Las grandes empresas españolas pagan por los tipos negativos

Algunas entidades bancarias admiten que cobran a los grupos por guardarles la liquidez

El consejero delegado de BBVA, Carlos Torres
El consejero delegado de BBVA, Carlos TorresMariscal (Efe)

Los tipos negativos están dando un vuelco a la forma en que se concibe la economía. En Alemania, la rentabilidad de la deuda ya cotiza en el -0,06% en el mercado secundario. Es decir, que los inversores pagan por tenerla. Y los bancos germanos están considerando construir grandes cámaras para tener el dinero almacenado y evitar que les cobre el BCE. En Suiza, los cantones piden a sus contribuyentes que retrasen el pago de sus impuestos al último día con tal de ahorrarse el abono de un interés negativo. En Holanda, el tipo medio de interés sobre los depósitos de las grandes empresas ya es negativo. Y en España el propio consejero delegado de BBVA, Carlos Torres, reconoció en abril que exige excepcionalmente a las grandes empresas entre un 0,15% y un 0,2% por guardarles puntas de liquidez. Y BBVA no es la única entidad que admite que eso está sucediendo.

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No a los particulares

Algunos bancos en España sostienen que el cobro de tipos negativos depende mucho del tamaño del depósito o del perfil del cliente. Por lo general, se habla de cantidades por encima de los cinco millones y un interés negativo de hasta el 0,3%. “No es algo generalizado. Tan sólo se está usando con grandes corporaciones e inversores institucionales, a los que se grava de forma muy puntual y en función de la relación comercial existente. Tampoco vemos que esta tendencia vaya a más. En ningún caso se está imponiendo a particulares, que podrían huir rápidamente si se les cobrase”, comenta una fuente bancaria.

La situación es tan enrevesada que el presidente de la patronal bancaria, José María Roldán, declaró en febrero: “Pagar a alguien por pedir prestado y cobrar por traer recursos es un contradiós, una contradicción”. ¿Y cómo puede pasar que se obligue a pagar a quien deja un dinero? Las entidades explican que fijan un tipo negativo cuando una empresa hace una emisión de deuda y deposita ese enorme montante en el banco a la espera de destinarlo a amortizar un vencimiento o realizar una inversión. “Tan sólo trasladamos los tipos del BCE”, afirman fuentes financieras. Que el Banco de España cobre al Estado tan sólo se antoja un paso más en este nuevo mundo en el que se penaliza la liquidez.

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Sobre la firma

Antonio Maqueda

Periodista de la sección de Economía. Graduado en Periodismo en la Universidad de Navarra y máster por la Universidad de Cardiff, ha trabajado en medios como Cádiz Información, New Statesman, The Independent, elEconomista y Vozpópuli.

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