitad de los 41.300 millones que se prestaron. Sin embargo, según ha explicado la ministra, el mecanismo europeo tiene una estructura de financiación muy compleja que puede no permitirle tomar el dinero este año.  

Después de que el Banco de España haya pedido que no se retrase la reforma de pensiones, la ministra ha asegurado que ya se estuvo a punto de conseguir un consenso en el Pacto de Toledo y que se trabajará para que así sea y las prestaciones "puedan seguir siendo dignas durante 30 o 40 años más".

Los expertos comparecientes en las jornadas señalaron que en general se aprecia una desaceleración del crecimiento hacia unos ritmos más bajos debido al envejecimiento, la elevada deuda y el daño al tejido productivo infligido por la crisis. Sin embargo, observan que hay recorrido para seguir creciendo gracias al desendeudamiento privado, las ganancias en competitividad y el renovado ciclo inmobiliario, si bien este último lo hará con menos fuerza que en la burbuja. También favorecerá el crecimiento la reacción que han mostrado los bancos centrales ante la ralentización global.

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