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Bruselas frena la fusión de los parqués de Londres y Fráncfort

La Comisión Europea teme por el futuro de las cámaras de compensación que quedarían en manos de la nueva entidad

La sede de Deutsche Boerse en Eschborn, cerca de Fráncfort (Alemania). EFEArchivo
La sede de Deutsche Boerse en Eschborn, cerca de Fráncfort (Alemania). EFE/Archivo EFE

El Brexit inicia la toma de rehenes. La Comisión Europea anunció ayer la apertura de una investigación para analizar la fusión de la alemana Deutsche Börse y la Bolsa de Londres. Bruselas tira de los argumentos habituales: apunta que esa operación podría reducir la competencia. Pero el bloqueo de la fusión se debe a que esconde una pieza de caza mayor: las sedes de las cámaras de compensación, esenciales para el funcionamiento de los mercados de capitales —y por las que en el pasado litigó el Banco Central Europeo para que se radiquen en la zona euro— están en el aire desde el no en el referéndum sobre la UE en Reino Unido.

“Los mercados financieros proporcionan una función esencial para la economía. Debemos asegurarnos de que los inversores siguen teniendo acceso a la infraestructura de esos mercados en condiciones competitivas”, dijo la comisaria Margrethe Vestager con el tono aséptico de casi siempre. Su negociado, sin embargo, apunta que Bruselas teme por las cámaras de compensación, que quedarían en manos de la entidad resultante y podrían tener consecuencias sobre las operaciones con derivados, bonos y acuerdos de recompra.

En teoría, Bruselas teme por la competencia. En la práctica, esas cámaras de compensación son esenciales en momentos difíciles: en varios capítulos de la crisis del euro, las cámaras con sede en Londres elevaron las contrapartidas exigidas a varias entidades financieras europeas; eso complicó las cosas. El BCE quiere esas cámaras en la UE.