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Draghi lleva el euro a mínimos al decir que prepara la compra de deuda

El presidente del BCE admite que la institución puede fracasar en la estabilidad de precios

Mario Draghi, presidente del BCE, el pasado diciembre.
Mario Draghi, presidente del BCE, el pasado diciembre. Bloomberg

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, sacudió este viernes a los mercados a causa de varias declaraciones polémicas que publica el periódico económico germano Handelsblatt y que podrían hacer temer por el futuro de la institución, que preside el banquero italiano desde hace tres años, y la estabilidad del euro. Draghi admite que el BCE corre el riesgo de fracasar en su mandato de garantizar la estabilidad de precios en la zona euro y que el riesgo de una deflación no puede ser “descartado”.

Las declaraciones de Draghi no fueron comentadas en los medios políticos alemanes, pero tuvieron un impacto significativo en la cotización del euro frente al dólar. En el curso de la mañana el euro cayó hasta los 1,2033 dólares, el mínimo en cuatro años y medio.

El banquero italiano también señala que el BCE puede anunciar, el próximo 22 de enero, un plan de flexibilización cuantitativa (QE, en sus siglas en inglés) que incluye la compra masiva de deuda soberana, una medida que ha dividido al directorio del BCE y que rechaza públicamente el presidente del Bundesbank, Jens Weidmann.

“El riesgo de que no cumplamos nuestro mandato de estabilidad de precios es actualmente mayor que hace seis meses”, admite Draghi desde las páginas del periódico alemán. “Nos encontramos en las preparaciones técnicas para ajustar el montante, la velocidad y la composición de nuestras medidas de comienzos de 2015, si llegara a ser necesario, para reaccionar a un período demasiado largo de inflación baja. Hay unanimidad dentro del consejo de Gobierno respecto al tema”, revela el banquero.

Draghi recuerda que la compra de deuda soberana es una herramienta que puede utilizar el BCE para cumplir con su mandato de estabilidad de precios, que obliga a la institución a mantener la tasa de inflación por debajo o cercana al 2 %, pero insiste en la compra de deuda no se llevará a cabo para financiar a los estados, una medida que prohíben los estatutos del banco.

El BCE ha tenido que enfrentarse en los últimos seis meses a una tasa de inflación de 0,3%, demasiado lejos del nivel ligeramente por debajo del 2 % que estable su mandato. Esta realidad preocupa al Consejo de Gobierno del Banco y convenció a Draghi para sostener que el riesgo de una deflación en la zona euro no se podía descartar, “pero es limitado”, afirma el banquero.

“La recuperación (económica) moderada seguirá su curso, pero es frágil y desigual, aunque estamos convencidos de que la economía de todos los países crecerá este año”, señala el banquero. “Creemos que la combinación de una política monetaria expansiva y reformas estatales pueden ayudar a la recuperación de la confianza perdida. Europa no se encuentra en un período de crisis, sino en uno de debilidad, por eso la euro zona no se romperá, por eso no tenemos un plan B”.

En la entrevista, el jefe del BCE exige nuevas reformas estructurales en Europa, en especial mercados laborales flexibles, menos burocracia y bajos impuestos. Todos los países de la eurozona deben hacer más, incluido Alemania” señala el banquero, quien señala que España ha llevado a cabo una valiente liberalización y que se ha convertido en uno de los países con mayor crecimiento. “En Francia e Italia también aumenta la disposición para las reformas", dice.

El banquero también muestra comprensión ante la preocupación que existe entre los ahorradores que temen por sus inversiones a causa de los bajos tipos de interés. Los tipos son, desde hace mucho tiempo, muy bajos y posiblemente seguirán bajos durante un tiempo”, admite Draghi, quien también quiso poner fin a los rumores que anunciaban su posible renuncia al cargo, para reemplazar en el cargo de presidente de Italia a su compatriota Giorgio Napolitano.

"Mi mandato al frente del BCE dura hasta el año 2019”, afirma el banquero.

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