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Si quieres comprarte un coche, ¿te conviene pedir un préstamo?

Si a la hora de adquirir un vehículo el dinero escasea y necesitas financiación, será mejor que te fijes antes en estos elementos

El coche eléctrico Model S de Tesla.
El coche eléctrico Model S de Tesla.

Comprar un coche nuevo se convierte en ocasiones en una necesidad aunque los ahorros no den  suficiente como para cubrir el coste. Surge entonces la idea de pedir un préstamo al banco o, incluso, el propio concesionario es quien lo propone. ¿Qué ventajas y desventajas presenta cada opción? ¿En qué elementos hay que fijarse a la hora de contratar un préstamo de este tipo?

Considera lo que te propone el concesionario

Antes de todo, nunca hay que descartar a priori los préstamos que ofrecen las empresas de automoción, según Antonio Gallardo. “Son en general bastante competitivos”, asegura el experto en finanzas del comparador iAhorro, quien recuerda que, en el momento de mayor caída en la concesión de préstamos durante la crisis, este tipo de financiación ganó mucho peso.

Su principal ventaja reside en la relativa facilidad con la que se suele otorgar. De hecho, el préstamo será acordado con una entidad financiera de crédito que pertenece al grupo de automoción del concesionario. Como todas las entidades de este tipo, prestará mucha atención al riesgo de la operación, pero “suele ser más permisivo que otras”, dice Gallardo. La contrapartida a pagar puede ser, a veces, un tipo de interés mayor o comisiones de apertura más elevadas.

“Lo que ha mejorado mucho en los últimos años es la relación entre las entidades y sus clientes”, subraya el experto. La mayoría de ellas tiene una web propia en la que se puede operar, consultar el monto de la deuda pendiente, gestionar cancelaciones anticipadas, entre otras características.

Las mejores TAE están en el 6%

El préstamo para comprar un coche es tan común que la práctica totalidad de las entidades financieras tiene un producto específico de este tipo. “Tanto bancos tradicionales como otros independientes, por ejemplo Cetelem o Cofidis, que permiten domiciliar los pagos en tu entidad, tienen líneas dedicadas expresamente a la financiación del vehículo”, señala Gallardo. El experto asegura que las mejores condiciones se sitúan en unas TAE del 5,95% para un capital de financiación de hasta 50.000 euros y plazos de devolución de hasta ocho años.

De entre los préstamos dedicados a la financiación de un vehículo que compara iAhorro, el más ventajoso es el de BigBank, con una TAE del 6,43%, una cantidad mínima que se puede solicitar de 2.000 euros y máxima de 15.000 euros. No presenta comisión de apertura ni es necesario cambiar de banco para solicitarlo o cumplir con requisitos especiales (excepto el de no estar en ninguna lista de morosos), y cuenta con una garantía de desistimiento de 60 días sin comisiones ni intereses.

Fíjate en la reserva de dominio

Como para cualquier préstamo, en los destinados a financiar la compra de un coche también conviene fijarse no tanto en el tipo de interés, sino en la TAE que, al incluir también otros gastos como las comisiones de estudio y apertura, expresa su coste real. Del mismo modo, se tendrá cuidado de la posible inclusión de seguros de vida o de protección de pago que pueden hacer que este coste aumente considerablemente.

Algo que el usuario muchas veces no sabe, destaca Gallardo, es que especialmente las entidades financieras de crédito de fabricantes de coches incluyen en su cuota de devolución del préstamo otros conceptos, como la reclamación de multas. “No solo es útil saberlo para poder usarla, sino también porque es un coste más y su contratación es a veces opcional”, advierte.

Otro elemento a tomar en cuenta a la hora de pedir un crédito para el coche es la reserva de dominio que, aunque pueda gravar en cualquier venta a plazos, es común sobre todo en la financiación de vehículos. Si se incluye en el contrato, no podremos disponer del coche para venderlo, cederlo o darlo de baja hasta que hayamos devuelto por completo la financiación que nos concedieron. Y cuidado, porque “la reserva de dominio y, con ello, la carga que pesa sobre el vehículo”, detalla Gallardo, “no desaparece con la extinción de la deuda financiera, sino que debemos ser nosotros quienes la cancelemos para disponer efectivamente de él”. ¿Cómo? Certificando ante el Registro de Bienes Muebles que nuestra deuda se ha pagado.

Buenas condiciones para un coche ecológico

En junio el Gobierno aprobó, dentro del plan Movea, un paquete de 14,26 millones de euros para incentivar la compra de vehículos que no utilicen ni gasolina ni diésel. El Ejecutivo estima que de esta manera se fomentará la adquisición de 1.800 turismos y furgonetas eléctricos y 230 motos eléctricas y prevé sacar un nuevo paquete de ayudas a la movilidad alternativa de 50 millones antes de que acabe el año. Para pedir la ayuda, la solicitud se tendrá que presentar antes del 15 de octubre.

Pese a este descuento, que viene reflejado en el precio, puede que el que quiera comprarse un coche eléctrico no disponga de la liquidez necesaria. Por ello, Gallardo señala que existen tanto préstamos vinculados expresamente con la adquisición de este tipo de vehículo –uno de ellos es el Ecoprestamo estrella vehículo de Caixabank–, como préstamos cuyo objetivo es financiar productos sostenibles, como el Préstamo verde de Kutxabank o el Préstamo crédito sostenible de Bankia. “Como nuestro fin es claro –adquirir un vehículo ecológico–, debemos exigir que esta financiación ofrezca mejores condiciones que las de un préstamo para un coche estándar”, concluye Gallardo.

Piénsatelo bien

A diferencia de la vivienda, que suele revalorizarse con el tiempo, la compra de un coche es un gasto de consumo, y pierde valor cada día que pasa. Por esta razón el portal web de educación financiera del Banco de España y de la Comisión Nacional del Mercado de Valores sugiere que “tendría más sentido pagar un coche en efectivo que endeudarse para su adquisición”, aunque admite que “muy pocos tienen esa opción”. Aparte los préstamos bancarios o de las entidades a las que se apoyan concesionarios y fabricantes, el portal señala también la posibilidad de alquilar a largo plazo, sea a través de un leasing, para un vehículo ligado a una actividad económica, sea un renting, para vehículos nuevos.

Cinco consejos para que no te timen

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) publica en su página web unos consejos a tener en cuenta a la hora de pedir financiación para comprar un coche.

Tu banco, primero. Antes de acudir a una entidad que no exige domiciliar la nómina para concederte un préstamo, pregunta por las condiciones que aplica tu banco.

Aclárate con el concesionario. Infórmate sobre las condiciones de financiación de los concesionarios y los descuentos que ofrecen a cambio. Pide el capital y los plazo mínimos exigidos para beneficiarte de los descuentos.

Ojo con esto. Según OCU, las entidades financiarlas de los concesionarios “imponen cláusulas de permanencia que obligan a la devolución de los descuentos si se cancela el préstamo antes de un determinado plazo”. Además, añaden, “no se advierte ni de las comisiones de apertura, ni de los servicios de contratación obligatoria, como seguros de vida, extensiones de garantía o programas de mantenimiento, ni tipos de interés nominales, ni TAE aplicables a la operación”.

No sigas pagando eternamente. Amortiza en cuanto puedas una vez transcurrida la permanencia.

Pide el certificado de saldo cero. Cuando termines de pagar la financiación en el concesionario, solicita el certificado de saldo cero. Este papel será imprescindible para cancelar la reserva de dominio en el Registro de Bienes Muebles y disponer plenamente de la propiedad de tu vehículo.

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