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El empleo público en la educación recupera el nivel previo a los recortes

La plantilla conjunta de todas las administraciones todavía es un 5% menor que antes de los ajustes

Opositores a las pruebas para educación del Gobierno vasco en Barakaldo, en junio.
Opositores a las pruebas para educación del Gobierno vasco en Barakaldo, en junio.

Tras años de recortes, las plantillas de las Administraciones públicas llevan dos ejercicios creciendo, aunque todavía están lejos de los niveles alcanzados antes de la crisis y tardarán en recuperarse. De hecho, todas las Administraciones y casi todos los sectores cuentan con menos trabajadores que antes de la crisis financiera. Solo la educación ha recuperado ya el volumen de empleados que tenía entonces. Según el registro de personal del Ministerio de Función Pública, con datos al 1 de enero, trabajan en la docencia no universitaria 555.951 empleados públicos, casi 5.700 más que hace cinco años.

La educación pública es un sector aquejado por la inestabilidad laboral y padece altibajos estacionales. Los despidos y contrataciones masivas al comienzo y al final del verano lo demuestran. Pero el sector ha ido ganando personal en los últimos años sobre esa temporalidad. El grueso de estas plantillas está gestionado por las comunidades autónomas, que tienen atribuidas las competencias educativas. Muchas de estas administraciones comenzaron, al socaire de la recuperación, a restablecer sus efectivos de profesores. No ocurre así en otros sectores como la sanidad, la justicia o los servicios de gestión estatal, autonómica o local donde las plantillas siguen muy mermadas.

Gráfico: Personal de las administraciones públicas pulsa en la foto
Gráfico: Personal de las administraciones públicas

“Muchos de los empleos administrativos no se recuperarán. Hay oficios como el de ujier u ordenanza que ya no tienen sentido. Además, con la informatización de la Administración cada vez se necesitarán menos auxiliares administrativos”, explica un ex alto cargo de Hacienda que conoce a la perfección los entresijos de las plantillas públicas. Ahora lo que se necesita, apunta, son funcionarios del grupo A1 y A2, universitarios con una alta preparación.

La educación pública no universitaria recuperó a principios de este año el nivel perdido en 2012. Entonces, el Gobierno de Rajoy aprobó los decretos de recortes que eliminaron de un plumazo más de 30.000 profesores y trabajadores vinculados al sector educativo público. ¿Por qué la educación se ha recuperado antes? Desde UGT, CSI-F y CC OO señalan que en sus negociaciones con las autonomías han tratado de revertir aquellos recortes, que aumentaron ratios de profesorado por alumno y horas lectivas por docente. Los responsables del sector educativo de los sindicatos explican que Andalucía, Cataluña o Extremadura, entre otras, alcanzaron pactos para burlar de forma legal las restricciones impuestas en 2012. No obstante, CC OO considera que el ministerio computa el personal de consejerías y colegios y que, según sus números, la cifra de maestros y profesores no habría alcanzado aún el nivel previo a los recortes.

Al ampliar el foco de los efectivos del conjunto de Administraciones se observa que las plantillas públicas todavía están un 5,3% por debajo del máximo alcanzado en 2010, cuando había 2.696.028 personas trabajando para el conjunto de las administraciones, incluidos funcionarios, interinos, personal laboral y eventual. Este año aún hay 142.523 menos. A cerrar esa diferencia contribuirá la última oferta de empleo público. El Gobierno aprobó la semana pasada una convocatoria para cerca de 31.000 plazas para la Administración General del Estado, la primera que contempla un aumento neto de empleo en esta administración. No obstante, Raúl Olmos (CC OO) y Francisco Iglesias (CSI-F) creen que este aumento de plazas no empezará a reflejarse como mínimo hasta el primer semestre de 2019, ya que desde que el Gobierno aprueba una oferta de empleo público hasta que el funcionario se incorpora a su plaza pasa un periodo entre convocatorias oficiales, pruebas, recursos y toma de posesión, de casi dos años.

“Hay una falsa idea de que en España hay muchos funcionarios”, explica Francisco Velasco, catedrático de derecho administrativo de la Universidad Autónoma. “Si no hay un sector público fuerte, no podrá haber un sector privado fuerte”, razona.

Los ayuntamientos son una de las administraciones donde más se han reducido las plantillas públicas. “Se debe a los planes de equilibrio financiero que sufrieron durante la crisis”, explica Velasco. Aunque este año han recuperado un buen número de efectivos, sus plantillas siguen lejos de las alcanzadas en 2010 cuando contrataba a 657.905 personas. Casualmente, los efectivos municipales crecen el año previo a las elecciones locales.

Extremadura, con más peso de funcionarios

Un examen a las cifras de los efectivos de las comunidades autónomas, publicado por la secretaria de Estado de Función pública esta misma semana, muestra que Extremadura, Navarra y Asturias son los territorios con más empleados públicos por habitante. “No es algo necesariamente malo”, precisa Francisco Velasco, catedrático de la Autónoma. Las administraciones que no tienen un sector privado fuerte necesitan un sector público fuerte que tire de la economía, añade. Por eso, autonomías como Extremadura o Asturias tienen empresas potentes de promoción pública empresarial. En el extremo opuesto están Cataluña y Madrid, las autonomías con menor tasa de empleados públicos por habitante. Son territorios con un sector privado muy potente y que tienen externalizado parte de sus servicios públicos.