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Jordi Gual recuerda que la ética no debe ser ajena a las empresas

El presidente de CaixaBank insta a las empresas a tener en cuenta al conjunto de la sociedad y no solo a sus accionistas

El presidente de CaixaBank, Jordi Gual; junto al director general de IESE, Franz Heukamp, y el profesor Antonio Argandoña.
El presidente de CaixaBank, Jordi Gual; junto al director general de IESE, Franz Heukamp, y el profesor Antonio Argandoña.

El presidente de CaixaBank, Jordi Gual, defendió este jueves un modelo empresarial comprometido con el conjunto de la sociedad, más allá del que solo tiene en cuenta el beneficio a corto plazo para el accionista. Gual consideró “erróneo” plantear la “ética” como un comportamiento “ajeno a las decisiones de las empresas”. “No es suficiente cumplir con la legalidad”, afirmó Gual, quien además advirtió de que deben ser las grandes corporaciones quienes “tienen que jugar un papel preeminente” por su “capacidad de impacto” y “arrastre”.

Gual pronunció una conferencia en un acto en la escuela de negocios IESE de Barcelona con motivo del décimo aniversario de la Cátedra La Caixa de Responsabilidad Social de la Empresa y Gobierno Corporativo, al que también asistieron el profesor Antonio Argandoña y el director general de IESE, Franz Heukamp. En el acto, al que asistieron más de 250 alumnos de la escuela de negocios, Gual contrapuso el modelo del “shareholder capitalism”, que defiende que las empresas se centren en “maximizar sue beneficios” y la “cotización de sus acciones”, con el “stakeholder capitalism”. Este último tiene en cuenta todos los grupos de interés —la comunidad, en general— para abordar “objetivos de carácter social o medioambiental”.

El presidente de CaixaBank abogó por la segunda aproximación a la economía de mercado, que concibe a la empresa como una “institución social” que debe “basarse en relaciones de confianza y compromiso”, y no solo en “complejos y siempre incompletos entramados contractuales”. De hecho, Gual recordó que el enfoque del stakeholder capitalism apuesta por “reglamentaciones que desincentivan los comportamientos oportunistas” y favorecen “la visión inversora a largo plazo”.

El presidente de CaixaBank recordó que no solo los accionistas de una empresa asumen riesgos. También lo hacen, y a veces “incluso mayores” y “más difíciles de diversificar” otros grupos de interés, por ejemplo, los trabajadores. Para establecer esas relaciones, Gual consideró “imprescindibles” que la actuación de la empresa se cimente en “valores corporativos creíbles y compartidos”, que cuente con un “consejo de administración” que asuma ese compromiso con los stakeholders y que disponga del “compromiso a largo plazo” de los recursos financieros de los accionistas de la sociedad.

Gual defendió que CaixaBank se guía por el stakeholder capitalism al integrar los intereses de todos los grupos y preservar “una relación sostenible en el tiempo con los clientes, a la vez que la entidad sigue comprometida con destinar recursos a la Obra Social. Gual, además, recordó la contribución del banco a la reforma del sistema bancario y que la entidad no ha recibido ayudas públicas.