Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Bruselas aprobará una conexión de gas y dos eléctricas con Francia

La Península Ibérica es cada vez menos una isla energética. El 18 de noviembre la Comisión Europea tiene previsto dar la luz verde a nuevas interconexiones energéticas

Dos bombillas sobre una bandera de la UE
Dos bombillas sobre una bandera de la UE EFE

La Península Ibérica es cada vez menos una isla energética. El 18 de noviembre la Comisión Europea tiene previsto dar la luz verde a dos nuevas interconexiones eléctricas a través de los Pirineos y a una gasista (la del Midcat por Cataluña) con Francia. Las conexiones, que presentará Miguel Arias Cañete, titular de Energía y Cambio Climático, al Colegio de Comisarios, estarán consideradas Proyectos de Interés Común (PIC), lo que permitirá acceder a fondos europeos. Los enlaces eléctricos supondrán acercarse al 10% de intercambio que exige Bruselas para cada país y el Midcat al objetivo de diversificar fuentes.

La estrategia energética europea pasa porque cada país tenga al menos tres proveedores de gas natural, ya sea mediante conexión terrestre o marítima, y la posibilidad de intercambio del 10% de electricidad en cada Estado miembro. Pero, mientras para la Península Ibérica en electricidad es una vieja asignatura pendiente sin cumplir, en gas natural cuenta con una de las redes de suministro más diversificada del mundo, gracias a sus dos conexiones con el norte de África y sus ocho plantas de regasificación (una en Portugal).

Con la adecuada interconexión con Francia, con proyectos como el Midcat, España podría contribuir en el avance hacia una verdadera unión energética, permitiría reforzar la seguridad de suministro del continente, reducir la dependencia de Rusia, mejorar la competitividad y, como consecuencia, bajar los precios del gas.

Ese es el arma con el que cuenta España y que ha puesto en valor el comisario Arias Cañete para que se considere como Proyecto de Interés Común (PIC), que permitirá que haya financiación europea del Fondo Europeo de Inversiones Estratégicas. Las interconexiones recibieron el primer impulso en la Declaración de Madrid, que firmaron España, Francia, Portugal y la Comisión Europea el pasado marzo con la asistencia del presidente europeo Jean-Claude Juncker, además del comisario Cañete.

El proyecto Midcat fue entonces incluido en la lista de PIC para acometer la primera fase. Esta fase supone la construcción de una línea que unirá Figueres (Girona) con Cruz y en un total de 224 kilómetros. De ellos, 104 corresponden a territorio español y ejecutará la española Enagas y 124 kilómetros a la parte francesa, cuya ejecución llevará a cabo la gala TIGF.

El Midcat, para 2020

El proyecto contempla una estación de compresión en Martorell (Barcelona). La inversión prevista se eleva a 470 millones (150 en la parte española y 320 en la francesa). Posteriormente, se abordará una segunda fase que conectará con la red europea en Francia y que requiere una inversión de más de 2.000 millones.

El proyecto completo de MidCat, cuya puesta en marcha está prevista para el 2020, supondrá una capacidad total de 7,5 bcm (miles de millones de metros cúbicos). En la actualidad existen otras interconexiones gasistas con Francia. Una por Larrau (Navarra) con capacidad de 5,2 bcm/año y otra por Irún (Gipuzcoa), que va a pasar de 0,2 bcm a 2,1 bcm a finales de año. Además, España cuenta con conexiones con África en Almería (9 bcm), Tarifa (14 bcm) y con Portugal en Badajoz y Tuy, de 4,5 bcm.

Además de las conexiones entre la Península Ibérica y Francia, la Comisión también quiere potenciar las de Europa central con el sureste de Europa; la de los países bálticos y escandinavos y Polonia (el denominado GILP); así como el Nordsea y la conexión con Grecia a través del mar Negro.

En la cumbre de Madrid también se establecieron las prioridades en materia eléctrica. Ya entonces el comisario Cañete destacó las dos nuevas conexiones a través de Navarra y Aragón. En ese sentido, los dos tramos que tiene previsto aprobar el día 18 de noviembre la Comisión van de Dicastillo (Navarra) a Cantegit (Las Landas) y de Sabiñánigo (Huesca) a Martillon (Aquitania) y ambos tendrán una capacidad de entre 1.500 y 2.000 megavatios (Mw) mediante corriente continua de alta tensión.

Refuerzo en Aragón

El primer tramo conectará Cartegrit con Martillon y Saucats en la parte francesa. Por otro lado, en Aragón se reforzará con una línea complementaria de 400 kilovatios que permitirá alimentar Sabiñánigo y las denominadas cinco villas. La previsión es que también estén listas para el año 2020.

Estas dos conexiones, que desarrollarán las firmas española Red Eléctrica y la francesa Réseau de Transport d'Electricité (RTE), acercarán el objetivo del 10% que se ha marcado la UE para todos sus Estados miembros en 2020. El pasado 20 de febrero se conectó el cable entre Santa-Llogaiga (Gerona) y Baixàs a través de los Pirineos, duplicando hasta el 2,8% el intercambio existente. Con el proyecto que ya está considerado como PIC por el Golfo de Vizcaya, esa interconexión aumentaría del 2,8% al 5% y con los dos nuevos proyectos a través de los Pirineos alcanzará el 8%. El proyecto del Golfo de Vizcaya tiene previsto su culminación antes del 2020, la fecha prevista para las dos conexiones nuevas.

Esa conexión recién inaugurada, entre Baixas y Santa Llogaia, le valió precisamente la semana pasada a la española Red Eléctrica y a la francesa RTE el premio Diálogo, que otorga la asociación de amistad hispano-francesa a los grandes impulsores de la relación entre los países vecinos. En la entrega del galardón, en la embajada española en París, el presidente de REE, José Folgado aseguró que “haber superado los problemas y desafíos de un proyecto tan complejo va a permitir afrontar el gran desafío del futuro, que son las nuevas interconexiones entre los dos países” y avanzó que las dos compañías ya examinan nuevas iniciativas conjuntas. El presidente de la compañía gala, François Brottes se mostró convencido de que una Europa interconectada gestionará mejor la transición energética.