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Endesa mantiene el pulso a Iberdrola y no descarta la reapertura de Garoña

Borja Prado aboga por esperar a que se pronuncie el Gobierno antes de decidir el futuro de la nuclear burgalesa

El pulso entre Iberdrola y Endesa por Garoña, la más antigua de las centrales nucleares de España y cuya propiedad comparten al 50%, continúa. Iberdrola quiere desistir ya de la reapertura de la planta burgalesa, al entender que no es viable económicamente. Endesa tampoco tiene claro que salgan los números, pero prefiere esperar a que el Gobierno se pronuncie sobre la licencia de reapertura (algo que debe ocurrir antes de agosto). Borja Prado, presidente de Endesa, ha reiterado este miércoles que su postura es esperar a "que termine el periodo de consultas del Gobierno".  

El presidente de Endesa, Borja Prado, en junta general.
El presidente de Endesa, Borja Prado, en junta general.

Las dos compañías se han visto las caras esta tarde en el consejo y la junta de Nuclenor, la propietaria formal de Garoña. Y las posturas han sido claras: Iberdrola quiere desistir ya y Endesa esperar al pronunciamiento del Ministerio de Energía. Y el resultado estas reuniones ha sido un empate, ya que los votos están repartidos al 50%. En la práctica, esto se traduce en que Nuclenor seguirá sin solicitar el desistimiento al ministerio. El consejo de esta tarde ha sido forzado, vía burofax, por Iberdrola.

Las reuniones del consejo y la junta han durado varias horas. Fuentes de Iberdrola han señalado que sus representantes han presentado varios informes que señalan lo inviable que resulta la reapertura. Ante esta situación, fuentes de esta compañía han considerado que "no tiene la obligación de soportar los perjuicios que conlleva la decisión de no desistir" ya de reabrir la central. Iberdrola sostiene que se asegurará de ponerle fin a esta situación. Es decir, que esta lucha entre las dos eléctricas no ha acabo. 

En Iberdrola se quejan de que, cada mes que sigue sin resolverse el futuro de Garoña, pierden cinco millones de euros. Pero Prado ha insistido este miércoles en que "no se ha tomado ninguna decisión" sobre esta central. "Respetamos el proceso y esperamos que termine el periodo de consultas del Gobierno [en junio]", ha añadido. Y esa ha sido la postura que han mantenido sus representantes en el consejo.

Al margen del pulso que mantienen por Garoña, en lo que sí coinciden ambas compañías es en la necesidad de que España cuente con una planificación energética, algo clave para el futuro de todo el parque nuclear. El consejero delegado de Endesa, José Bogas, manifestó la necesidad de alargar la vida útil de las centrales nucleares a medida que se cierran las térmicas de carbón. Eso, a su juicio, no siginifca "necesariamente" que se tenga que reabrir Garoña. Según Bogas, "anticipar innecesariamente el cierre de estas centrales exigiría construir nuevas centrales de gas para no sufrir problemas de abastecimiento energético".

Bogas ha considerado necesario un pacto de Estado por la energía en España que incluya un plan de transición energética para que la evolución hacia un sistema plenamente descarbonizado "se haga en condiciones de seguridad energética y competitividad económica" en el que se incluyan además .

En la misma línea, el presidente de Endesa ha añadido: "Esta situación parlamentaria exige nuevas formas de hacer política, que, si son gestionadas con inteligencia y altura de miras, pueden dar lugar a una etapa fructífera y progreso como demuestran muchos Gobiernos de países de nuestro entorno", ha señalado en referencia clara a la necesidad de alcanzar pactos de Estado. Y ha recalcado: "Pasar de la cultura de mayorías absolutas a la de pactos no es sencillo, pero estoy convencido de que contamos con un equipo de Gobierno con capacidad para alcanzarlo y confío en la oposición política, con una responsabilidad y una trascendencia que serán determinantes".

Necesidad de una planificación

En cualquier caso, Prado ha advertido del peligro de que necesidades políticas y fiscales a corto plazo presionen en uno u otro sentido y "pongan en peligro la estabilidad futura del sistema", que, a su juicio, "no son aceptables y Endesa, desde luego, no va a entrar en el ese juego". Por eso, propone un nuevo marco regulatorio "adecuado y sostenible", un plantemaiento claro de las fuentes de generación térmicas y intensifcar la lucha contra el fraude eléctrico. 

Por su parte, el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, durante la presentación de los resultados del primer trimestre, ha recordado este miércoles que han pedido al Gobierno que plantee un marco económico viable para las centrales, ya que, según las eléctricas, las cargas impositivas son elevadas y hacen que las plantas nucleares estén en pérdidas. "Ellos [en referencia al Gobierno] tienen que redefinir el modelo energético del país; no podemos tomar así decisiones que afectan a nuestros resultados", ha indicado Galán.

En el debate nuclear Garoña es una anécdota, debido a que es una central muy pequeña en comparación con las cinco que están activas en España. El asunto de los impuestos, según Iberdrola y el resto de eléctricas, es clave a la hora de planificar si siguen operando más allá de los 40 años, como defiende el Gobierno del PP. Iberdrola ha solicitado al ministerio que cambie la normativa existente para retrasar el momento en el que las centrales tienen que pedir la renovación de las licencias y que haya margen así a que se bajen los impuestos y a acometer esa planificación energética que reclaman. Si no se cambia, dos de las centrales más importantes del país —Almaraz (Cáceres) y Vandellòs (Tarragona)— tendrán que presentar ya sus solicitudes de renovación de la licencia para operar más allá de los 40 años. Almaraz antes del 7 de junio y Vandellòs antes del 21 de julio.

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