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“El trabajo es la mejor herramienta contra la pobreza”

El presidente paraguayo comenta los retos políticos y económicos de su país y del continente en una jornada organizada por EL PAÍS

El presidente de Paraguay, Horacio Cartes (izquierda) y el presidente de EL PAÍS, Juan Luis Cebrián.
El presidente de Paraguay, Horacio Cartes (izquierda) y el presidente de EL PAÍS, Juan Luis Cebrián.

Tras un siglo y medio de atraso obligado por la geografía y la historia, Paraguay parece haber encontrado su lugar en el mapa político y económico de América Latina. Tras 26 años de pujante aunque reconocidamente frágil democracia tras la caída del dictador Alfredo Stroessner en 1989, hoy el país se ha puesto tres objetivos muy claros: continuar con el desarrollo de su industria agroalimentaria —la principal riqueza del país—, mejorar sus infraestructuras para aprovechar la privilegiada situación del país en el centro del continente, y dotar a sus casi siete millones de habitantes (la mayoría jóvenes) de la educación y la formación necesaria para trabajar en un pujante industria y un incipiente sector servicios. El presidente de Paraguay, Horacio Cartes (Asunción, 1956), en visita oficial a España, ha comentado los retos sociales, políticos y económicos a los que se enfrenta su país y el resto del continente en una conversación con Juan Luis Cebrián, presidente de EL PAÍS, en las jornadas Invertir en Paraguay, celebradas este lunes en Madrid y patrocinadas por Itaipu Binacional, Rediex y Sudameris Bank. 

"Somos un país de enorme potencial que tiene un atraso de 25 años", ha comentado Cartes. "Tenemos dos opciones. O miramos hacia atrás y nos lamentamos, o intentamos llevar el país al futuro". Para el presidente, haber hecho toda su carrera profesional en el sector privado le ha permitido saber de primera mano qué necesita el país para crecer. "Siempre que voy al exterior me interesa más escuchar al sector privado, ver qué problemas tiene", ha recordado. La oferta para el inversor en el país se sostiene en tres ejes. "Primera, las posibilidades de poder producir con bajísimo coste. En un mundo donde falta energía en todas partes, nosotros tenemos energía limpia, la más deseada de todas. Segundo, reconocemos que no se pueden hacer juegos de luces con la inversión: el dinero va donde se siente más cómodo y más seguro. Nosotros ofrecemos una fiscalidad baja y un país simple donde se cumplen las reglas del juego. Y tercero, hace décadas que tenemos un comportamiento macroeconómico estable, y, al contrario que nuestros vecinos, mantenemos la misma moneda desde hace 73 años". 

“Un industrial brasileño me dijo que Paraguay se ha convertido en la China de Brasil”

El resultado es un crecimiento económico del 4% en 2014 y una previsión para 2015 del 4,3%, según el FMI, a pesar del frenazo en los países vecinos: Brasil va a tener que esforzarse para superar el 1%, mientras que Argentina terminará el año en recesión. En realidad, afirma Cartes, ha sido el acelerado desarrollo de Brasil el que ha contribuido al crecimiento de su país. "El presidente de la Federación de las Industrias de Paraná [estado brasileño limítrofe con Paraguay] me comentó que Paraguay se había convertido en la China de Brasil", es decir, un lugar en el que las empresas del gigante sudamericano pueden deslocalizar su producción atraídas por los bajos costes en mano de obra y la exagerada fortaleza del real. 

Pero ese bienestar que trae la prosperidad económica debe reflejarse en la vida de las personas corrientes. El Gobierno afirma que su principal objetivo es aumentar la inclusión social y eliminar la pobreza, que aún afecta a un 23,8% de la población paraguaya, según el Banco Mundial. "De nada sirve mejorar las infraestructuras si la gente no mejora", ha recordado Cartes. La manera de dar más calidad de vida a los paraguayos es que tengan posibilidades de prosperar. Según el Ejecutivo, la clave está en la educación. "No hay discusión alguna", ha dicho el presidente. "Solo la educación nos va a salvar. Si la gente tiene educación puede mejorar en su trabajo, y el trabajo es el mejor herramienta contra la pobreza. Tenemos esta atmósfera en la que estamos creando puestos de trabajo. Cuidémosla".

Cartes ha afirmado esperar que estas posibilidades se extiendan a los más de 700.000 paraguayos (el equivalente a un 10% de la población del país) que, según la Organización Internacional de las Migraciones, viven en el exterior. "No crea que no llevamos acá con mucho dolor los 150.000 paraguayos que tuvieron que abandonar el país para ganarse la vida en España", ha recordado. "Queremos que vuelvan, que sigan volviendo, y que si deciden quedarse donde sea, sea por una decisión de vida y no porque Paraguay no les ha dado la oportunidad". 

El presidente paraguayo ha afirmado que el país aún tiene mucho camino por recorrer y que sus problemas no se resuelven rápidamente. Una planificación a largo plazo que exige estabilidad institucional.  "Nos enfrentamos a cosas que llevan mucho tiempo", ha dicho. "Y tenemos que entender que estamos de paso. Cuando volvamos a entregar el país, lo mejor será que las instituciones sean fuertes". 

Una Latinoamérica cambiante

¿Cómo se compara la situación paraguaya con la de otros países latinoamericanos? "Yo prefiero no hablar de otros países", ha ponderado Cartes. "Pero quien no administra bien, te acaba llegando el pagaré con un vencimiento. Hay que entender que cuando uno asume el Gobierno no es patrimonio de nadie". 

El continente está en pleno proceso de cambio. En la pasada Cumbre de las Américas de Panamá, en abril, se reunieron por primera vez el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y el de Cuba, Raúl Castro. "Algún día tenía que ocurrir", ha rememorado Cartes, asistente a la cumbre. "Recuerdo que el presidente estadounidense dijo que [ellos] habrían cometido errores, pero que él prefería seguir sus condiciones". Ante las posibilidades que ofrece el deshielo entre Cuba y el país norteamericano, el presidente paraguayo ha afirmado que "es magnífico que esa isla maravillosa pueda volver a ser lo que fue una vez". 

Paraguay, que asume la presidencia rotatoria de Mercosur el 1 de julio, se ha puesto como objetivo aprovechar las posibilidades del bloque económico, que sigue siendo el principal destino de sus exportaciones. ¿Significa ese nuevo énfasis panamericano que Europa pierde peso en el continente? Cartes opina que no. "Por motivos históricos, Europa sigue siendo muy importante para nosotros". 

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