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El déficit del Estado central se dispara en julio hasta los 29.842 millones

El desfase presupuestario de la Administración central aumenta un 19,6% en los siete primeros meses del año

Déficit
El ministro de Hacienda en funciones, Cristóbal Montoro.

El déficit del Estado central continúa aumentando en lugar de reducirse como debería. En el acumulado de los siete primeros meses del año, el desfase presupuestario se situó en el 2,6% del PIB, ocho décimas por encima del objetivo del 1,8% fijado para el cierre de 2016. En términos absolutos, la cifra aumentó en 4.895 millones de euros, alcanzando los 29.842 millones. Pese a restar todavía cinco meses para acabar el año, sólo la Administración central ya acapara la mitad de todo el déficit que el conjunto de las administraciones públicas registró en los doce meses del año pasado.

Hacienda argumenta que el déficit del Estado central está engordando porque ahora traslada más dinero a las comunidades fruto de la liquidación de 2014, que salió a favor de los gobiernos autonómicos. De no ser por eso, el déficit del Estado estaría cayendo un 8,4% en vez de subir un 19,6%. Sin embargo, esto implica que el exceso de déficit simplemente se está traspasando de un lugar a otro. Por un lado, los expertos esperan que la Seguridad Social mantenga o incluso incremente su déficit de más de 15.000 millones. Por otro, aun contando con más ingresos, las autonomías probablemente apuren todo lo que puedan el objetivo que tienen. Como resultado, el déficit se está quedando casi en los mismos niveles que el año pasado.

Los Presupuestos de 2016 contemplaban un objetivo para el conjunto de las Administraciones del 2,8%. Sin embargo, este año el déficit se está desviando sustancialmente. Y eso ha llevado a Bruselas a relajar la meta hasta el 4,6%. O sea, 18.000 millones más de margen para este año. Sin embargo, a la luz de estas cifras, no parece que vaya a ser tan fácil conseguir ese 4,6%.

Y la razón principal estriba en los ingresos tributarios. En los Presupuestos, el Ejecutivo vaticinaba un crecimiento del 5,5% en la recaudación del impuesto de sociedades. Sin embargo, la realidad es que está desplomándose un 39,9%, fundamentalmente por la relajación de los pagos anticipados. En la rúbrica del IRPF, se aspiraba a un crecimiento de los ingresos del 3,4%. Pero la rebaja fiscal está haciendo que en verdad caigan un 2%. Entre las grandes figuras tributarias, sólo el IVA aguanta con un 3,5% de alza frente al 4% pronosticado en los Presupuestos.

En total, los ingresos homogéneos descienden un 1,9% a pesar de que las bases imponibles avanzan un 3,1%. De ahí que las cuentas no cuadren a pesar de que los gastos del Estado disminuyen un 1,6% en contabilidad nacional. Por eso, Hacienda ha iniciado una ofensiva para domeñar el déficit: ha exigido ajustes a autonomías y ayuntamientos; ha aprobado un recorte del gasto ministerial, y ha impuesto un cierre contable que evita nuevos compromisos de gasto de la Administración central.