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El abogado de la UE pide revisar la histórica multa de Bruselas a Intel

La Comisión Europea sancionó con 1.060 millones de euros al fabricante de chips en 2009, la mayor de la historia en un caso de abuso de posición dominante

Vista de la sede de Intel en Santa Clara, California.
Vista de la sede de Intel en Santa Clara, California. EFE

El abogado general de la UE ha estimado este jueves que la sanción de 1.060 millones de euros impuesta por la Comisión Europea al fabricante de chips norteamericano Intel en 2009 por abuso de posición dominante debe ser revisada. La Justicia tiene sus tiempos, y en el caso de Intel el litigio dura ya siete años y puede prolongarse todavía durante varios más si el Tribunal General de la Unión Europea sigue el criterio del jurista y acepta el recurso de la compañía norteamericana, lo que sucede en el 80% de las ocasiones.

La multa a Intel es el mayor castigo aplicado nunca por Bruselas contra prácticas monopolísticas. Competencia detectó varias ilegalidades: culpó a Intel de ofrecer descuentos a cuatro grandes fabricantes de ordenadores (Dell, Lenovo, HP y NEC) a cambio de la exclusividad en la venta de sus procesadores x86. También le acusó de pagar a la firma Media-Saturn para que solo comercializara ordenadores provistos de esos procesadores. Y por último, señaló que Intel, con una cuota de mercado del 70%, había efectuado pagos a tres fabricantes (HP, Acer y Lenovo) para que frenasen o retrasasen el lanzamiento de productos que incorporaban chips del único gran rival de Intel, AMD.

El Tribunal General confirmó la multa en 2014 al considerar que cuando este tipo de descuentos son concedidos por una empresa en posición dominante, "son incompatibles con el objetivo de conseguir una competencia no distorsionada en el mercado común". Bruselas celebró entonces la resolución, ahora cuestionada.

El abogado general Nils Wahl pone en duda algunas de las acusaciones de la Comisión y pide que el caso vuelva a la justicia. "El asunto debería devolverse al Tribunal General para un nuevo pronunciamiento", asegura. El jurista cree que el hecho de que hubiera descuentos de exclusividad a varias empresas no es suficiente para probar la existencia de posición dominante, y no estima probado la política de descuentos de Intel opacara completamente a los competidores. "Los descuentos por exclusividad están sujetos a que el cliente adquiera todo o la mayor parte de sus suministros a la empresa en posición dominante y ello no sucede en el presente caso. HP y Lenovo todavía podían adquirir a AMD cantidades significativas de procesadores x86", señala.

Sin embargo, la posición de Wahl, favorable a aceptar la apelación del gigante norteamericano, no busca rebatir el importe sin precedentes de la sanción a Intel. "El hecho de que la multa impuesta batiera todos los records existentes hasta entonces no la convierte en desproporcionada en sí misma".

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