Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

¿Quién es el jeque que ha comprado el 10% de El Corte Inglés?

Hamad Bin Jassim está considerado uno de los hombres más poderosos de Qatar

Sheikh Hamad bin Jassim al-Thani, en junio de 2013. Ampliar foto
Sheikh Hamad bin Jassim al-Thani, en junio de 2013. REUTERS

El jeque Hamad Bin Jassim Bin Jaber al Thani, el inversor catarí que ha adquirido el 10% de El Corte Inglés, está considerado uno de los hombres más poderosos de Qatar. Responsable durante dos décadas de la política exterior de ese pequeño pero riquísimo emirato, continúa siendo un influyente hombre de negocios incluso después de haber dejado el Gobierno hace dos años cuando su primo, el hasta entonces emir Hamad Bin Khalifa al Thani, cedió el trono a su hijo Tamim.

Hamad Bin Jassim, conocido en círculos cataríes como HBJ para diferenciarlo del emir padre, es sobrino nieto de Jassim Bin Mohamed al Thani, el fundador del Qatar moderno y su primer jefe del Estado. Nacido en Doha en 1959, entró desde muy joven en la Administración con diversos cargos en los departamentos de Asuntos Municipales, Agricultura y Electricidad. Hasta que en 1992 fue nombrado ministro de Exteriores.

Su apoyo al golpe de Estado que tres años más tarde daría su primo Hamad contra su padre, le convirtió en la mano derecha del nuevo emir y le mantuvo en el puesto. En 2007 fue nombrado primer ministro, sin dejar su responsabilidad en Exteriores. Ese tándem de los dos Hamad presidió la gran transformación de Qatar, de un pequeño asentamiento en el extremo oriental de la península Arábiga en una moderna ciudad Estado con aspiraciones de centro cultural y deportivo en la región.

Han ayudado los petrodólares, o más exactamente los gasodólares, ya que cuenta con las terceras reservas mundiales de gas natural. Pero ha sido sobre todo su gestión a través de lo que Christopher M. Davidson ha descrito como una estrategia de supervivencia a través del poder blando. Con HBJ al frente de su diplomacia, el emirato adquirió un peso internacional muy por encima de lo que podía esperarse de un territorio de 11.500 kilómetros cuadrados y una población autóctona que apenas alcanza el cuarto de millón.

El jeque Hamad, que a la vez presidía la Qatar Investment Authority (QIA), sin duda un instrumento muy útil para respaldar sus esfuerzos internacionales, se involucró personalmente en algunos de los problemas más intratables de la zona (Sudán, Yemen, Líbano). Sin embargo, desde el estallido de la primavera árabe, el alineamiento catarí con las revueltas despertó la susceptibilidad de sus vecinos. Algunos observadores han atribuido la abdicación de su primo a un intento de redimensionar esas ambiciones.

Al frente de QIA, uno de los mayores fondos soberanos del mundo con activos valorados en 100.000 millones de dólares, HBJ supervisó la adquisición de importantes participaciones en empresas como las alemanas Porsche y Volkswagen, la anglosuiza Xstrata o el equipo de fútbol francés Saint-Germain. Pero sobre todo grandes inversiones en el Reino Unido, que gobernó Qatar como un protectorado hasta 1971.

“El hombre que compró Londres”, como llegó a apodarle The Independent por las operaciones que gestionó para Qatar en los grandes almacenes Harrods o Shard, el edificio más alto de la UE, entre otros, es sobre todo un hombre con un gran ojo inversor. En un país en el que no están claros los límites las cuentas públicas y las de la familia gobernante, a la vez que enriquecía las arcas del Estado, también se hizo millonario.

Al dejar sus responsabilidades políticas en 2013, ya señaló que no iba a quedarse de brazos cruzados y que iba a seguir trabajando en lo que más le gusta: buscar oportunidades de negocio y conectar intereses empresariales en todo el mundo. Desde entonces ha invertido en Deutsche Bank y KBL Luxemburgo Bank, además de participar en la privatización de Heritage Oil.

Está casado en dos ocasiones y tiene 15 hijos.

Más información