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COLUMNA

El final de la escapada

Política y economía se contradicen a veces. Se trata de saber cuál tiene un rango superior

Moscovici, a la izquierda, y Escolano, derecha, en la reunión del Ecofin en Bruselas.
Moscovici, a la izquierda, y Escolano, derecha, en la reunión del Ecofin en Bruselas. REUTERS

Ucronía: ¿qué hubiera hecho Ciudadanos con su apoyo a los Presupuestos del Estado 2018 si la sentencia sobre el ominoso caso Gürtel se hubiera conocido un día antes, dado que Albert Rivera ha señalado que la misma supone un antes y un después en su colaboración con Rajoy y el PP. Dadas las continuas complicidades que vamos conociendo entre el poder judicial y el poder ejecutivo tampoco es descabellado sospechar que quizá la sentencia pudo retrasarse unas horas y facilitar el voto presupuestario. Así estamos.

Los portavoces peperos han repetido el argumento de que la moción de censura de Pedro Sánchez genera inestabilidad política (Bolsas de valores y prima de riesgo), cuando la inestabilidad estaba latente mucho antes y se identificaba con el partido podrido. No hay precedente alguno en las democracias de tal acumulación de casos de corrupción en el seno de una formación gobernante. Pase lo que pase con esa censura, cualquiera que sea la modalidad que adopte, ésta es una legislatura muerta.

Europa, que el mes que viene tiene previsto celebrar una cumbre de la eurozona en la que trata de completar de una vez su débil estructura contra las crisis, se encuentra con que a día de hoy dos de sus principales economías, Italia y España, se encuentran sumidas en el sopor de la desmoralización. ¿Quiénes las van a representar en la reunión de junio?

Mientras tanto, la Comisión Europea ha manifestado sus inquietudes sobre los números que el Gobierno español ha presentado en Bruselas dentro del Programa de Estabilidad 2018-2021 y sobre los Presupuestos de este año. Y ha encontrado, dentro de las fronteras del país, dos aliados oficiales que comparten esas dudas: el Banco de España y la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef). Las tres instituciones, Comisión, banco central y autoridad fiscal, creen que no se van a cumplir las previsiones de reducción del déficit público (para llegar a un superávit del 0,1% del PIB al final del periodo analizado), fundamentalmente porque no se va a reducir el gasto público en dos partidas: el pago de las pensiones (debido al pacto entre el PP y el PNV para aprobar los Presupuestos, mediante el cual las pensiones subirán un 1,6% este año y un 1,5% en 2109) y el aumento del sueldo de los funcionarios (alrededor de un 8,5% en tres años).

Es curioso que el socialista comisario Moscovici califique el Presupuesto español de “expansivo”, mientras que el conservador ministro de Economía español, Escolano, dirija un mensaje “keynesiano” y afirme que los ajustes han de ser graduales para no perjudicar al crecimiento y a la creación de empleo. El mundo al revés. Pero Moscovici tiene la sartén por el mango y exige a nuestro país recortes por valor de 13.000 millones de euros (5.500 en el año en curso, y 7.500 en 2019). Recortes que se van a plantear ya en pleno proceso electoral.

La política y la economía se contradicen a veces. Se trata de saber cuál de las dos disciplinas tiene un rango superior en una democracia. Ello conlleva la cuestión que se repite siempre que se produce este tipo de debates: si es posible otra política con las reglas de la zona euro.

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