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La incertidumbre del Brexit ya afectó en 2017 a las exportaciones españolas

El Banco de España detecta que se ha interrumpido el crecimiento de las ventas de bienes a Reino Unido

Imagen de la campaña a favor del Brexit Leave.EU.
Imagen de la campaña a favor del Brexit Leave.EU. AFP

El turismo británico en España ha aguantado hasta ahora la incertidumbre del Brexit. Sin embargo, no ha ocurrido lo mismo con las ventas de bienes. El crecimiento de las exportaciones españolas a Reino Unido se interrumpió en 2017 tras un lustro de avances, señala un análisis del Banco de España publicado este jueves.

En un contexto de depreciación de la libra frente al euro provocado por la salida de Londres de la UE, las ventas de mercancías de España a Reino Unido cayeron un 6% el año pasado. Este comportamiento contrasta con el aumento del 8% que registraron en ese mismo ejercicio las exportaciones hacia el conjunto de la Unión Europea. Es decir, según apunta el documento del Banco de España, el Brexit ya ha afectado al comercio exterior español.

En 2017 también se frenó la expansión de las empresas exportadoras españolas hacia Reino Unido, cuyo número cayó un 0,8% tanto en pymes como en grandes. "Esta reducción ha sido mayor que la observada para otros destinos", subraya el estudio.

Del total de empresas españolas exportadoras de bienes, las que venden a Reino Unido representan el 7%, según los datos de la Secretaría de Estado de Comercio. Entre 2012 y 2017, el número de compañías aumentó un 8% hasta situarse en las 11.695, de las que una cuarta parte solo vende a las islas británicas. Estas últimas serían en principio "las más vulnerables", explica el servicio de estudios del banco que dirige Luis Linde. Y esta fragilidad sería incluso mayor en la medida en que esas empresas que solo intercambian con Reino Unido lo hagan porque trabajan productos difíciles de reemplazar.

Aunque el 85% de las empresas que comercian con Reino Unido son pymes, la mayor parte de las ventas las copan sociedades de mayor tamaño. En definitiva, "estas compañías son, en promedio, más grandes, productivas y diversificadas geográficamente que aquellas que exportan a los principales países de la unión monetaria", destaca el Banco de España. Lo que a su juicio podría ayudar a limitar el impacto. Por sectores, el agroalimentario y la automoción acumulan cerca de la mitad de las exportaciones. Es más: buena parte de la caída de ventas detectada se concentró en el automóvil.

Ralentización económica

Reino Unido es el quinto socio comercial de España al absorber cerca del 7% de las ventas españolas de bienes al exterior. Por el contrario, las compras de España a Reino Unido solo suponen el 4% del total de exportaciones británicas de mercancías. Tras el Brexit y apoyado por un mercado global boyante, las exportaciones de bienes y servicios han pasado de restar 0,8 puntos de PIB en Reino Unido a sumar 0,6 puntos el año pasado. Y ello ha ocurrido en buena medida por la depreciación de la libra. El Banco de España recuerda que en 2017 la cotización descendió un 7% en promedio anual frente al euro.

No obstante, de acuerdo con las previsiones de primavera de la Comisión Europea, la economía británica está sufriendo una ralentización hasta un ritmo del 1,5% de incremento del PIB este año. El crecimiento del consumo privado será modesto, debido a una subida de los salarios por debajo de la inflación y a una tasa de ahorro en mínimos históricos. Además, la inversión seguirá débil en tanto que persista la incertidumbre, indica el Ejecutivo comunitario.

Respecto al medio y largo plazo, "el efecto final de este proceso sobre las empresas españolas con presencia en el Reino Unido o con posibilidades de acceder eventualmente a ese mercado vendrá dado, en buena medida, por los términos que finalmente se establezcan en torno al modelo de relaciones comerciales entre este país y la Unión Europea", dice el Banco de España. En semejante escenario de "elevada incertidumbre" cabe desde que se preserve la mayor parte de los vínculos comerciales existentes, hasta que las relaciones entre Londres y la UE se rijan por las normas de la Organización Mundial de Comercio, advierte el organismo supervisor. 

De acuerdo con el INE, las exportaciones de servicios no turísticos a Reino Unido —que tienen un tamaño menor, al ser unos 6.000 millones al año frente a los 19.000 millones en bienes—han dibujado una trayectoria distinta de la que han esbozado las mercancías: se ralentizaron justo antes del referéndum del Brexit en junio de 2016. Pero, a continuación, retomaron el crecimiento. Esto podría deberse a que los servicios están más integrados en las cadenas globales de valor y, por tanto, son menos sensibles a los vaivenes de la divisa. 

Según cifras de Comercio, la inversión española en Reino Unido se ha desplomado desde los 8.905 millones de 2016 a los 571 millones de 2017. A la luz de este dato, parece que la incertidumbre sobre el Brexit está lastrando la apuesta de las empresas españolas por la economía británica. 

El turismo

Por otra parte, el Brexit también podría perjudicar al turismo, ya que los británicos suponen el 23% de los turistas que visitan España y el 21% de los ingresos del sector. Por ahora, la llegada de británicos sigue creciendo, si bien lo ha hecho a un ritmo menor que en 2016, cuando avanzaba a tasas de doble dígito. Según un reciente informe de UBS sobre la industria turística española, en parte se percibe una cierta desviación de los visitantes británicos de vuelta a Turquía, Egipto y Túnez, en detrimento de España y Portugal.

Pese a que de momento el impacto del Brexit sobre el turismo español no ha sido "discernible", "podría tener unos efectos negativos mayores si la ralentización se prolonga, mermando la capacidad de compra de los británicos y traduciéndose en una combinación de menos visitantes, menos pernoctaciones y menos gasto diario", reza el papel de UBS.