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La última ayuda a parados de larga duración, muy lejos de su objetivo

Empleo estimó en 270.000 los beneficiarios potenciales en enero y hasta septiembre apenas han percibido el subsidio unos 71.000 desempleados

Unos 71.000 parados han cobrado la ayuda de 426 euros para desempleados de larga duración puesta en marcha en enero. Un dato muy por debajo de los 270.000 que el Ministerio de Empleo estimó que podrían acogerse al ponerse en marcha, y aún más lejos de los 400.000 que calculaba podrían percibirla durante su vigencia. El Gobierno lo achaca a la mejora del mercado laboral y a que solicitarla es “voluntario”. Los sindicatos creen que la aplicación es muy “restrictiva”.

Dentro de pocos días se cumplirá un año de la firma del único gran acuerdo social de la legislatura: una nueva ayuda de 426 euros durante seis meses para los desempleados de larga duración (más de un año sin trabajar). Los cálculos iniciales, como detalló la ministra de Empleo, Fátima Báñez, en el Senado, fijaban “un stock a fecha de inicio del programa de entre 270.000 y 300.000 personas y un flujo en los meses posteriores, hasta su finalización [el 15 de abril de 2016], de entre 130.000 y 150.000 personas”.

Ayudas a los parados de larga duración

La ayuda era el primer paso de una trayectoria fijada en julio de 2014. Entonces el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, buscando darle un contenido social a los últimos compases de la legislatura, se comprometió con los agentes sociales a crear la nueva ayuda. También asumió elaborar de un mapa de prestaciones antes de acabar 2014 “para garantizar su cobertura a todas las personas que se encuentran en situación merecedora de protección”.

Un año después el mapa sigue sin estar y la nueva ayuda apenas alcanza a un cuarto de la estimación de Empleo. La Comisión Europea, en el borrador del examen a España tras el rescate financiero adelantado por EL PAÍS, subraya este bajo impacto: “inicialmente se esperaba un número de beneficiarios de 400.000, según el Ministerio de Empleo. Sin embargo, solo se han recibido 120.000 solicitudes hasta septiembre de 2015 (de las que se han aprobado 71.000)”. En detalle, según los datos que Empleo ha facilitado a los agentes sociales, los beneficiarios son 71.495 y las solicitudes ascienden a 120.464, de las que 41.534 se han denegado.

Ya los datos mensuales de Empleo mostraban síntomas de que el Plan de Activación de Empleo (PAE) no funcionaba ni a medio gas. La cifra mensual de beneficiarios (un mismo beneficiario puede aparecer varios meses en la serie) tocó techo en julio: 56.500 parados cobrando y, en cambio, más de dos millones del resto de desempleados registrados sin ayudas y la tasa de cobertura cayendo al nivel más bajo de la serie histórica (54,4%).

“Es voluntario”

¿Por qué hay tanta diferencia? En Empleo se apunta que “ha habido reducción del paro y del paro de larga duración”. También señalan que “se ha concedido a todos los que lo han solicitado y cumplen los requisitos”. Por último, apunta a que solicitar la nueva ayuda es “voluntario”.

Los sindicatos, por su parte, critican al Gobierno porque desde el comienzo del plan ha sido “restrictivo”. Tanto Carlos Bravo, de CC OO, como Toni Ferrer, de UGT, recuerdan que al ponerse en marcha detectaron que se aplicaba con criterios muy exigentes. Entre los requisitos legales estaba la necesidad de estar al menos seis meses sin percibir prestación o subsidio. Pero además la instrucción inicial exigía que se hubiera pasado previamente por todos los escalones de protección (prestación, subsidio) para tener derecho a la prestación. Se corrigió, recuerda Empleo.

“Sí, pero miles de solicitudes se rechazaron por esto, muchos ahora no saben que se ha rectificado. Empleo dijo que se pondría en contacto con ellos para notificárselo y que volvieran a solicitarlo. No me consta”, apunta Bravo. El sindicalista admite alguno de los argumentos oficiales y añade uno, “en estos programas siempre hay gente que teniendo derecho no lo solicita”. “Pero aún así hay mucha diferencia”, lamenta.

Ferrer, de UGT, recuerda que el 4 de septiembre, las dos centrales remitieron una carta al Ministerio con propuestas para estimular la marcha del plan. El Ejecutivo todavía no les ha respondido a sus propuestas y alguna reunión convocada para analizarlas ha sido desconvocada.

La carta de los sindicatos

UGT y CC OO enviaron al Ministerio de Empleo una carta el 4 de septiembre con propuestas para estimular el Plan de Activación para el Empleo. Entre ellas, hay una que reclaman desde el comienzo: la remisión por escrito a los potenciales beneficiarios de una carta en la que se le informe de que puede tener derecho a la ayuda.

Este es una de las cinco propuestas que hacen los sindicatos que no requerirían cambios normativos. También proponen otros que sí exigen modificaciones legales y que relajarían las condiciones fijadas en principio.

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