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El regulador bursátil de EE UU demanda a Elon Musk por tuitear información falsa sobre Tesla

El fundador de la empresa de coches eléctricos puso en un mensaje en agosto que pensaba sacar la compañía de Bolsa y la acción se disparó

Elon Musk
Elon Musk en una conferencia REUTERS

El regulador bursátil de Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés) ha decidido demandar a Elon Musk, el fundador y consejero delegado del fabricante de coches eléctricos Tesla. Busca apartarle de la gestión de la compañía tras acusarle de crear confusión entre los inversores con un mensaje "engañoso" que lanzó en Twitter el pasado verano en el que decía que estaba considerando retirarla de la Bolsa y ofrecía incluso un precio concreto para las acciones. Musk se declaró decpecionado y la calificó la maniobra de injustificada.

Es un serio reves para una de las figuras más admiradas del sector tecnológico y cuya imagen está directamente vinculada a las fortunas de su compañía. Según la demanda de la SEC, "las declaraciones públicas falsas y engañosas de Musk causaron una confusión significativa y disrupción en la cotización de Tesla en el mercado y provocaron un daño a los inversores". El tuit impactó "significativamente" en el volumen y el precio de la acción.

“Estoy considerando hacer Tesla privada a 420 dólares por acción”. Eso es lo que tuiteó de pronto Musk a la 1 de la tarde del martes 7 de agosto. Las acciones del fabricante de coches se dispararon un 11% de una manera extremadamente inusual, gracias al tuit de su fundador. El precio representaba una prima del 20%, que según Steven Peikin calculó a ojo "para impresionar a su novia". Los inversores compraron animados por la perspectiva de pagar un precio inferior al valor por el que después podrían venderle a la empresa los titulos.

El gestor del parqué de Nueva York suspendió la cotización en 379,57 dólares por acción aquella tarde hasta que Musk aclarara sus palabras, en las que indicó además que contaba con oferta en firme de financiación para proceder a la operación. La SEC precisa ahora que ese comentario se hizo sin que se hubiera presentado tal plan al consejo de administración. En los días sucesivos, las acciones se desinflaron y Musk aseguró finalmente tres semanas después que no retiraría de Bolsa su empresa de coches eléctricos. 

La SEC actúa sin ambigüedades. "La declaraciones no tenían base alguna", insiste Peikin, "no fueron revisadas por nadie". La demanda, que fue presentada en un tribunal en Nueva York, va a ser litigada ahora por los abogados de Tesla. Pero si prospera, podría en el peor de los escenarios impedirle dirigir la compañía por violar las reglas que rigen el mercado de valores. Musk emitió una breve nota en la que asegura que la "integridad" es el valor más importante de su gestión.

Otra investigación en marcha

El Departamento de Justicia, por otro lado, está investigando a la sociedad y su fundador por si tuviera que tomar acciones legales por el mismo asunto. La decisión de la SEC se anunció justo al cierre del mercado tradicional pero provocó una caída de las acciones superior al 10% en el mercado electrónico. La incertidumbre sobre el comportamiento errático de Elon Musk ha provocado que los títulos de la compañía sufran una fuerte volatilidad en los últimos meses. Si la demanda de la SEC llega a prosperar, podría acarrear sanciones para Musk.

La SEC ya intentó hacer algo similar con Netflix, porque su fundador colgó información en Facebook sobre cómo se consumía su plataforma. Y el regulador la consideró aparentemente sensible. Sin embargo, finalmente no prosperó aquella acción en una demanda como ahora con Tesla. El regulador insiste que la información que se ofrece a los inversores debe ser veraz. "Ni el estatus de celebridad ni la reputación de innovador tecnólogico son una excepción a las reglas", advierte.

Musk, de 47 años, icono del éxito de Silicon Valley y gurú del mundo del futuro, tiene 22,3 millones de seguidores en Twitter. Su fortuna personal está valorada en 21.000 millones de dólares. Su comportamiento en las redes sociales le ha llevado a situaciones incómodas para todo el mundo a su alrededor y cierta imagen de imprevisible. Incluso los inversores que más creen en su visión e ingenio cuestionan que pueda seguir al mando.