El tirón de la industria compensa la caída del turismo en Cataluña

La alemana Agrolab cancela una fábrica en Tarragona y se la lleva a Burgos

Imagen de contenedores en el Puerto de Barcelona.
Imagen de contenedores en el Puerto de Barcelona.Carles Ribas

El fuerte tirón de la industria catalana y, en especial, de las exportaciones, compensó en el último tramo del año la caída del turismo y las ventas minoristas y permitió a la economía catalana cerrar con un crecimiento del 3,4%, según el dato avanzado del Instituto de Estadística de Cataluña. La inestabilidad política no impidió finalmente que el producto interior bruto (PIB) se expandiera un 0,8%. En su informe anual, la Generalitat atribuyó la bajada del turismo —del 6,5%— a los atentados yihadistas de Barcelona y Cambrils del pasado mes de agosto y al “episodio de violencia policial” del referéndum del 1 de octubre, sin ninguna referencia más al procés.

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Los datos difundidos ayer por el Departamento de Economía y Hacienda, que todavía están sujetos a alguna posible oscilación, van en la línea de las previsiones de la Comisión Europea, que minimizaron el impacto del proceso independentista y elevaron las perspectivas de crecimiento de España.

La economía catalana ralentizó su ritmo de expansión en el segundo semestre del año, pero no fue el caso de la industria, que dio un acelerón y creció el 4,8%, 1,1 puntos más que el año anterior. Las consecuencias del procés, pues, deberán buscarse en el crecimiento extra que hubiera supuesto una situación de estabilidad política.

El buen comportamiento de la industria —que supone alrededor del 20% del PIB catalán— y de las exportaciones, que crecieron por encima del 10% en el tramo final del año, permitieron compensar la bajada del turismo, que llegó a ser del 25% en el caso de los viajeros franceses y portugueses, y la “evolución muy débil e incluso negativa” que mostró el comercio minorista en un trimestre en el que suele crecer por las compras de Navidad. La construcción, por su parte, creció el 5,3% gracias a la reactivación de las viviendas de obra nueva.

Fuga de empresas

El crecimiento de 2017 finalmente supera las previsiones de organismos como la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal y la Cámara de Comercio de Barcelona, quien aun así advirtió de los riesgos a medio plazo. Uno de ellos podría ser el de los traslados de sedes sociales.

La Generalitat admite que durante 2017 se materializó el cambio de 2.536 domicilios sociales a otras comunidades autónomas, mientras que 548 sociedades hicieron el camino inverso. El saldo es de la pérdida de unas 2.000 compañías, pero el Boletín Oficial del Registro Mercantil sigue publicando marchas.

Esta semana, según avanzó La Vanguardia, la multinacional alemana Agrolab ha decidido cambiar Tarragona por Burgos para ubicar un nuevo laboratorio que supondrá la creación de 200 puestos de trabajo a pesar de que ya había comprado los terrenos.

Sobre la firma

Lluís Pellicer

Es jefe de sección de Economía de EL PAÍS, donde ha desarrollado la mayor parte de su carrera. Ha sido corresponsal en Bruselas entre 2018 y 2021 y redactor de Economía en Barcelona, donde cubrió la crisis inmobiliaria de 2008. Licenciado en Periodismo por la Universitat Autònoma de Barcelona, ha cursado el programa de desarrollo directivo de IESE.

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