Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Cinco productos donde lo caro no es lo mejor

Los altos precios en mucha ocasiones no tienen que ver con el valor del producto

Carro del supermercado. Ampliar foto
Carro del supermercado. GETTY

Un precio elevado no siempre garantiza la mejor calidad. Si hay una premisa básica para el ahorro es la de ajustar cualquier compra de productos o contratación de servicios a las necesidades reales, es decir “priorizar aquellas características que son importantes para tus necesidades”.

Los altos precios en muchas ocasiones no tienen que ver con el valor en sí del producto sino que entran en juego otros factores, como la oferta y la demanda o bien el llamado “efecto anclaje”, una especie de prejuicio psicológico por el que ya establecemos que un producto debe de tener un cierto precio de partida.  ¿En qué casos lo caro no es lo mejor?

Marcas blancas en la cesta de la compra. Las marcas de distribución han inundado las despensas de los españoles gracias a su buena relación calidad-precio. De acuerdo con el informe Balance y Perspectivas Gran Consumo 2015, publicado por la consultora Kantar Worldpanel, cada hogar ha gastado 786 euros en marcas blancas durante el año pasado.

Electrónica. A la hora de comprar cualquier dispositivo electrónico hay que valorar muy bien qué es lo que necesitamos. Hay que evitar artículos con altos precios que cuentan con prestaciones que no nos hacen falta.

Tarifas móviles. El mercado de las telecomunicaciones es cada vez más competitivo. Esto provoca que las compañías entren en una guerra de tarifas y ofrezcan bonos de voz y datos a precios cada vez más ventajosos, sobre todo si se trata de Operadoras Móviles Virtuales.

Coche. La venta de turismos está gozando de buena salud en lo que llevamos de año —un incremento del 32,2% en el primer trimestre, según datos de Anfac (Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones)—, y los consumidores se han dirigido a vehículos con precios moderados: Seat Ibiza, Citroën C4, Seat León y Renault Mégane están siendo los coches más demandados. Dependiendo del uso, habrá que afinar la elección: si por ejemplo se transita a diario por ciudad, quizá un coche con un precio medio será lo mejor.

Muebles. Hay circunstancias en las que quizá no merezca la pena invertir más dinero del necesario. Si, por ejemplo, nos vamos a ir a vivir de alquiler, puede resultar mejor apostar por muebles más baratos que pueden ser montados por uno mismo. 

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información