Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La caída del petróleo aportará ocho décimas al crecimiento mundial

El Fondo Monetario Internacional analiza el impacto económico del reciente desplome en el precio de la energía

Empleados en una plataforma de Petroleos Mexicanos
Empleados en una plataforma de Petroleos Mexicanos Bloomberg

El brusco abaratamiento del petróleo va a ser como una inyección de esteroides para la economía mundial. O al menos así lo ve el Fondo Monetario Internacional, que calcula que la caída de precios vista en los últimos seis meses puede tener un efecto positivo equivalente a un 0,8% del producto interior bruto. El riesgo para el sistema financiero lo califica de “limitado”, aunque está vigilante en el caso de Rusia, Venezuela y Nigeria.

El FMI deja claro que estos datos no deben ser entendidos como una revisión de sus últimas proyecciones de crecimiento, que anticipaban una expansión del 3,8% para 2015. La próxima actualización se conocerá en enero próximo. A partir de ahí, señala que en la situación actual están influyendo tanto factores del lado de la oferta como de la demanda. El análisis, apunta, es complejo y, señala, es una historia en “constante evolución”.

El precio del petróleo cayó a la mitad cuando se toma como referencia el valor que alcanzó en junio. Desde septiembre lo hizo un 40%. El barril Texas, de referencia en EE UU, arrancaban la semana pagándose por debajo de los 56 dólares (en torno a los 45 euros) el barril. El estudio recuerda que en 1986 se vivió una situación similar, fruto de un incremento de la producción de crudo. La previsión es que siga cayendo, aunque de una forma mucho más moderada.

El abaratamiento de precios por un ajuste en el suministro, señala Olivier Blanchard, es “una buena noticia para la economía” porque provoca una redistribución de la renta de los países exportadores hacia los consumidores. A partir de ahí, presenta dos escenarios. En la primera simulación calcula que el impacto positivo en el crecimiento sería de siete décimas en 2015 y de ocho en 2016.

El segundo escenario deja el impulso en tres y cuatro décimas porcentuales respectivamente para esos dos años. El FMI calcula para el caso de Estados Unidos y de la zona euro que una reducción persistente del precio del barril puede tener un efecto positivo para la economía que puede llegar a representar un 0,5% del PIB. Países como China se beneficiarán aún más, un 0,9%.

Del lado del riesgo deflacionista para economías como la zona euro y Japón, el organismo señala que es crucial que sus bancos centrales adopten las medidas necesarias para tener los precios “anclados” en un escenario de baja demanda. En el caso de EE UU no es un riesgo, pero el FMI señala que podría afrontar la situación retrasando el proceso de retorno a la normalidad monetaria.