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El primer banco portugués pierde en un año el 60% de su valor en Bolsa

Tras rumorearse que puede llevar a cabo un aumento de capital, el BCP cotiza a 1,85 céntimos de euro

El banco portugués BCP, el primero del país por beneficios, ha visto en lo que va de año caer su cotización bursátil un 59%. En la mañana del martes comenzó a cotizar con un descenso del 8%, con lo que el valor de la acción se colocó a un inédito 1,85 céntimos por título. La caída del BCP lleva encadenando cinco sesiones seguidas en negativo, aunque en las 14 últimas solo en una cerró en positivo, todo ello pese a la protección de la Comisión del Mercado de Valores, que durante varios días ha prohibido la venta de acciones al descubierto.

La caída de BCP se ha acentuado desde que hace unas semanas se especuló con una ampliación de capital para reforzar sus ratios. Su presidente, Nuno Amado, lo desmintió, pero no ha convencido a los inversores.

En el primer trimestre del año, el BCP tuvo los mayores beneficios de toda la banca portuguesa -si por tal no se cuenta a Santander Totta-, con  46,7 millones de euros, lo que animó a Amado a anunciar que iba a solicitar al Banco de Portugal la devolución adelantada de parte de las ayudas recibidas por el Estado. De los 750 millones que recibió en bonos convertibles (cocos), Amado pretende devolver ya entre 200 y 250 millones de euros.

El BCP precisa demostrar su solidez financiera porque ambiciona comprar Novo Banco, lo que en principio no es posible por estar fuera de concurso los bancos con ayudas pendientes del Estado. Aún así, Amado tiene a favor la connivencia del Gobierno, favorable a que Bruselas haga una excepción y portugalizar el sector financiero del país.

La actual preocupación por la españolización de la banca fomenta que la venta de Novo Banco (980 millones de pérdidas el pasado año) sea una entidad nacional. De ese modo, el sector financiero del país estaría liderado por el banco público Caixa Geral de Depósitos —necesitada de una recapitalización de miles de millones— y por la posible fusión BCP+Novo Banco, hecho no exento de riesgos dada la debilidad de ambas instituciones.

El BCP tiene un accionariado muy dividido —entre ellos el 5% del Banc Sabadell—, lo que permite el control de Isabel dos Santos, poseedora del 18% del banco a través de la petrolífera angoleña Sonangol, que dirige ella. 

La situación de BCP tampoco es ajena a la situación del sector en general. Según el Banco de Portugal, en abril siguió aumentando el crédito moroso, hasta los 18.081 millones de euros, de ellos 13.039 es crédito moroso a empresas, la cifra más alta desde noviembre del año pasado.