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Sean Penn: “Un Gobierno funciona solo si los ciudadanos participan”

Emprendedores empresariales y sociales piden en Lima adaptar la educación a la iniciativa de los jóvenes

Mariana Costa, cofundadora de Laboratoria, Antonio Caño, director de EL PAÍS, y Sean Penn, actor y fundador de JP Haitian Relief Organization
Mariana Costa, cofundadora de Laboratoria, Antonio Caño, director de EL PAÍS, y Sean Penn, actor de cine y fundador de J/P Haitian Relief Organization, este jueves en Lima. Banco Mundial

“Hay problemas a los que yo puedo aportar soluciones, no todo hay que dejarlo al Gobierno o al sector privado”. La afirmación de Mariana Costa, fundadora de Laboratoria, empresa peruana que forma a desarrolladoras web entre jóvenes de bajos ingresos, sintetiza el mensaje del fondo de emprendedores y líderes sociales que organizó este jueves el Banco Mundial en Perú. La necesidad de adaptar la educación o la revolución tecnológica sobrevolaron el debate. El actor Sean Penn, conocido también por su labor humanitaria en Haití, instó a usar la tecnología para involucrarse. “Los Gobiernos solo funcionan si los ciudadanos participan”, dijo.

La presencia de Penn cambió el paso a sucesión de eventos que se organizan esta semana en Lima (Perú), sede de la asamblea anual del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Hubo remolino de fotógrafos y algún grito de admiración a su tumultuosa entrada. “Les presento a la razón de todo este lío”, dijo Antonio Caño, director de EL PAÍS y moderador del foro, antes de glosar el trabajo del actor al frente de la J/P Haitian Relief Organization con la que colabora en mejorar las condiciones de vida de los haitianos desde el terremoto de 1997. Cambió incluso el discurso, habitualmente serio, del presidente del Banco Mundial, Jim Yong Kim: “Mi consejo a un joven es que sea actor, gane dos Oscar y haga algo revolucionario en uno de los países más pobres del mundo”.

Caño introdujo el debate, en medio de reuniones que tratan el frenazo de la economía mundial, las dificultades para reducir la pobreza o como luchar contra el cambio climático con una premisa: “Todo lo que se habla estos días en Lima no tendría sentido si no se involucra a los jóvenes emprendedores”. Y Kim recogió el guante: “El mundo será muy distinto, si los jóvenes no participan en las decisiones. Hay que comprometerse, y hay que comprometerse ahora”.

Allen Blue, cofundador de Linkedin, la red social de referencia para cuestiones profesionales, recalcó que las nuevas tecnologías son una oportunidad para los jóvenes emprendedores. “Nunca fue más barato y rápido crear una empresa, en Estados Unidos se puede hacer en unos días”, indicó Blue, quien recalcó la importancia de que el emprendedor se pueda recuperar rápido y sin demasiado coste de los fracasos.

La tecnología tiene capacidad para multiplicar el contacto entre los jóvenes emprendedores hasta el infinito. “Ahora mismo, gracias a Internet, los emprendedores más exitosos del mundo se pueden poner en contacto desde cualquier parte del mundo, y esto se puede ramificar hasta lo impensable”, comentó Ashish J. Thakkar, fundador del grupo Mara. Thakkar dejó el colegio a los 15 años para crear su primera empresa con un crédito de apenas 5.000 dólares en Uganda. “No soy un ejemplo para el modelo educativo, pero cada vez es más importante reforzar la educación informal”. Mariana Costa coincidió: “No hace falta un título universitario para desarrollar algunas habilidades que te pueden facilitar una carrera profesional exitosa en el ámbito de la tecnología, solo hay que proporcionar los instrumentos adecuados”.

Caño preguntó entonces al cofundador de Linkedin si la tecnología no estaba sobrevalorada. “La tecnología puede cambiar el mundo, sí. Hay que tener en cuenta que si todo el mundo consumiera como consumen los países desarrollados, necesitaríamos cuatro planetas del tamaño de la Tierra para albergar a la humanidad y a sus máquinas. Sin embargo, en los últimos años han surgido soluciones impensables antes, como las que permiten un transporte público sin conductor. Eso lo facilita la tecnología”.

Trabas burocráticas

Los participantes en el panel coincidieron en la necesidad de que el Gobierno apoye, sobre todo con normas que no obstaculicen. “En América Latina se tarda meses en abrir una empresas. Si no ayuda, por lo menos que no estorbe”, dijo la mexicana Blanca Treviño, presidenta y directora general de la compañía Softtek, aludiendo a las trabas burocráticas.

La corrupción en los países en desarrollo es un medio ambiente habitual para las jóvenes empresas recién creadas. Ashish J. Thakkar fue tajante a este respecto: “Llevamos 20 años haciendo negocios en África y siempre de una forma limpia. Para que exista corrupción tiene que existir el que recibe pero también el que da. Cuando nos han pedido dinero, al día siguiente lo hemos contado en un periódico. Se pierden algunos empleos, pero es mejor así”.

Penn dio otra visión del potencial de las nuevas tecnologías. “Esta es la generación más conectada, pero también las más desconectada de los problemas del medio ambiente, de cuestiones como el calentamiento global. Antes de ir a tu casa y crear una aplicación, ve a la Naturaleza e inspírate”, proclamó. Al actor, la audiencia le preguntó si había jóvenes emprendedores en el mundo del cine. “Bueno, el cine es una empresa de alto riesgo, siempre lo ha sido. Pero gracias a la tecnología ha surgido una nueva generación que hace cosas nuevas. Todo en el cine ha cambiado. Ahora la gente se junta en casa a ver películas, como si acudieran a un club de lectura. Yo no, yo soy de los que va al cine solo”.

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