Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Iberdrola abre su quinto parque eólico en México por 130 millones

La planta, situada en Puebla, suministra energía a 25.000 hogares y afianza a la empresa española como el primer productor privado del país

Galán y Coldwell, durante la inauguración en Puebla
Galán y Coldwell, durante la inauguración en Puebla

Mirando de frente al Pico Orizaba, la montaña más alta de México, Iberdrola ha plantado 32 molinos de viento. La compañía española presentó este miércoles su quinto parque eólico en el país, una planta con 66 megavatios de potencia en Esperanza, un pequeño municipio del Estado de Puebla, a más de 3.000 metros de altura en una de las zonas con más vientos de México. El parque PIER II ha supuesto una inversión de 130 millones de dólares y el suministro de energía limpia alcanzará a 25.000 hogares.

Iberdrola se afianza todavía más como el primer productor privado de electricidad en México y ensancha la porción verde de su tarta energética. La multinacional española supera el listón de los 5.000 megavatios de potencia, que casi en su totalidad corresponden a electricidad generada a través de gas natural en plantas de ciclo combinado, el corazón del negocio de Iberdrola. Con la nueva ristra de molinos de viento, la capacidad eólica de la empresa asciende a 366 megavatios y las previsiones pasan por que siga creciendo al calor de la reforma energética lanzada hace dos años por el Gobierno mexicano.

La producción de electricidad mexicana está dominada por el combustóleo, una destilación del crudo

“Compartimos plenamente la visión del presidente Peña Nieto de desacoplar el crecimiento de la emisión de gases de efecto invernadero a través de la reforma energética”, señaló el presidente Ignacio Sánchez Galán, presente en el acto de inauguración. México ha abierto la explotación de sus recursos naturales a manos privadas en un intento exprimir al máximo la rentabilizad de sus yacimiento petroleros –dominados hasta ahora por Pemex, que atraviesa la peor crisis de su historia– a la vez que mitigar su dependencia del oro negro, el tradicional maná de la economía del país, que aporta una cuarta parte de los ingresos estatales.

La producción de electricidad mexicana está dominada por el combustóleo, una destilación del crudo. Los costes medioambientales y la constante merma del volumen de barriles durante los últimos 10 años amenazan la sostenibilidad del sistema. “La reforma está siendo una palanca favorecedora del impulso de las energías renovables”, defendió el secretario de Energía Pedro Joaquín Coldwell. Las energías verdes supusieron el año pasado apenas el 20% de la generación de total de electricidad en el país. La porción que corresponde a la eólica es de poco más del 2%.

El objetivo del Gobierno es engordar el porcentaje hasta el 5% mediante medidas de estímulo como las deducciones fiscales en la compra de equipo y la posición privilegiada donde que quedarán colocadas las energías limpia en el mercado de venta al consumidor, que empezará a abrirse progresivamente a partir del año que viene.

México es uno de los territorios estratégicos para Iberdrola, con presencia en el país desde hace 15 años y al alrededor de 20 millones de clientes finales. Cuenta con 12 plantas y otras seis centrales en construcción. Del total en funcionamiento, cinco son plantas eólicas, una y cuatro parques eólicos más en el horizonte. La empresa tiene previsto destinar 5.000 millones de dólares hasta 2018.