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Técnicos del ladrillo, uníos

Los arquitectos y aparejadores españoles crean una agencia de certificación profesional para trabajar en el extranjero

Una arquitecta supervisa una obra en Mataró (Barcelona).
Una arquitecta supervisa una obra en Mataró (Barcelona).

La rehabilitación de edificios es la gran consigna para el sector de la construcción español, al menos durante el próximo sexenio. El negocio registra ya un margen de crecimiento del 29% en España y de un 42% de media en Europa. Esta es una de las conclusiones a las que ha llegado el estudio de PwC que analiza las tendencias laborales de la edificación a nivel mundial y los perfiles con mayor repercusión y futuro profesional. El estudio, que incluye a 45 países, revela una cierta recuperación en cuanto a obra nueva en Alemania, Francia y Reino Unido; mayor actividad de nueva construcción en Brasil, México, EE UU y Chile, e identifica a China, India y Qatar como los destinos de mayores oportunidades.

Para poder competir por estos empleos, los aparejadores y arquitectos españoles han decidido crear una certificación de calidad profesional internacional para situarse a los niveles de competitividad y empleabilidad que organismos como RICS (Royal Institution of Chartered Surveyors) o PMI (Proyect Management Institute), sitúan a sus homólogos ingleses y estadounidenses, respectivamente. Para ello se ha creado la Agencia de Certificación Profesional (ACP), que congrega a más de 50.000 profesionales y que está apoyada por los colegios de Aparejadores de Madrid y Barcelona, así como el Consejo General de la Arquitectura Técnica de España.

"ACP es la primera entidad española encargada de emitir un sello distintivo de la calidad profesional, la capacidad y la competencia de los profesionales de la edificación y la arquitectura en España para que puedan llevar a cabo su ejercicio profesional. Se ofrece un aval de su valía y se certifica su especialización ante quienes los contratan", apunta la gerente de la agencia Diana Tallo. La liberalización de los servicios profesionales y la deficiente situación que viven una gran parte de aparejadores y arquitectos españoles, que se han visto gravemente perjudicados y discriminados en su proyección internacional, han sido los detonantes para poner en marcha una entidad que avale y reconozca internacionalmente sus competencias.

Perfiles con futuro

  • Arquitecto técnico: experto en el ciclo de vida de los edificios y en su demolición.
  • Director técnico y de ejecución de obras: dirige y gestiona el proceso acorde a la normativa.
  • Auditor energético: cuantifica el gasto energético de un edificio.
  • Coordinador de seguridad y salud: revisa que se apliquen los principios de prevención de riesgos laborales. 

Así lo describe la arquitecta técnico María Eugenia Morales: "Me recomendaron para la construcción de un complejo deportivo en Portugal, una obra de gran envergadura. No pude ni empezar las negociaciones ya que el primer requisito para poder trabajar era estar certificado por una entidad independiente". Rafael Capdevila, arquitecto técnico, añade: "Cuando llegó la crisis optamos por renovarnos, mejorar y especializarnos. Probamos suerte en Latinoamérica, pero no funcionó. Al incorporarnos a PMI la situación cambió y desde entonces se nos han encargado proyectos en México y Perú. No lo hubiéramos logrado sin estar certificados".

"Con esta certificación", explica Jesús Paños, presidente del Colegio de Aparejadores de Madrid, "se reconoce la valía y competencias de los profesionales españoles frente a empresas, instituciones, Administración Pública y particulares, tanto nacionales como internacionales". "Nuestro objetivo es aperturista", enfatiza Maria Rosa Remolá, presidenta del Colegio de Aparejadores de Barcelona; "queremos llegar a todos los profesionales del ciclo de la edificación y la arquitectura". A lo que el arquitecto y director de Lks Madrid, Alberto Martinez-Lage, puntualiza: "es fundamental resolver la acreditación de experiencia de aquellos titulados que actúan en perfiles auxiliares a los facultativos y que por la circunstancia de no asumir la firma legal en una determinada obra, no pueden aportar la acreditación ante las administraciones".

"En España las licenciaturas no son equivalentes a las británicas, mucho más especializadas", cuenta Susana Collado, consultora de negocio en el sector de la construcción. "En Reino Unido, obtuve la certificación de RICS, la agencia de certificación con mayor reputación, después de un proceso muy laborioso en el que revisaron toda mi formación y mi experiencia profesional. Una vez certificada, mi carrera profesional pudo crecer en la empresa", añade.

Con este importante respaldo los profesionales se enfrentan a los nuevos cambios que anuncian las directivas europeas relativas a la eficiencia energética y que atrae nuevos perfiles laborales, que recoge el estudio de PwC encargado por la ACP. "La entrada en vigor de la obligatoriedad del certificado de eficiencia energética de edificios conlleva la aparición de nuevos perfiles profesionales, como el de auditor energético, y abre un campo de especialización futuro enorme para los técnicos del sector", concluye Carlos Bel, gestor de PwC.

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