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Ingeniería española sin fronteras

La grandes compañías del sector facturan más del 60% de sus obras en el exterior

Central de ciclo combinado desarrollada por Duro Felguera en Flevo (Holanda).
Central de ciclo combinado desarrollada por Duro Felguera en Flevo (Holanda).

En estos días hay decenas de equipos de ingenieros españoles trabajando en todo el mundo, desde los desiertos de Oriente Próximo a las montañas del Cáucaso o la selva de Perú. El sector de la ingeniería española, integrado por unas 1.600 empresas, de las que unas cien son grandes o medianas, está entre los más internacionalizados de la economía española. Entre sus empresas más destacadas, lo normal es facturar en el exterior entre el 60% y el 70%. Algunas como Sener Ingeniería superan incluso el 90%

Aun cuando las compañías de ingeniería llevan décadas logrando contratos de EPC (Engineering, Procurement and Construction), su posición en el mundo se ha fortalecido últimamente. Jorge Unda, director general de Sener Ingeniería asegura que “España es ahora mismo una potencia mundial en el sector”. El nivel y complejidad de los contratos que consiguen es cada vez mayor. No hay mes en el que empresas como Técnicas Reunidas, Duro Felguera, Sener, Abengoa, Iberdrola Ingeniería o Eptysa, no anuncien una nueva adjudicación en las infraestructuras de transporte, industria y, sobre todo, energía. Técnicas Reunidas ha ganado en el primer semestre de este año tres contratos en proyectos energéticos e industriales en Kuwait, Canadá y Dubai por valor de 2.040 millones de euros.

Las empresas del sector están trabajando en algunos de los proyectos más importantes del mundo. “En transportes”, explica Juan Ignacio Lema, presidente de Tecniberia —asociación que agrupa a unas 10 de las grandes empresas del ramo—, “Sener está desarrollando el proyecto del metro de Riad [la capital saudí], con un coste de 6.000 millones de euros, y a Typsa le adjudicaron el proyecto del metro de Estocolmo”. Sin embargo, es en energía donde estas empresas son más demandadas. “Hay proyectos en marcha por valor de miles de millones de euros como dos refinerías de petróleo en Turquía, otra en Perú, una más en Rusia y un complejo de gasificación integrado e ciclo combinado en Arabia Saudí, que es el mayor del mundo”, dice Lema.

En 2013 el negocio internacional de las 100 mayores firmas llegó a los 2.800 millones de euros

La crisis en España y cierta saturación del propio mercado, explican la diáspora. La caída de la obra pública hundió de tal modo al sector que acabaron cerrando casi la mitad de las empresas. “Mientras que en 2009” , apunta Lema, “había unas 3.000 empresas, ahora hay 1.870, un 38% menos”. Mientras que en 2009 el sector facturaba en España unos 13.700 millones de euros, ahora no supera los 9.000 millones, una caída del 34%. Las grandes, habituadas a trabajar en el extranjero, simplemente reforzaron la búsqueda de negocio primero en Latinoamérica y luego en el resto del mundo. Las empresas agrupadas en Tecniberia, incrementaron el volumen del negocio internacional. Si en 2009 alcanzó los 2.560 millones (el 32% del total), en 2013 fue de 2.800 millones (63%)”.

Ingeniería española sin fronteras

CADA VEZ MÁS AFUERA

La mayor parte de estas empresas tienen ya más estructura fuera de España que dentro. Técnicas Reunidas, fundada en 1960 y que cotiza en el Ibex 35, ha diseñado y gestionado la construcción de más de 1.000 plantas industriales en 50 países de todos los continentes. Incluso firmas medianas como Eptysa están más fuera de España que dentro. Con 120 millones de facturación el año pasado, tiene 1.250 de sus 2.000 trabajadores en el extranjero, en 40 países; factura el 76% fuera. Sener Ingeniería, que factura 650 millones de euros, tiene delegaciones en varios países. “En México”, explica Unda, “tenemos 450 personas; en Brasil, 250; en Polonia, 120”. Esto ha permitido compensar la pérdida de negocio en España. Técnicas Reunidas logró elevar sus ventas desde los 2.479 millones de euros en 2008 a los 3.149 millones el año pasado. Duro Felguera pasó de 800 millones en 2010 a los 928 millones en 2014.

La necesidad ha agudizado el ingenio, pero de nada serviría esto si no hubiera mucho más detrás. Las firmas de ingeniería españolas han logrado niveles de excelencia en el trasporte ferroviario, los metros, las centrales de ciclo combinado, de regasificación o las renovables. Incluso han ganado premios internacionales. “Sener recibió en 2014 el premio European Energy Awards por su proyecto de la central térmica Gemasolar”, dice Lema. También Acciona Ingeniería, Typsa y otras empresas ganaron el año pasado el premio FIDIC 2014, concedido en Rio de Janeiro, por su proyecto Madrid Rio.

El coste laboral de un profesional español es hasta un 15% más bajo dentro de Europa

Las empresas se han beneficiado del know how adquirido en España, que ha sido puntera en infraestructuras ferroviarias, industriales o energéticas. “Para exportar”, explica Unda, “tienes que probar experiencia previa”. El directivo afirma que “hemos adquirido mucha experiencia en campos como el tren de alta velocidad y eso nos ha permitido ganar dos contratos de este tipo en California”. Sener está diseñando el proyecto de la nueva línea del Metro de Barcelona, “un sistema automático, sin conductor, lo que nos abre a otros proyectos similares en el mundo”, apunta Unda.

Algo similar pasa con la energía. “Las tecnologías de generación eléctrica en España son punteras, en ciclo combinado, en renovables o en termosolar, y esto ha posibilitado que los principales operadores en el mundo sean españoles, Sener, Abengoa, Cobra (ACS)”, dice Lema. El avance de España en energía —país pionero en instalar ciclos combinados— ha permitido que “en México todos los contratos hayan sido para ingenierías españolas” asegura. Otro campo es el de la regasificación. “Tenemos”, dicen en Sener, “la mayor infraestructura de plantas de regasificación de Europa, y seguro que eso explica que nuestra empresa, por ejemplo, haya hecho una plata de este tipo n Holanda y estemos finalizando otra en Francia, en Dunquerque, un contrato que ganamos frente a una empresa francesa”.

En muchos temas las empresas españolas del sector disponen de tecnologías diferenciadoras que les permite ganar contratos al margen del precio. Las empresas de ingeniería han sabido acompañar a las grandes corporaciones españolas en su proceso de internacionalización.Altran España, filial de la multinacional homónima, factura el 35% fuera de la península. “Clientes como Repsol, Gas Natural o Alstom España”, explica Daniel Iglesias, responsable de la división e Industria y energía de Altran, “nos adjudican obras en el exterior”. Otra ventaja es que “el coste laboral de un ingeniero en España”, cuenta Iglesias, “es más bajo, entre un 10% y 15%, que en el resto de Europa, y eso nos da una mayor competitividad en precios”.