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La confianza del inversor repunta

El índice de JP Morgan AM alcanza máximos desde 2007

Aspecto que presentaba la Bolsa de Madrid el jueves 7 de mayo de 2015.
Aspecto que presentaba la Bolsa de Madrid el jueves 7 de mayo de 2015. EFE

La confianza de los inversores es un material muy sensible. A veces obedece a datos reales, a veces responde a simple gregarismo. Y en ocasiones, cuando el optimismo cala en el pequeño inversor, los peces gordos del mercado ya han cambiado de estado de ánimo. Dicho todo esto, lo cierto es que el sentimiento de los ahorradores españoles invita al optimismo. La encuesta de confianza del inversor, elaborada por JP Morgan AM y publicada en exclusiva por EL PAÍS, ha experimentado una notable subida en el segundo trimestre del año, y se encuentra ya en su nivel más alto desde 2007.

El trabajo de campo, basado en 1.393 entrevistas, se realizó entre abril, mayo y junio pasados, por lo que no recoge el impacto de la crisis griega en el mercado. El 31,9% de los encuestados cree “probable o muy probable” que la Bolsa sube en el próximo semestre frente al 28,8% de la oleada anterior. Por su parte, el 48,% de los ahorradores (el trimestre previo era el 53,2%) creen que el mercado se mantendrá en los niveles actules. Por su parte, el grupo de los pesimistas (ven “probable o muy probable” que la Bolsa caída) también aumenta al pasar del 18% al 19,6%, pero menos que los optimistas por lo que el índice sube.

A la hora de señalar el mercado donde ven más potencial, la respuesta de los ahorradores esta oleada ha sido muy significativa, puesto que han encumbrado al mercado español como el que más recorrido alcista atesora. Para el 32,8% de los inversores el Ibex 35 es el índice favorito cuando un trimestre antes solo lo destacaba el 20,7% del total. Por su parte, el mercado europeo, que en marzo era el favorito de los encuestados con el 25,9% de las nominaciones, ha caído al segundo puesto con el 24,6% de las respuestas. La renta variable asiática, aunque confirma la tendencia a la baja en las preferenias, se mantiene como la tercera opición de los inversores españoles.

A pesar del mayor optimismo de los ahorradores, lo cierto es que sus estrategias de inversión siguen siendo bastante prudentes. Cuando se les pregunta qué es lo que más valoran a la hora de invertir, el 47% asegura que su objetivo es “no perder dinero”. Esta respusta baja frente al trimestre previo (49%), pero sigue siendo mayoritaria. El 37,1% de los encuestados reconoce que está dispuesto a sacrificar parte de la rentabilidad a cambio de “cierta seguridad”. Por su parte, los que aseguran que su meta es obtener la “máxima rentabilidad” supoenen el 16% del total. El peso de los inversores más arriesgados es el mayor desde el primer trimestre de 2011, pero todavía está muy lejos del la situación que había en 2007, cuando representaban el 31,9% del total.

Este conservadurismo a la hora de invertir se traduce en los activos que adquirirán los españoles en los próximos seis meses. El 63,9% sigue quedándose con la libreta, la cuenta remunerada o el depósito, el 10,8% dice que aporará dinero a un plan de pensiones, el 4,1% apuesta por un fondo de inversión, el 2,6% por el ladrillo y solo el 2,4% asegura que comprará acciones. La buena marcha de los fondos de inversión ha hecho que el número de personas que dice que va a invertir en uno se haya casi doblado en un trimestre.

Por otra parte, los ahorradores españoles sigue siendo bastante pesimista sobre el fin de la crisis. La mayoría (53,6%) sigue situando ese umbral en un periodo superior a los cuatro años, el 16,1% cree que tardará entre tres y cuatro años.