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Más capital y menos dividendos en la banca para que suba el crédito

El organismo admite mejorías en el sector pero advierte de que la rentabilidad es baja

Íñigo de Barrón

El Fondo Monetario Internacional (FMI) alerta de que la crisis bancaria no ha terminado. Y la mejor prueba es que el crédito no fluye. "Deberían continuar los esfuerzos para reforzar la capacidad de los bancos para apoyar la economía. El sistema bancario es ahora mucho más fuerte y más seguro y, aunque las condiciones de crédito están empezando a ceder, todavía la contracción del crédito es más rápida de lo deseable. Así, los bancos deben continuar elevando los niveles de capital, incluso limitando los dividendos en efectivo y los bonos, así como reduciendo los costes", concluye el organismo presidido por Christine Lagarde. En este sentido, alaba las recomendaciones del Banco de España en estas materias.

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Para el FMI, la caída del crédito es el resultado de una variedad de factores, "incluyendo la débil demanda de crédito, el elevado el riesgo de morosidad y el necesario desapalancamiento" (reducción de la deuda) "de un sector privado sobreendeudado".

Dicho esto, el Fondo advierte de que en España "el ritmo de la contracción del crédito es uno de los más rápidos entre las economías avanzadas y solo se debe en parte a la contracción del sector inmobiliario". Cree que la contracción del crédito está frenando la economía.

En el informe sacan los colores a los bancos al recordar su ventajosa política comercial: "La reducción de los costes de financiación de los bancos no se han traducido en caídas significativas de los tipos de interés de los créditos. Mientras que las tasas de depósitos se han reducido en cerca de 160 puntos básicos desde 2012, y el costo de la financiación del mercado se ha reducido, las tasas de préstamos para las empresas solo se han reducido en alrededor de 40 puntos básicos". En otras palabras, que los bancos están aumentando con fuerza el margen financiero con los créditos que conceden, si bien el volumen sigue siendo bajo, mientras reducen al mínimo la rentabilidad de los depósitos. 

El organismo revela que las entidades han bajado mucho más la remuneración de los depósitos que el precio de los créditos

Otro de los aspectos a mejorar es "la rentabilidad, que sigue siendo débil. Los ingresos de 2013 se apoyaron en los resultados por operaciones financieras y las provisiones de las actividades bancarias cayeron en comparación con 2012". También recuerda que todavía una parte importante del sector financiero es de propiedad pública y que la tasa de morosidad es alta, el 13,5%, "aunque ha comenzado a caer ligeramente en los últimos meses".

El FMI insiste en insistir en que el core capital (el de máxima calidad para asumir pérdidas) "se mantiene por debajo de la media europea. No obstante, con su política de una de cal y otra de arena, admite que los bancos han reforzado su capital hasta el ratio de 11,8% de 2013 frente al 9,6% anterior. Recuerda que esta mejora también se debe a "las inyecciones de público de capital", así como la "la emisión de acciones, recapitalización, las restricciones sobre los dividendos, y la reducción de los activos ponderados por riesgo".

Entre los logros, también destaca que las provisiones han aumentado, "la financiación se ha convertido en más barata y más estable", gracias a que "los volúmenes de depósitos se estabilizaron con menos depósitos de no residentes; dependencia de la deuda emisión y la caída del endeudamiento del BCE".

"La situación del sector ha mejorado, pero la contracción del crédito es más rápida de lo deseable"

En cuanto a la Bolsa, el FMI admite que "la confianza del mercado ha regresado. Los precios de las acciones de los bancos han subido con fuerza", incluso más que "sus pares europeos" en proporción. Sobre las reformas del supervisor, dice el FMI que "han ayudado a fortalecer al sistema" y menciona las pruebas de revisión de la calidad de activos y el estrés desarrollado, aunque advierte de que \existen incertidumbres por el recorte de valor de la deuda pública y las carteras de préstamos extranjeros".

Por último, sobre la venta de un paquete de Bankia (sin mencionar su nombre), admiten "una cierta sorpresa por la subida del precio de las acciones", así como la capacidad de los bancos para vender algunas carteras de préstamos morosos a inversionistas extranjeros.

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Sobre la firma

Íñigo de Barrón
Es corresponsal financiero de EL PAÍS y lleva casi dos décadas cubriendo la evolución del sistema bancario y las crisis que lo han transformado. Es autor de El hundimiento de la banca y en su cuenta de Twitter afirma que "saber de economía hace más fuertes a los ciudadanos". Antes trabajó en Expansión, Actualidad Económica, Europa Press y Deia.

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