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Grifols deja el cargo de consejero delegado a su hermano y a su hijo

La empresa culmina el plan de sucesión que se puso en marcha en diciembre del año pasado

El presidente de Grifols, Víctor Grifols.
El presidente de Grifols, Víctor Grifols. EFE

La multinacional de hemoderivados Grifols ha cerrado su plan de sucesión con la dimisión del hasta ahora consejero delegado de la compañía, Víctor Grifols. El Consejo de Administración ha aceptado este lunes la renuncia del hombre que ha llevado a la compañía a convertirse en uno de los líderes mundiales del sector, según ha informado el grupo a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Víctor Grifols seguirá siendo presidente y consejero de la empresa, pero dejará todas las funciones ejecutivas, que pasarán a manos de su hermano Raimon y su hijo Víctor. Ambos pasarán a ser consejeros delegados solidarios.

El relevo en la cúpula de la multinacional catalana se viene fraguando desde diciembre del año pasado, cuando la sociedad publicó un plan que se iría desplegando a lo largo de este año. La culminación sería la dimisión de Víctor Grifols al frente de la multinacional coincidiendo con que la empresa ha sobrepasado los tres cuartos de siglo de vida. La decisión fue aceptada por unanimidad por el consejo y fue comunicada a los más de 13.000 empleados de la compañía. A partir del 1 de enero del año que viene, Víctor Grifols dejará las funciones ejecutivas y pasará a ser consejero dominical.

El plan de sucesión de la compañía es parecido al que ya llevó a cabo el padre del todavía hoy presidente de la multinacional. Es más, Grifols deja el control diario de la compañía a sus descendientes a la misma edad que su padre, a los 67 años. Fuentes del sector atribuyeron la bicefalia que se había decidido a una especie de tutela temporal sobre el hijo de Grifols, pero la empresa lo negó y aseguró que se trata de perfiles complementarios. Raimon Grifols era socio del despacho Osborne Clarke y estaba en el consejo desde 2001, mientras que Víctor Grifols Deu llevaba 15 años en la compañía como analista y directivo.

El cambio también incluye el nombramiento de Thomas Glanzmann como vicepresidente no ejecutivo de Grifols, que hasta ahora era consejero independiente de la empresa. Amismo, el consejo ha decidido mantener a Íñigo Sánchez-Asiaín Mardones como consejero coordinador del Consejo de Administración desde el 1 de enero de 2017. El fin, según el comunicado a la CNMV, es "garantizar una mayor independencia en el control y la gestión de la sociedad".

Compras por más de 6.000 millones en seis años

Bajo la presidencia de Víctor Grifols, la compañía se ha convertido en una de las empresas líderes del sector en todo el mundo. De hecho, su planta de Parets del Vallès (Barcelona) es considerada de interés estratégico para Estados Unidos, según revelaron los cables de Wikileaks en 2010, por la producción de gammaglobulina, un fármaco que se emplea con pacientes que tienen un sistema inmunológico muy debilitado.

En esta década, la compañía no ha dejado de crecer, tanto de forma orgánica como a través de compras. En 2010, el grupo adquirió a su competidora estadounidense Talecris por 3.334 millones de euros; en 2013 se hizo con la unidad de diagnóstico de sangre de Novartis por 1.240 millones, y la semana pasada anunció la compra de una división de Hologic por 1.750 millones de euros. Los ingresos netos de la multinacional durante los tres primeros trimestres del año crecieron un 2,8%, hasta los 2.951,7 millones de euros. El 95% de la facturación procede del exterior. La compañía, además, ha aprobado su nuevo plan estratégico, que tiene una duración de seis años, que incluye la construcción de una nueva planta de fraccionamiento de plasma en Estados Unidos.