Los trabajadores españoles de la Base de Rota, en pie de guerra por los despidos

El PSOE elevará al Congreso la protesta de los sindicatos por el recorte de 12 empleos del aeropuerto

Obras para la nueva torre de control junto a las pistas del aeropuerto de la Base Naval de Rota.
Obras para la nueva torre de control junto a las pistas del aeropuerto de la Base Naval de Rota.CRISTÓBAL MANUEL

A los trabajadores españoles en la Base de Rota no les salen los números. Desde hace tiempo, dudan de que Estados Unidos cumpla los porcentajes acordados con España, según un convenio en que establece que el 70% de los empleados debían ser españoles, frente al 30% americanos. Ahora, no creen los motivos de producción y organizativos aducidos por la concesionaria del aeropuerto de la instalación militar para despedir a 12 compañeros. Por ello, los sindicatos creen que ha llegado la fase de la ofensiva y el 17 de febrero organizaron una manifestación que partió desde la puerta de la Base hasta llegar al Ayuntamiento de Rota y que contó con el apoyo de 2.500 personas, según los organizadores.

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Fue el pasado 31 de enero cuando la concesionaria Louis Berger Aircraft Services comunicó al comité de empresa del aeropuerto el despido de 12 trabajadores, que se sumaba a uno más sufrido semanas atrás. Tal y como relata el secretario del comité, Edgar Smith, era la respuesta de la empresa a las negociaciones del convenio colectivo que estaba pendiente de renovar desde diciembre de 2015. Después de que unos problemas jurídicos con el inicio de la concesión administrativa retrasasen la negociación, la empresa se sentó a la mesa en octubre de 2016 con una propuesta. “Nos comunicaron que, según dos informes económicos, era necesario despedir a 45 personas. Nos propusieron despedir a 15 y que asumiésemos el coste de los otros 30 que sobraban con una rebaja salarial y nos negamos”, resume Smith.

La consecuencia fueron los despidos y la amenaza de una rebaja salarial en ciernes. “Dejaría nuestros sueldos en el nivel de lo que ganábamos en 1980”, denuncia Smith. Para el sindicalista de Comisiones Obreras hay una situación aún más “paradójica” en la plantilla del aeropuerto, compuesta por 159 trabajadores que son subrogados por las contratas que se hacen con la gestión del equipamiento. “Desde que se produjeron los despidos, tienen que suplir esos puestos con horas extras de compañeros. Además, en los últimos meses, han contratado a personal americano. Eso no encaja con los criterios objetivos de productividad para el despido”, reconoce Smith.

De hecho, en los servicios jurídicos de CC OO estudian ya la documentación para recurrir a la vía judicial en su lucha contra la medida tomada por la empresa. De forma paralela, los trabajadores del aeropuerto celebraron el pasado 17 de febrero una manifestación. Además de los 2.500 asistentes, el Ayuntamiento de Rota y el comité de los empleados españoles de la Base contratados por Ministerio de Defensa también secundaron la marcha. Para el presidente de dicho comité, Manuel Urbina, lo ocurrido con la concesionaria del aeropuerto es solo “una más”. “Cuando se anunció el escudo antimisiles se prometieron más trabajos y, desde entonces, las plantillas no paran de bajar”, relata Urbina.

Más eventuales, menos fijos

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El también sindicalista de Comisiones Obreras recuerda cómo, en los años 80, la plantilla de empleados españoles de la Base (contratados por Defensa pero dependientes económicamente de Estados Unidos) llegó “a ser de 2.500 personas”. Ahora, cree que para dar servicio adecuado a las instalaciones militares, deberían ser 1.300 empleados de España, aunque en el comité calculan que no son más de 900. “Nos obligan a hacer cálculos porque se niegan a darnos las cifras oficiales de cuántos trabajadores civiles españoles hay y cuántos americanos”, denuncia Urbina. Por eso, el presidente duda que “en la actualidad se esté cumpliendo el convenio de entre el 70% y el 30% pactado”.

En su lugar, Urbina da su versión del tipo de trabajo creado. “Desde el escudo antimisiles, se habrán ofertado unas 290 vacantes de trabajos eventuales y solo seis fijos”. Igualmente, denuncia que esos nuevos trabajos creados están ligados a contratas que han pasado a hacerse con los servicios de la Base y que “no crean trabajos estables y de calidad”. Lo cierto es que no es el único preocupado por su situación.

A raíz de estos nuevos despidos, desde la Junta de Andalucía manifestaron estar “preocupados” y "pendientes de la demanda de los trabajadores”. Además, el propio PSOE ya anunciado que elevará la protesta al Congreso y al Senado para que el Gobierno muestre a EE UU su oposición a que estos despidos se ejecuten "por lo que estos puedan afectar al incumplimiento de los convenios bilaterales vigentes”. Y es que, ante el momento clave que atraviesan, Urbina lo tiene claro: “A mi la llegada de Trump a la presidencia de Estados Unidos no me preocupa, lo que verdaderamente me importa es que mi Gobierno nos defienda”.

Sobre la firma

Jesús A. Cañas

Es corresponsal de EL PAÍS en Cádiz desde 2016. Antes trabajó para periódicos del grupo Vocento. Se licenció en Periodismo por la Universidad de Sevilla y es Máster de Arquitectura y Patrimonio Histórico por la US y el IAPH. En 2019, recibió el premio Cádiz de Periodismo por uno de sus trabajos sobre el narcotráfico en el Estrecho de Gibraltar.

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