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Tres de cada diez empresas británicas piensan reducir inversiones en España

El Brexit lleva a las compañías a replantearse su apuesta exterior, según la Cámara de Comercio británica

Londres
Londres AFP

Cerca de un 30% de las empresas británicas con intereses en España declara que reducirá sus inversiones en el territorio español por culpa del Brexit, según el barómetro sobre clima y perspectivas de la inversión británica elaborada por AFI entre julio y septiembre a instancias de la Cámara de Comercio Británica.

Las compañías que pretenden frenar su inversión presentan un perfil muy variado y sostienen que podrían recortar su exposición a España en más de un 10% de media. Por el contrario, un 60% afirma que mantendrá su nivel de inversiones españolas. Y sólo el 8% considera que las aumentará.

A pesar de la decisión de Reino Unido de salir de la UE, estas empresas ven factible que a medio plazo se pueda establecer "un nuevo marco de relaciones económicas que permitan mantener los flujos de inversión hacia España", reza el documento publicado este jueves.

De acuerdo con el estudio, Reino Unido es el tercer país que tiene un mayor stock de inversiones en España con un 11% del total. La inversión británica genera 161.353 puestos de trabajo entre directos e indirectos, y se concentra sobre todo en los sectores de telecomunicaciones (14.260 millones), tabaco (6.200 millones) y comercio mayorista (2.100 millones). También aporta a las arcas públicas 6.141 millones de euros al año en impuestos y cotizaciones.

A fecha de 2014, el stock de inversiones británicas en España ascendió a los 37.670 millones, 7.300 millones más que en el año anterior pero lejos de los máximos de 2008, cuando el montante alcanzó los 46.000 millones.

La falta de Gobierno no pesó

El informe constata que la incertidumbre existente en España por la falta de Gobierno no perjudicó a la inversión británica, la cual aumentó en el primer semestre de 2016 respecto al mismo periodo del año anterior. En cambio, la inversión en Cataluña sí que se ha resentido. "Esto podría reflejar una mayor cautela de los inversores británicos ante la inestabilidad política de la región en los últimos tiempos, aunque la tendencia decreciente de la inversión británica parece haber comenzado a revertirse en los últimos trimestres", asegura el documento.

Por último, las empresas británicas encuestadas subrayan que el clima de negocios es aceptable y ha mejorado en los últimos dos o tres años. Sin embargo, creen que la economía española debería avanzar en el proceso de digitalización y que las Administraciones deberían comprometerse más con el gasto en I+D+i. Además, ha empeorado la percepción de éstas sobre el riesgo político y ven como una debilidad de la economía española la carga burocrática y la estabilidad regulatoria, si bien estos dos últimos factores cuentan con una puntuación aceptable según los autores del estudio.