Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

EE UU se prepara con cautela para subir pronto los tipos de interés

La presidenta de la Reserva Federal se muestra prudente ante el deterioro del mercado laboral

Janet Yellen, presidenta de la Reserva Federal, este viernes.
Janet Yellen, presidenta de la Reserva Federal, este viernes. Bloomberg

Janet L. Yellen, máxima responsable de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), afirmó este viernes que el organismo que preside está debatiendo una subida anticipada de los tipos de interés (el plan de estímulos del banco central continuará hasta octubre, aunque de forma menguante), pero que no tomará una decisión al respecto hasta que compruebe que la mejoría del mercado de trabajo es sólida y sean analizadas con calma todas las variables que afectan a la política monetaria. El supervisor estadounidense lleva ocho años sin subir los tipos de interés, que desde diciembre de 2008 están fijos en el 0%.

El supervisor estadounidense lleva ocho años sin subir los tipos de interés

Yellen dedicó su primer discurso como presidenta de la Fed en la conferencia anual de banqueros centrales de Jackson Hole, en el idílico paisaje de las Montañas Rocosas de Wyoming, a analizar el mercado laboral de Estados Unidos, con un mensaje de moderado optimismo y mucha prudencia. “Con la economía acercándose a nuestros objetivos, es natural que nuestro énfasis vire hacia los obstáculos que persisten, lo rápido que pueden superarse y, por consiguiente, en qué condiciones debemos empezar a retirar los estímulos extraordinarios”, señaló. “Si el mercado laboral progresa más rápido o si la inflación sube, un alza de tipos de interés sería posible antes de lo esperado. Por supuesto, si la mejoría de la economía es más lenta, se mantendrían los estímulos”, añadió.

Las palabras de Yellen fueron interpretadas por los analistas de Wall Street, donde fueron recibidas sin grandes movimientos, como un intento de resistir las presiones de quienes defienden una subida de tipos y ganar tiempo y flexibilidad antes de tomar una decisión. “En los últimos cinco años, la economía de Estados Unidos ha hecho un considerable progreso en recuperarse de la mayor caída del empleo desde la Gran Depresión. Se han creado más puestos de trabajo, con una cifra de 230.000 contrataciones al mes este año frente a las 190.000 de los dos años anteriores. La tasa de desempleo del 6,2% de julio está cuatro puntos por debajo de la que teníamos a finales de 2009. Todos estos datos nos animan, pero también nos dan la medida de lo mucho que todavía queda por hacer para una recuperación completa del mercado laboral”, señaló Yellen en su discurso. En referencia a los estadounidenses que todavía no pueden encontrar un trabajo fijo, la presidenta de la Fed insistió en que la brecha entre la situación actual y el pleno empleo es “significativa”.

La prudencia de Yellen en su comparecencia, a puerta cerrada como suele ser habitual en Jackson Hole, no solo respondió a las exigencias del cargo, sino también a que entre los presentes estaban algunos de los más críticos con sus políticas, entre ellos la anfitriona, la presidenta de la Reserva Federal de Kansas City, Esther George, o su homólogo en Filadelfia, Charles Plosser. Ambos forman parte del grupo de duros de la Fed que opina que el organismo ha llegado al límite de su capacidad para sostener la mejoría de los indicadores económicos y que corre el riesgo de perder el control de la inflación (actualmente está en el 2%). Otro grupo, en el que se incluiría la propia Yellen, prefiere esperar hasta mediados de 2015 para subir tipos. Sin embargo, los indicadores económicos positivos presionan para una decisión anticipada.

Muchos ciudadanos viven en peores condiciones que antes de la crisis

En el fondo, el debate que vive la Fed no es sino la expresión de un sentimiento muy extendido entre los estadounidenses: aunque la recesión terminó oficialmente hace cinco años, el paro desciende (se han recuperado nueve millones de empleos) y el PIB se muestra fuerte (4% de crecimiento en el segundo trimestre de 2014) muchos ciudadanos viven en peores condiciones que antes de la crisis, la desigualdad ha aumentado y la movilidad y dinamismo de la economía de EE UU están heridos. De ahí la extrema prudencia de Yellen y de la Administración Obama. Dean Baker, director del Center for Economic and Policy Research, declaró a EL PAÍS recientemente: “Muchos lo pasan mal. Millones de personas que querrían un empleo siguen sin trabajar. Los salarios están estancados. Los beneficios del crecimiento económico no son compartidos. A mí me resulta difícil creer que estos son buenos tiempos”. Según un sondeo reciente de The Wall Street Journal y NBC, un 64% de estadounidenses sufre todavía los efectos de la recesión. Cuatro de cada diez mantiene en casa a un familiar en paro y un 76% cree que sus hijos vivirán peor que ellos. Un grupo de manifestantes trasladó este sentimiento al remoto hotel que hospedó a los banqueros centrales en el parque nacional Grand Teton. Partidarios de más medidas de estímulo y críticos con la precariedad laboral, se personaron en la entrada del edificio con camisetas en las que se podía leer: “¿Qué recuperación?”. Yellen conversó brevemente con ellos. “Entendemos lo que ustedes dicen y hacemos todo lo que podemos”, les dijo la presidenta de la Fed.

Más información