Bruselas consultará con el Santander si ofrece más datos sobre la venta del Popular

La presidenta de la Junta Única de Resolución (JUR), Elke König, no responde a las preguntas de los diputados y recibe una dura reprimenda del Congreso

Elke Konig, presidenta de la Junta Unica de Resolucion, acompañada de Jaime Ponce, Presidente del FROB, en el Congreso.
Elke Konig, presidenta de la Junta Unica de Resolucion, acompañada de Jaime Ponce, Presidente del FROB, en el Congreso. Jaime Villanueva (EL PAÍS)

La presidenta de la Junta Única de Resolución (JUR), Elke König, ha negado al Congreso, en dos ocasiones, el informe de Deloitte que sirvió de base para vender el Popular al Santander. No obstante, el Panel de Apelación independiente de la JUR decidió, hace 10 días, que debía publicar más detalles sobre el informe. Ante la comisión de investigación de la crisis financiera en el Congreso de los Diputados, König afirmó este lunes que está "evaluando el análisis de los datos, algunos de ellos confidenciales, para ver cuáles se pueden dar a conocer, pero hay que consultar a las partes interesadas, entre ellas al Santander, que adquirió el Popular, antes de publicarlos". 

"Tras haber sopesado cuidadosamente todos los intereses que confluyen en el caso, la JUR estima que en estos momentos no puede desvelarse el contenido del Informe de evaluación", aseveró König en su misiva de negación de la información al Congreso. Insistió en que su divulgación "socavaría la protección de los intereses comerciales del Banco Popular y de su comprador" (Banco Santander), pues contiene "secretos empresariales muy delicados, cuya revelación podría interferir con la gestión del negocio".

"Los bancos son entidades especiales, muy vulnerables a la información y a los rumores sobre mercados en general, ya que estos influyen en su accesibilidad al mercado de capitales, su capacidad de refinanciación y el comportamiento de los titulares de los depósitos", apostilla.

Críticas de los diputados

La máxima responsable de la primera resolución de un banco en Europa quiso aplacar las numerosas críticas de los diputados sobre su secretismo sobre el informe de Deloitte diciendo que "la transparencia debe ser proporcional" y que la "revelación de algunos datos puede ser perjudicial para la estabilidad financiera y para el banco comprador, el Santander". Por eso, volvió a justificar que debería consultar con el Santander la revelación de los datos.

A continuación, König apuntó a los diputados que cuando decidan si aumentan la información del documento de Deloitte, lo podrán comprobar a través de su página web, que es donde lo harán público, así como en el Parlamento Europeo. También les recomendó que estuvieran pendientes de las decisiones judiciales del Tribunal de la Unión Europea como respuesta a las numerosas demandas presentadas. "Como podemos ver ahora, es una fiesta para los abogados que recurren no solo las acciones legales de la UE y de las autoridades nacionales, sino la legalidad del marco de resolución europea". 

Estas frases, y la hermética actitud de König, que no aportó apenas novedades, enojó a los diputados, que ya estaban muy molestos con ella por su negativa a entregar el informe. Tras las respuestas de la directiva, como no hubo turno de réplica, la presidenta de la Comisión, Ana Oramas, tomó la palabra y afirmó: "Agradezco que haya venido a esta Cámara a explicar la actuación de la JUR, pero esto es un Parlamento y creo que no puede decirnos que si amplía la información sobre el informe de Deloitte debemos mirar una página web. Tampoco es adecuado que nos ponga a la altura de los despachos de abogados y de sus demandas ante los tribunales. No ha respondido a ninguna de las cuestiones planteadas, por lo que se las enviaremos por escrito. Ha desperdiciado una gran ocasión para tranquilizar a los 300.000 accionistas del Popular y a todos los ciudadanos y convencerles de que se han hecho bien las cosas, que seguro que ha sido así. Podía habernos aclarado algo que no supiéramos por los medios de comunicación: solo nos ha contado cómo se operó con los bancos italianos y cómo se seleccionó a Deloitte".  Los portavoces de los partidos mostraron su apoyo a Oramas por su rapapolvo a König.

Falta de democracia

El diputado de Unidos Podemos, Alberto Montero, acusó precisamente a König de tener una actitud que da alas a los que afirman que las instituciones europeas adolecen de democracia porque sus máximos responsables, no elegidos por los ciudadanos, no dan cuentas a los parlamentos. La jefa de la JUR insistió en que rinden cuentas a la Comisión Europea y que seguirán lo que dictamine el Tribunal de la UE.

La presidenta de la Junta Única de Resolución afirmó que el organismo publicará a principios de 2018, probablemente en febrero, un tercer informe sobre la resolución de Popular, realizado a posteriori, que determinará si es necesario compensar a los accionistas afectados.

Si este informe determina que los accionistas y acreedores del banco —que vieron reducidos a cero sus títulos en la entidad resuelta— quedaron en peor situación tras la resolución de lo que hubieran resultado en el caso de que Popular hubiera entrado en concurso, la JUR estaría obligada a compensarles la diferencia. No obstante, König dijo hasta en dos ocasiones, que "no esperaba" que hubiera una resolución negativa para la JUR. No obstante, si hubiera que indemnizar a los accionistas y bonistas del Popular, la quiebra de este banco tendrá un coste público.

La responsable de la JUR apuntó que para antes de Navidades, se acabará el segundo informe, que valora si el primer informe, redactado con urgencia porque el Popular se resolvió en una noche, tiene valoraciones adecuadas. Admitió que declaró a Bloomberg que estaban analizando el Popular "como otros bancos. Fue una respuesta para no hacer comentarios sobre una pregunta realizada por el periodista. No tuvo repercusión en los mercados. Días después, Reuters incluyó en otra información las anteriores declaraciones con otros detalles que desconocemos de dónde los obtuvo". Esta información provocó la salida de 5.000 millones de euros en tres días del Popular, acelerando su quiebra.

König rechazó la acusación de Pedro Saura, portavoz del PSOE, que afirmó que ya tenía tomada de antemano la decisión de intervenir el Popular antes del 6 de junio. "No estaba tomada la decisión, no tuvimos conversaciones con los posibles compradores. Cuando el banco dijo que estaba en causa de resolución, el FROB encargó su venta a un banco de inversión".

Respecto a la posibilidad de que se ayudara al Santander si hubiera demandas judiciales, König apuntó que "eso está por ver...", aunque luego afirmó que la entidad ha asumido todos los riesgos jurídicos. 

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Sobre la firma

Íñigo de Barrón

Es corresponsal financiero de EL PAÍS y lleva casi dos décadas cubriendo la evolución del sistema bancario y las crisis que lo han transformado. Es autor de El hundimiento de la banca y en su cuenta de Twitter afirma que "saber de economía hace más fuertes a los ciudadanos". Antes trabajó en Expansión, Actualidad Económica, Europa Press y Deia.

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