Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

S&P eleva la calificación de España por las reformas adoptadas desde 2010

La agencia calcula un crecimiento medio del PIB real del 2,7% entre 2015 y 2017

La marcha de la Bolsa refleja que los inversores aún mantienen dudas sobre la marcha de la economía española.
La marcha de la Bolsa refleja que los inversores aún mantienen dudas sobre la marcha de la economía española. EFE

La agencia de calificación crediticia Standard & Poor's ha elevado la nota de la deuda soberana española en un escalón, de BBB a BBB+, gracias a las reformas emprendidas por los dos últimos Gobiernos. La última vez que S&P elevó la calificación de la deuda soberana española fue en mayo de 2014.

A su juicio, "la economía española se ha beneficiado de dos rondas de reformas del mercado de trabajo desde 2010, que han mejorado la competitividad de las exportaciones y del sector servicios y de unas condiciones financieras más favorables". La agencia calcula que el crecimiento real del PIB se situará en el 2,7% entre 2015 y 2017, medio punto por encima de su anterior previsión (2,2%).

La calificadora admite que algunos de los motores que impulsan el crecimiento es probable que se desvanezcan, como las rebajas de impuestos, un precio del petróleo más bajo o un tipo de cambio más débil. Pero recalca que otros factores, como las reformas laborales y otras reformas estructurales, permitirán que la recuperación española sea más dinámica que la de sus socios europeos.

La calificadora podría revisar la mejora si la deuda supera el 100% del PIB

S&P espera que la recuperación y la consolidación presupuestaria se mantendrán en los dos próximos años, pese a que admite que "un entorno político fragmentado después de las elecciones de este año" puede conducir a desviaciones presupuestarias y frenar la aplicación de reformas estructurales, lo que "podría poner en riesgo el déficit a medio plazo de España y los objetivos de crecimiento económico". La agencia asume que no se producirá una independencia de Cataluña, un extremo que debilitaría la solvencia de la deuda española.

La nota, sin embargo, podría tener los días contados. "Podríamos considerar una rebaja del rating si el crecimiento económico no alcanza nuestras proyecciones; la política monetaria no logra evitar que las presiones deflacionarias erosionen el desempeño fiscal y el crecimiento de España; y si, contrariamente a nuestras expectativas, la deuda neta rebasara el 100% del PIB". En el segundo trimestre, la deuda se situó en el 98% del PIB y los expertos calculan que la línea roja fijada por la agencia se superará este mismo año.