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Las ventajas de pertenecer a un club de exalumnos

Las bolsas de empleo, el servicio de asesoramiento profesional y el acceso a una potente red de contactos son algunos de los beneficios

Las ventajas de pertenecer a un club de exalumnos

Más allá de la política, los intereses o las oportunidades de negocio, hay unos lazos de unión que vinculan al presidente de Estados Unidos, Barack Obama; al cofundador de Microsoft, Bill Gates; al líder de Facebook, Mark Zuckerberg, y a los presidentes de Goldman Sachs o JP Morgan Chase, Lloyd Blankfein y Jamie Dimon. Es el orgullo de pertenencia a la Universidad de Harvard, la de mayor prestigio en EE UU, donde estudiaron todos ellos. Su relación con la institución académica se mantiene viva y activa a través de la asociación de antiguos alumnos, Alumni, y es el espejo donde se miran muchas universidades de todo el mundo.

Y es que la potente maquinaria que mueven estos clubes de exalumnos en las universidades anglosajonas (Wharton, Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), Yale, Princeton, Cambridge, Oxford…) los convierten en auténticas aceleradoras de empleo, en las que sus miembros se mueven entre una ambiciosa y privilegiada agenda de contactos a los que seguir ofreciendo formación actualizada y especializada para sus carreras. Y donde tanto el voluntariado como las donaciones están a la orden del día. En España, si bien aún no está alojada en nuestra cultura esta mentalidad, universidades y escuelas de negocios viven una revolución en sus aulas para atraer de nuevo el talento de antaño. Una tarea nada fácil. “Hay que aprovechar el capital humano de los antiguos alumnos, quienes se asociarán siempre y cuando sientan que reciben un trato personal y que, al participar en estas asociaciones, obtienen beneficios prácticos”, apunta el sociólogo Amando de Miguel.

Así todas ellas están potenciando sus mucho más recientes agrupaciones de antiguos alumnos para que colaboren con ellas desde sus diferentes esferas. La Deusto Business Alumni (con 7.000 miembros) es probablemente la más longeva del país, con 94 años de historia. Pertenecer hoy a un club de exalumnos significa poder formar parte de un poderoso y amplio networking a través de una potente red de contactos; acceder a una ambiciosa bolsa de empleo profesional y servicios para emprendedores (asesoramiento, foros de inversores…); participar de una formación continuada en condiciones ventajosas además de integrase en programas de voluntariado en los que ejercer de mentores, conferenciantes y ponentes o asesores de ONG. Asimismo, los socios de estos clubes pueden acceder a servicios como bibliotecas o instalaciones deportivas y beneficiarse de acuerdos comerciales entre la universidad y la empresa. Todo ello previo pago de una cuota anual. Algunas son gratis y otras cuestan más de 400 euros.

Universidad pública, su asignatura pendiente

La Universidad Complutense de Madrid (UCM), pese a sus 500 años de Historia, acaba de estrenar su programa de retorno de exalumnos. “El rector Carlos Andrade ha puesto en marcha (aunque aún está pendiente de aprobación por el Consejo de Gobierno) el programa Alumni, con el que recuperar el contacto con los antiguos alumnos para crear un Consejo de Notables que colaboren en su lanzamiento y se ponga al día en el resto de ventajas y beneficios para alumni, que pagarán una cuota de ente 20 y 35 euros al año”, explica Isabel Fernández Torres, vicerrectora de Relaciones Institucionales de la UCM.

Algo más adelantada se halla la Universidad de Barcelona (UB), que cuenta con el Alumni UB desde hace seis años desde el que “potenciamos un espacio que ofrece atención personalizada a sus 5.000 socios, los cuales se benefician de las 1.000 posiciones que demandan las empresas, que publicamos. Hay tres tramos de cuotas: tarifa básica (30 euros), premium (50 euros) y reducida (10 euros) para parados y jubilados”, indica su directora y responsable de Comunicación de la UB, Elisenda Rius.

Entre las universidades españolas, la Pontificia de Comillas ICAI-ICADE, Deusto o Navarra cuentan con prestigiosas asociaciones de Alumni. “Nadie mejor que los más de 26.000 Alumni para contarle al mundo nuestros valores, principios, actividades de encuentro y promoción, oferta académica y empleabilidad del 80%”, afirma la directora de Comillas Alumni, Virginia Tolín. Esta asociación que es gratuita y organiza a su exalumnado en categorías de antigüedad de 15-20 y 25 años. “Sin embargo no es fácil llegar, en muchas ocasiones, a los alumnos, por lo que hemos lanzamos una aplicación con funcionalidades de red social”, añade.

Personalización

Un talón de Aquiles común a todas ellas, incluidas las escuelas de negocios. “Efectivamente, tenemos que hacer un mayor uso de las tecnologías y también para personalizar la oferta académica”, secunda Javier Muñoz, director del IESE Alumni, para quien el mejor nexo de unión entre los miembros de estas asociaciones es la motivación emocional. “La Comunidad IESE comenzó en 1958 cuando la primera promoción de 40 directivos, todos presidentes de compañías, entendieron que era necesario seguir en contacto, actualizarse en formación, estar al día en oportunidades profesionales y ayudar a la escuela en su crecimiento”, explica Muñoz. Hoy los 43.000 alumni que la integran reciben 300 sesiones de formación y pagan unas cuotas anuales de 425 euros si son españoles y de 225 si proceden de fuera. “Ofrecemos a nuestros asociados los Career Advisor (servicios de carrera) que, de forma individual, aconsejan a antiguos alumnos. La bolsa de empleo de IESE mueve al año más de 1.000 posiciones y cuenta con 3.000 compañías contratadoras”, continúa.

Y es que en el ADN de las universidades y de las escuelas de negocios el antiguo alumno es un pilar. Quien da continuidad de lo que aprende en estas instituciones y lo transmite a sus empresas. “Nuestro fuerte reside en potenciar el valor añadido que aporta una óptima segmentación de antiguos alumnos. Esto no es un tea party, delimitamos muy bien la oferta para ofrecer lugares de encuentro con intereses muy afines”, asegura Javier Sánchez, director de ESADE Alumni. “Hacemos esta segmentación bajo tres criterios: ocupación profesional que da lugar a clubes sectoriales que celebran siete encuentros al año donde se generan oportunidades laborales; geográfica, con la creación de agrupaciones territoriales (chapters) y una tercera pata que es Tu Promoción. Dado que los antiguos compañeros son los primeros con los que uno quiere reunirse, celebramos 200 encuentros al año, que se elevan a 911 en los 115 países a los que llegamos con 55.000 antiguos alumnos, de los que están asociados 18.000. Pagan una cuota de 198 euros en España y de 85 para el exterior”, continúa Sánchez.

Algo más económica es la tasa que cobra el Instituto de Empresa (IE) y las cinco escuelas que la componen, 160 euros, a sus 52.000 alumni. Según la directora de IE Alumni, Julia Sánchez, los exalumnos “son nuestros mejores heraldos. Allá donde van y donde trabajan transmiten su conocimiento y manera de pensar con los nuevos puntos de vista adquiridos en un entorno abierto e internacional, lo que les convierte en reclutadores sumamente atractivos. Así, IE se vuelca en atraer alumni desde su red de 28 oficinas internacionales, a través de las redes sociales, el Alumni Week-End, sus foros de talento internacional y “el evento estrella, el Alumni Forum que celebramos anualmente y congrega a más de 1.000 alumnos. Este año será el 27 de mayo en el Estadio Santiago Bernabéu, de Madrid”, afirma Julia Sánchez. Estos foros reúnen a los exalumnos en torno a grandes personalidades que participan en ellos como ponentes.

“Dentro de estas asociaciones, lo que más valoran los antiguos alumnos es la atención personalizada y que se les ofrezcan cursos de especialización y muy actualizada dentro de sus profesiones”, considera Ignacio Llorente, director de Relaciones Institucionales del Instituto de Estudios Bursátiles (IEB). “Nuestra asociación, con 26 años de antigüedad y en la que no se cobran cuotas a sus 13.000 socios, facilita perfiles financieros muy concretos por lo que su nivel de empleabilidad es altísimo”, concluye.

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