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Los accionistas aprueban la creación de la macroembotelladora europea de Coca-Cola

La fusión de Coca-Cola Enterprises con las envasadoras de España, Portugal y Alemania saldrá a Bolsa en Madrid el 2 de junio

Refrescos de Coca Cola en un centro de distribución
Refrescos de Coca Cola en un centro de distribución EFE

Coca-Cola Enterprises cuenta ya con la luz verde de los accionistas para integrar en su estructura las embotelladoras de la compañía de refrescos en España, Portugal y Alemania. La nueva sociedad fusionada se llamará Coca-Cola European Partners y abarcará prácticamente toda Europa Occidental. Será la mayor embotelladora de Coca-Cola por volumen. En lo que concierne a España, esta macroempresa absorbe Coca-Cola Iberian Partners, la compañía que a su vez es fruto de una polémica fusión de envasadoras regionales, cuya unión generó duros conflictos laborales.

La fusión a nivel europeo, de acuerdo con la última presentación de los analistas de Wall Street, estará completada para finales de este mes. Las acciones de Coca-Cola European Partners esperarán a cotizar de manera simultánea en los mercados bursátiles de Nueva York, Londres y Ámsterdam el próximo 31 de mayo. En España lo hará el 2 de junio, con un evento en la Bolsa de Madrid. Se estima que tendrá una capitalización próxima a los 20.000 millones de dólares (cerca de 18.000 millones de euros).

El estreno de la nueva sociedad se hace bajo la fórmula de listing, ya que Coca-Cola Enterprise cotiza actualmente en el parqué de Wall Street. Es decir, no habrá una venta previa de títulos y la referencia para fijar el valor final de la sociedad combinada será el precio con el que coticen las acciones de la empresa estadounidense. Este martes su capitalización rondaba los 11.400 millones de dólares (10.230 millones de euros). El 35% del beneficio se quiere destinar a dividendos.

Coca-Cola Enterprises controlará el 48% del capital, mientras que a los dueños de la española Iberian Partners le corresponderá el 34% de la nueva sociedad. La compañía Coca-Cola, dueña del refresco con sede en Atlanta, tendrá el 18% restante. La consolidación está respaldada por la propietaria de la marca, que está desinvirtiendo en el negocio de embotellado y distribución para concentrarse en el desarrollo de nuevas bebidas.

Los actuales propietarios, entre los que se encuentran la familia española Daurella, recibirán en el momento en el que se ejecute canje una acción de la nueva Coca-Cola European Partners así como un pago en efectivo de 14,5 dólares por título. Los accionistas se comprometen en paralelo a no vender sus acciones durante el primer año de cotización para así dar estabilidad al valor.

Un negocio multimillonario

La propuesta de fusión se presentó el pasado verano. Tres cuartas partes de las ventas de Coca-Cola European Partners se concentrarán en Reino Unido, Alemania, Francia y España. El resto de la cifra de negocio se generará en otros nueve países europeos, incluido Portugal. La facturación combinada de las tres compañías superó el pasado ejercicio los 12.500 millones de dólares. En volumen de ventas, se estima en 2.500 millones de cajas.

John Brock seguirá al frente de la nueva compañía, que estará presidida por la empresaria española Sol Daurella. Víctor Rufart, que hasta ahora era el director de gestión de Iberian Partners, ocupará un cargo de nueva creación que supervisará el proceso de unificar las tres embotelladoras. La operación está pensada para reducir costes y elevar las ventas en un mercado con más de 300 millones de clientes potenciales.

Las ventas de Coca-Cola Enterprises, la embotelladora que hasta ahora cotizaba en Bolsa con sede en Estados Unidos, están en caída desde hace varios años. En el primer trimestre retrocedieron casi un 7%, hasta los 1.520 millones de dólares. La unión de fuerzas, de acuerdo con la explicación que se dio a los inversores, les permitirá ser más competitiva que actuando por separado. La nueva sociedad tendrá su sede en Reino Unido, en lugar de Estados Unidos.

El plan contempla un recorte del gasto operativo de 375 millones en los próximos tres años. De esta manera, se espera elevar un 50% el beneficio, que el año pasado rondó los 700 millones cuando se combinan las ganancias de las compañías en proceso de fusión. Lo que no han precisado es cómo van a conseguir esa reducción de costes y su efecto en sus 25.000 empleados.

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