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Berlín y Bruselas afirman que la multa persigue incentivar a Madrid

Schäuble: el procedimiento “es el mejor incentivo” para ajustar

El comisario europeo de Economía y Finanzas, Pierre Moscovici, charla con el ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble
El comisario europeo de Economía y Finanzas, Pierre Moscovici, charla con el ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble EFE

Bruselas se decanta por las sanciones; España dice que serán nulas. En el mejor de los casos, está todo abierto: el vicepresidente de la Comisión Europea, Valdis Dombrovskis, afirmó ayer que “hay una posibilidad de reducir potencialmente la multa a cero”, aunque para ello apuntó que será determinante conocer “qué compromisos asumen” España y Portugal. El ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, fue aún más oscuro: a la salida del Ecofin aseguró que las reglas fiscales tienen “suficiente flexibilidad” y que el objetivo no es “castigar” a los dos socios ibéricos, sino “incentivarles para que actúen”.

La cruda realidad es que España anuncia un incremento de la recaudación en el impuesto de sociedades porque Bruselas y Berlín aprietan de lo lindo. En la capital europea empieza a calar la sensación de que si España y Portugal presentan medidas ambiciosas, la Comisión será indulgente. Pero esa es solo una verdad a medias: vale para la congelación de los fondos europeos, pero no está tan claro que sirva para la sanción por el incumplimiento del déficit en 2015. Schäuble fue quien lo dijo con más claridad: “Si los dos países aplican medidas eficaces para encarrilar el desvío del déficit este año, a partir de 2017 se podrá levantar la suspensión de fondos”, recalcó. “Es fundamental que las reglas se apliquen”, remachó, “y enviar una señal de fiabilidad”.

Flexibilidad con los fondos estructurales

Ese ha sido siempre el sonsonete procedente de Berlín: las reglas son las reglas. Para Schäuble, si España y Portugal presentan medidas puede haber flexibilidad por el lado de los fondos estructurales. En cuanto al importe de la sanción, Berlín opta —por ahora— por el silencio.

Dombrovskis añadió que Madrid y Lisboa tienen tiempo para “reaccionar” y “corregir la situación” sin perder fondos estructurales, y extendió la bula también a las sanciones: “Claramente existe una posibilidad de reducir la multa potencialmente a cero, pero hay que ver qué compromisos se asumen”. El vicepresidente subrayó que España y Portugal “han atravesado un largo camino desde el inicio de la crisis, han hecho reformas importantes y han logrado estabilidad”. “Pero últimamente no han conseguido corregir sus déficit excesivos”.