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Los españoles sacrifican el gasto en ocio

El presupuesto de las familias desciende en 2013 al nivel más bajo de la crisis, pese a afrontar subidas en pagos relacionados con la educación o los medicamentos

Una cafetería en la zona de ocio del puerto de Alicante.
Una cafetería en la zona de ocio del puerto de Alicante.

Si en algo no ha llegado a sentirse ese fin de la crisis e inicio de la recuperación aireada por el Gobierno es en el dinero que reciben los niños de las familias. La llamada paga de los domingos sufrió un recorte medio del 21% por hogar el año pasado. Y llueve sobre mojado: acumula una caída de más del 50% desde 2006. El dato apareció perdido hoy en la última Encuesta de Presupuestos Familiares, correspondiente a 2013, que publicó el Instituto Nacional de Estadística (INE) y, por anecdótico que parezca, es una buena muestra de la economía de guerra en la que se han sumido los hogares españoles desde que comenzó este largo declive económico. El gasto medio por hogar menguó otro 3,7% el año pasado, y son las partidas relacionadas con el ocio —hoteles, restaurantes, cine, espectáculos...— las que han sufrido el mayor ajuste, mientras que los gastos relacionados con la luz o el gas, la educación o los medicamentos han aumentado.

Fuente: INE ampliar foto
Fuente: INE

La encuesta también refleja que, aunque las grandes cifras macroeconómicas hayan salido de la recesión, los balances domésticos, incluso los infantiles, siguen en caída libre. Con casi seis millones de parados y un nivel de renta muy disminuido, el gasto medio de los hogares ha bajado un 14,5% entre 2008 y 2013, hasta quedar en una media de 27.098 euros de media, el nivel más bajo de toda la crisis, pero dentro de ese total hay algunos capítulos que se han desmoronado. Las familias han reducido un 30% lo que destinan a vestirse y calzarse en esos cinco años, la misma tasa que ha disminuido el gasto en mobiliario y otros gastos de vivienda (con el mercado inmobiliario aún lejos de la recuperación) y prácticamente lo mismo que ha caído el apartado de ocio, espectáculo y cultura (29%).

Solo hay dos grandes ámbitos en los que los españoles han aumentado su presupuesto en este periodo, el correspondiente al hogar y los servicios vinculados a este (electricidad, gas o agua), que han aumentado un 3,7% y la enseñanza, cuyos gastos han escalado un 22%. En este salto tiene mucho que ver tanto el encarecimiento de las matrículas universitarias como las pérdidas de ayudas a libros de texto, entre otros. De hecho, en 2013, el único ámbito en el que las familias españolas gastaron más fue en la enseñanza, con una subida del 8,6%, lo que contrasta con la mayor caída, del 8%, que se dio en restaurante, cines.

Los datos revelan que buena parte del sector de la restauración salva los muebles gracias al tirón del turismo, que es el motor de crecimiento más recuperado de la economía española. Según los datos que el Ministerio de Industria hizo públicos recientemente, los visitantes extranjeros que España recibió entre enero y abril gastaron la cifra récord de 14.856 millones de euros, un 11,2% más que el mismo periodo de 2013. Pero la cultura no tiene el mismo tirón entre los visitantes foráneos, muy abonados aún al sol y playa. Las taquillas españolas vivieron en 2013 el peor resultado en 10 años y la recaudación bajó un 16%.

Lo peor es que el círculo se retroalimenta: la debilidad del consumo frena la inversión y la creación de empleo, con lo que los ingresos familiares no mejoran y eso aún agrava más la anemia de la demanda interna. Eso explica en buena parte que precisamente sean los hogares sustentados por jubilados lo que menos mermados ven sus gastos. El desembolso medio en las casas con un retirado como cabeza de familia se situó en 25.553 euros anuales el año pasado, lo que supone un descenso de tan solo el 1%, y de hecho el año anterior incluso aumentaron su consumo, mientras que aquellos que tienen a una persona ocupada como principal apoyo han perdido un 4%, hasta quedar en 30.713 euros. La diferencia entre unos y otros se está estrechando como consecuencia de esta tendencia. Los hogares comandados por un parado también empeoraron su capacidad de gasto con relación al año anterior, hasta los 17.985 euros, un 6,1%.

El copago farmacéutico también asoma en la ensalada de números, ya que el gasto medicamento y otros productos ha aumento un 9,2%, o la subida de impuestos al tabaco de picadura, cuyo gravamen se ha acercado al del tabaco (del 51% sobre el precio final). El apartado de “otros tabacos”, que incluye los de picadura y excluye cigarrillos y puros, ha duplicado su gasto en los dos últimos años, debido también a que el coste sigue siendo más barato que el de las cajetillas y es un modo de ahorro para los fumadores.

La encuesta del INE es muy detallada e incluye también apartados de gasto como narcóticos o prostitución, pero las casillas aparecen en blanco porque en las preguntas al respecto suelen quedarse sin respuesta en las entrevistas a los miembros de los hogares.

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