Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Hacienda investiga los impuestos de la filial de Apple en España

La Agencia Tributaria ha abierto una inspección por el IVA, el impuesto de sociedades y el impuesto sobre la renta de no residentes entre 2009 y 2012

Apple
El consejero delegado de Apple, Tim Cook. AFP

Apple, una de las tres mayores empresas del mundo por su valor en Bolsa, es también una de las multinacionales que más aprovechan los resquicios fiscales que dejan los complejos sistemas tributarios de los países para reducir su factura fiscal. A la compañía con sede en Cupertino comienzan a abrírsele multitud de frentes con el fisco. Ya ha recibido apercibimientos por parte de Italia, Reino Unido y la propia Comisión Europea. Ahora es la autoridad tributaria española la que investiga sus impuestos en España.

Una de las filiales españolas del fabricante del iPhone, Apple Marketing Iberia, tiene una inspección abierta por parte de la Agencia Tributaria que revisa las liquidaciones de los impuestos de sociedades, IVA e impuesto sobre la renta de no residentes entre los años 2009 y 2012, según admite la compañía en sus cuentas anuales correspondientes al ejercicio fiscal cerrado el 30 de septiembre del año 2015, depositadas recientemente en el Registro Mercantil.

Tanto la compañía como sus asesores fiscales consideran que no “pueden estimar con seguridad el resultado de la inspección fiscal” y advierten de que “la sociedad no tiene conocimiento de ningún pasivo adicional derivado de la inspección fiscal”.

Hacienda ha asegurado en varias ocasiones que va a estrechar el control sobre los impuestos de las multinacionales. La inspección a la filial de Apple no presupone que la compañía haya cometido ninguna ilegalidad.

La actividad principal de Apple Marketing Iberia consiste básicamente en “actuar como soporte de ventas y proveedor de servicios de marketing y complementariamente servicios de investigación y desarrollo a empresas relacionadas y recibe una cuota por los servicios prestados al grupo”, señalan sus cuentas anuales.

En realidad, esta sociedad actúa como comisionista de las ventas que realizan otras sociedades del grupo en España. De hecho, la cifra de negocio procede íntegramente de ventas a la sociedad irlandesa Apple Distribution International por las comisiones en concepto de soporte de ventas y servicios de marketing en el mercado español. Hasta hace cuatro años esa comisión ascendía al 1% pero los gestores decidieron retirar de sus cuentas anuales la mención expresa al porcentaje de la comisión tras publicarlo EL PAÍS. En caso de que esta comisión no hubiera variado, las ventas desde Irlanda hubieran ascendido a más de 2.700 millones de euros.

A pesar de ello, la empresa presentó un beneficio de 4,1 millones de euros, lo que supone un aumento del 41% respecto a los 2,9 millones registrado el año anterior. La filial española, una de las dos que tienen el gigante estadounidense en España, pagó el año pasado 3,2 millones de euros en impuesto de sociedades.

Esta delegación española destinó todos sus beneficios a reservas voluntarias que se quedan en el balance de la empresa. Las cosas parecen irle muy bien a la compañía de la manzana en España pues aumentó sus ingresos un 38,9% durante su último año fiscal hasta los 27,6 millones de euros frente a los 19,8 millones del año anterior.

Complejas estructuras

 Este tipo de empresas organizan complejas estructuras societarias para trasladar de forma legal los beneficios a territorios con menos tributación, como es el caso de Irlanda y Holanda.

La multinacional, a través de su estrategia de ingeniería fiscal, también reduce al mínimo sus impuestos en Irlanda. Apple también tiene en España otra filial, Apple Retail, que se dedica a gestionar la red de tiendas del grupo, las Apple Store. En realidad la delegación irlandesa factura a la española los productos que vende en España con un alto precio de tal forma que el margen se queda en Irlanda donde el impuesto sobre beneficios es la mitad que en España.

Estas técnicas legales que usan la mayoría de multinacionales han despertado el recelo de las organizaciones internacionales. La compañía fundada por Steve Jobs se enfrenta a posibles problemas por elusión fiscal en Europa. La Comisión Europea tiene abierta una investigación iniciada en 2014 sobre su planificación fiscal que, según cálculos de Bloomberg, podría suponer una factura de hasta 8.000 millones a la firma estadounidense.

Más información