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El BCE advierte a la banca de que no vuelva a vender productos de alto riesgo

Margarita Delgado, jefa de supervisión, recuerda a las entidades los problemas provocados en el pasado por esta actitud

Margarita Delgado, directora general adjunta del Mecanismo Único de Supervisión del Banco Central Europeo.
Margarita Delgado, directora general adjunta del Mecanismo Único de Supervisión del Banco Central Europeo.

Los bancos no se pueden permitir el lujo de repetir los errores del pasado. Esta ha sido la advertencia de Margarita Delgado, directora general adjunta del organismo de Supervisión del BCE, al afirmar que "las entidades tienen que tener cuidado y ser muy responsables en análisis de productos y los posibles riesgos legales de la comercialización de productos".

Sin citar explícitamente a las preferentes ni a Bankia, ha recordado que "España tiene una idiosincrasia en el riesgo de conducta; algunas entidades muy grandes han tenido impactos en las cuentas de resultados y otras entidades lo seguirán teniendo en años venideros". Y ha añadido que estos problemas que surgen por la comercialización de productos problemáticos "son difíciles de predecir y de provisionar pero cuando llegan hay un impacto directo que pasa de cero a 100, por eso hay que ser muy prudentes".

Delgado no solo ha advertido de problemas en la venta de productos problemáticos a los clientes. La responsable del supervisor de Fráncfort, que participó en un curso de verano de la Universidad de Almería sobre el modelo de la banca cooperativa, también ha prevenido contra la búsqueda rápida de rentabilidad de los bancos.

Tras explicar que los bancos tienen problemas para captar en el mercado instrumentos de capital capaces de absorber pérdidas por lo poco atractivos que son para los inversores, ha afirmado que pueden llegar problemas "si, en este entorno, buscan la rentabilidad metiéndose en productos difíciles, complejos y poco controlados. Para nosotros es un riesgo que vemos en algunas entidades, no solo en España, en toda Europa. La búsqueda de productos de alta rentabilidad y alto riesgo es una preocupación y lo estamos viendo en algunas entidades", ha afirmado sin ambages. Esta directiva sabe de lo que habla ya que en 2013 fue la responsable de supervisión del sector de cajas en el Banco de España.

"La morosidad en España sigue siendo alta"

Margarita Delgado aprovechó esta intervención, una de las primeras que ha tenido en España, para admitir que "aunque se está reduciendo, preocupa el ratio morosidad de la entidades españolas porque la media sigue siendo alta; la calidad crediticia es una prioridad en la que hay que seguir trabajando".

Dentro de este mayor control de lo que hacen las entidades, avisó al sector de que en 2017 "se revisarán todas las palancas generadoras rentabilidad para ver si las entidades son sostenibles o no a medio plazo. Queremos conocer cómo se han adaptado al entorno de los bajos tipos de interés con un análisis con profundidad de las palancas que tienen para obtener rentabilidad".

El supervisor del BCE también va a revisar, según Delgado, las carteras de créditos dudosos "porque lastran la generación de resultados, El BCE está analizando cuales son las mejores prácticas en control de la morosidad, algunos proceden de España, para alcanzar una postura común y homogeneizar el tratamiento futuro, aunque somos conscientes de que este problema no se resuelve ni en uno ni en dos años".

Durante la conferencia, pronunciada en el Centro de Cultura de Cajamar, en Almería, la responsable de Supervisión abordó la situación de las cooperativas bancarias. "Están muy arraigadas en Alemania, Holanda, Italia, Austria, Finlandia y Francia; representan el 25% del negocio bancario europeo", aunque en España su peso es del 3,6% sobre el total de los activos, según apuntó Luis Linde, gobernador del Banco de España, en el acto de inauguración de los cursos de verano. 

Delgado explicó que el BCE trata a las cooperativas como al resto de los bancos, aunque entienden sus peculiaridades y aplica los modelos según el tamaño y tipo de negocio. "Ni creemos que es bueno o malo este tipo de negocio. La clave es cómo se aplica", resumió. Cajamar es una entidad supervisada por el BCE por lo que quizá no quiso ser muy explícita. No obstante, siguió con la línea del discurso de Linde, que también abogó por las uniones dentro del sector cooperativo para afrontar con más fuerza los difíciles retos de futuro. La directiva del BCE recordó que en Holanda se han fusionado las cooperativas entorno a Rabobank, un camino similar al de Alemania, con la agrupación en dos grandes organismos mientras que en Francia las cooperativas "se han convertido en entidades fuertes".

Linde fue más lejos al pedir que el sector bancario cooperativo se preocupe por estar "saneado y ser eficiente porque continuará la presión de los bajos tipos" y abogó por una mejora de la gobernanza "y la profundización en los procesos de asociación". También reclamó que exista un nivel mínimo en la exigencia de capital de los bancos cuando se utilizan los modelos internos para evitar las diferencias en el cálculo de los activos ponderados por riesgo entre diferentes países. Además, reclamó a las autoridades que las últimas normas de capital que se conocerán este año "no supongan nuevas exigencias de recursos propios para las entidades" y que se acabe con la incertidumbre actual sobre esta cuestión porque aleja a los inversores.