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China perderá 90 millones de trabajadores en 25 años

Un informe del Banco Mundial alerta del ritmo "récord" de envejecimiento en Asia y de la reducción de la fuerza laboral

Una mujer con su hija en Pekín
Una mujer con su hija en Pekín. AFP

China verá reducida en 90 millones de personas la población en edad de trabajar durante los próximos 25 años como consecuencia del rápido envejecimiento y la progresiva reducción de la tasa de natalidad. Japón perderá unos 20 millones de trabajadores y Corea del Sur y Tailandia, aproximadamente diez millones cada uno.

Son algunas de las cifras que arroja el último informe del Banco Mundial, que alerta que Asia Oriental está envejeciendo a un ritmo más rápido que cualquier otra región en la historia, un cambio demográfico sin precedentes que plantea numerosos retos políticos, riesgos sociales y añade presión a la economía de una de las zonas que ha registrado un mayor crecimiento en las últimas décadas.

Asia Oriental ya cuenta con el 36% del total de población mundial de más de 65 años, unos 211 millones de personas, de las cuales 114 millones viven en China. Y el número seguirá aumentando tras décadas de crecimiento económico sin parangón que han alargado la esperanza de vida, mejorado la educación de sus ciudadanos y subido los ingresos.

Sudhir Shetty, economista jefe del Banco Mundial para Asia Oriental y Pacífico, señaló durante la presentación del informe en Pekín que una población que vive más años "es, sin duda, un éxito del desarrollo", pero alertó de la incapacidad de varios países para hacer frente a un cambio de estas características. "Francia tardó 115 años en pasar del 7% al 14% de población de más de 65 años, Estados Unidos 69 y Reino unido 45. Pero China lo hará en 25 años, Tailandia en 20 y Vietnam en 15. Varios países de ingresos medios están envejeciendo antes de hacerse ricos", resumió.

China, Japón, Tailandia y Corea del Sur son los más afectados

Y este fenómeno, según el organismo, no solamente repercutirá en una reducción de la fuerza laboral, sino que también pondrá en aprietos las cuentas públicas de estas naciones cuando se trate de garantizar los sistemas de pensiones o servicios públicos como la asistencia sanitaria y los cuidados de larga duración. Solamente para retribuir a los jubilados, el informe señala que entre 2010 y 2030 el gasto como porcentaje del PIB en China y Corea del Sur aumentará en tres y 4,5 puntos porcentuales, respectivamente. La cifra podría crecer en hasta 12 puntos en el horizonte de 2070 si no se toman medidas. "Muchos países no querrán gastarse tantos recursos, otros simplemente no podrán", aseguró el economista Philip O'Keefe, uno de los autores del informe.

Ayudas poco efectivas

En el caso de China, además, el experto ha descartado que la eliminación de la política del hijo único vaya a suponer un cambio demográfico significativo: "quizás hay un pequeño repunte en los próximos años, pero no tendrá un impacto a largo plazo". El informe constata que las políticas para fomentar los nacimientos basadas en ayudas económicas directas a las familias implementadas en varios países asiáticos como Singapur, Japón o Corea del Sur "no han sido efectivas".

"La buena noticia es que muchos países aun están a tiempo de actuar para aliviar estos problemas. Los datos demográficos son un hecho, pero las decisiones políticas pueden ser proactivas y ayudar a la sociedad a adaptarse mejor a este cambio", aseguró O'Keefe. Así, el experto aboga por aumentar la participación de la mujer en el mercado laboral, fomentar la inmigración entre los países de la región —los cálculos del organismo auguran que Indonesia y Filipinas seguirán gozando de una amplia y joven fuerza laboral—, eliminar los incentivos a las prejubilaciones y gradualmente retrasar la edad de retiro. En algunos casos, dice, "son decisiones duras e impopulares, pero necesarias".

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